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Planeta en peligro

No es tu imaginación. Los desastres meteorológicos y climáticos se han vuelto más frecuentes desde los años 70

Por Rachel Ramirez

(CNN) -- Algún evento meteorológico extremo o desastre climático ha ocurrido todos los días, en promedio, en algún lugar del mundo durante los últimos 50 años, lo que representa un aumento de cinco veces durante ese período, muestra un nuevo análisis de la ONU.

Cada desastre climático conllevó una pérdida económica promedio de la asombrosa cifra de US$ 383 millones, según el informe de la Organización Meteorológica Mundial. El costo económico de estos desastres se ha multiplicado por siete desde la década de 1970.

El informe examinó más de 11.000 desastres climáticos durante las últimas cinco décadas y llega al final de un verano repleto de clima extremo en todo el hemisferio norte: mientras que Estados Unidos ha sido golpeado por un cóctel de incendios forestales provocados por la sequía, inundaciones y, más recientemente, el huracán Ida, China y Alemania experimentaron inundaciones mortales, en julio, mientras el sur de Europa luchaba contra sus propios incendios forestales.

La relación entre el cambio climático y lluvias extremas 2:02

"Lo que consideramos cambio climático ahora se está volviendo muy personal", dijo a CNN Jennifer Marlon, científica climática de la Escuela de Medio Ambiente de Yale. "Ya no está muy lejos, ahora está en nuestro jardín, está en nuestros patios, está en nuestros sótanos, está incluso en nuestros pulmones como respirar el humo de estos incendios forestales".

El ciclón Idai, que azotó la costa de Mozambique, en abril de 2019, devastó la ciudad portuaria de Beira y mató a cientos de personas en Mozambique, Zimbabwe y Malawi.

Pero la buena noticia es que estos desastres están matando a muchas menos personas, gracias a las lecciones aprendidas de desastres pasados y a la mejora de los sistemas de gestión y alerta temprana. En las décadas de 1970 y 1980, los desastres provocados por el cambio climático mataron a un promedio de aproximadamente 170 personas cada día en todo el mundo. Ese número se redujo a alrededor de 40 por día en la década de 2010.

"El costo económico del huracán Ida aún debe evaluarse por completo, a medida que la verdadera magnitud del daño se hace evidente", dijo a CNN el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Petteri Taalas. "Pero está claro que la pérdida de vidas se mantuvo al mínimo debido a todas las lecciones aprendidas del huracán Katrina y los excelentes sistemas de alerta temprana".

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¿Cómo agrava el cambio climático la desigualdad? 2:41

En Europa, aunque las tormentas e inundaciones fueron las causas más frecuentes de desastres, el calor extremo representó el mayor número de muertes (93%) con casi 150.000 vidas perdidas en los últimos 50 años. En África, las sequías causaron el mayor número de muertes, representando el 95% de las muertes relacionadas con el clima en la región.

Decenas de personas murieron durante una inundación que destruyó el barrio de San Bernardino en Caracas, Venezuela, en diciembre de 1999.

Si bien los eventos climáticos extremos pueden afectar a cualquier persona en el mundo, el informe encontró que afectan e impactan a diferentes países y grupos de personas de manera desigual. Más del 91% de las muertes relacionadas con desastres meteorológicos y climáticos ocurrieron en países en desarrollo, por ejemplo.

"Por el contrario, la pérdida de vidas por el ciclón tropical Idai, que azotó a Mozambique en 2019, fue muy alta porque los pronósticos no daban suficientes indicios sobre el impacto de los vientos, las lluvias y las inundaciones, y no llegaban a quienes más los necesitaban", agregó Taalas. El ciclón Idai mató a más de 1.000 personas en Mozambique, Zimbabwe y Malawai, en 2019.

Los costos financieros y la pérdida de ingresos asociados con estos eventos climáticos extremos también están aumentando dramáticamente, representando tres cuartas partes de todas las pérdidas económicas reportadas.

"Es alentador, sin duda, que el número de muertes esté disminuyendo, pero la economía es profundamente inquietante", dijo Marlon, que no participó en el informe.

Según el informe, las tormentas e inundaciones causaron las mayores pérdidas económicas.

Países latinoamericanos peor preparados para la crisis 1:01

Seis de los desastres meteorológicos y relacionados con el clima más costosos del mundo ocurrieron solo en EE.UU., y tres ocurrieron en 2017: el huracán Harvey, en Texas, causó pérdidas por US$ 96.900 millones; el huracán María, en Puerto Rico, causó pérdidas por US$ 69.400 millones; y el huracán Irma, que azotó Florida, junto con el Caribe, causó US$ 58.200 millones en pérdidas. El huracán Katrina, que azotó la misma zona que acaba de azotar Ida, fue responsable de la mayor pérdida.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de los Estados Unidos (FEMA, por sus siglas en inglés) históricamente ha pedido prestado al Departamento del Tesoro para pagar reclamaciones por desastres. En agosto de 2020, la deuda de FEMA se había disparado a US$ 20.500 millones, a pesar de que el Congreso borró una deuda de US$ 16.000 millones del huracán Katrina, en octubre de 2017, para pagar los huracanes Harvey, Irma y María.

El cambio climático se ha convertido en uno de los principales impulsores de estos desastres. Según estudios revisados por pares recopilados por el Boletín de la Sociedad Meteorológica Estadounidense, aproximadamente el 80% de los eventos climáticos extremos notificados entre 2015 y 2017 mostraron una influencia humana significativa. Casi todos los análisis de las grandes olas de calor, desde 2015, se han atribuido en parte al cambio climático provocado por el hombre, según el informe.

A medida que se acelera la crisis climática, los fenómenos meteorológicos extremos se volverán más frecuentes y graves. Si bien la cantidad de muertes es inferior a la que había 50 años atrás, Marlon dijo que más personas seguirán en riesgo y serán más vulnerables a los desastres climáticos, a menos que el planeta reduzca drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y mejore los sistemas de preparación para emergencias.

"La gente debe reconocer que estos eventos que sucedieron en el pasado ya no son un buen predictor del futuro y que debemos estar mucho más preparados porque estamos en un mundo diferente", dijo Marlon. "Tenemos más personas vulnerables en riesgo, por lo que realmente necesitamos desarrollar una cultura de preparación más sólida".