CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Análisis

ANÁLISIS | Por qué el presidente, el Congreso y la Corte Suprema no pueden, o no quieren, detener los tiroteos masivos

Por Zachary B. Wolf

(CNN) -- Este ciclo de violencia con armas es triste, predecible y permanente.

Es permanente porque los presidentes carecen de poder, mientras que el Capitolio está paralizado por el gobierno de la minoría. Y los tribunales federales, aunque están dispuestos a devolver el poder a los representantes del pueblo en materia de aborto, han anulado sistemáticamente las leyes estatales para frenar razonablemente el acceso a las armas.

Una parte del país piensa que la respuesta es menos armas, mientras que otra parte quiere ver más armas en todas partes para acabar con los atacantes trastornados.

Los periodistas como yo ni siquiera están escribiendo nuevas historias sobre lo poco que se puede hacer para abordar el problema. Están regurgitando viejas historias escritas después de tiroteos anteriores porque nada ha cambiado.

Sabemos que la violencia con armas de fuego puede ocurrir en cualquier lugar porque ha ocurrido en todas partes.

Escuelas, iglesias, supermercados, campos deportivos, Walmarts. La violencia armada se dirige a los niños pequeños, a los negros, a los estadounidenses de origen asiático, a ciudadanos al azar y a políticos de ambos partidos.

publicidad

En 2021 murieron más menores estadounidenses de 17 años o menos a causa de la violencia armada que los que han muerto por covid-19 durante la pandemia:

Presidente incapaz

El presidente Joe Biden ni siquiera pudo conseguir la confirmación de un director para la Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) en el primer año y medio de su presidencia. Su primer candidato, aunque es un funcionario de carrera de la ATF, tenía vínculos con grupos que apoyan las restricciones a las armas. Su segundo candidato, Steve Dettelbach, tuvo su audiencia de confirmación este miércoles.

Biden, haciendo lo que puede, ha iniciado esfuerzos administrativos para reprimir las llamadas “armas fantasma” de fabricación casera, pero carece de poder para hacer mucho sobre las armas utilizadas en los tiroteos masivos.

El gobierno del expresidente Donald Trump trató de reinterpretar una ley existente contra la propiedad civil de ametralladoras para prohibir los modificadores de armas como el utilizado para matar a 58 personas en Las Vegas en 2017. Los grupos defensores de los derechos de las armas demandaron al gobierno de Biden por la norma.

Senado paralizado

Tras el tiroteo de la escuela primaria Sandy Hook en 2012, una mayoría de senadores acordó un proyecto de ley bipartidista para ampliar la comprobación de antecedentes para todas las compras de armas, excepto las realizadas entre familiares, pero fracasó porque una minoría bipartidista se opuso al proyecto de ley.

Estos fueron los tiroteos más violentos en escuelas de EE.UU. 2:08

Cabe destacar que los tres demócratas que se opusieron a ese proyecto de ley de 2013 han sido sustituidos por republicanos en el Senado. Otro demócrata se opuso al proyecto de ley por razones de procedimiento.

Tres republicanos apoyaron el proyecto de ley y dos de los escaños que representaban están en el aire en unas elecciones muy disputadas este otoño boreal.

El líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, no tuvo respuestas sobre cómo hacer avanzar la legislación sobre armas, aparte de animar a la gente a votar en noviembre en las elecciones intermedias. Pero ningún resultado electoral probable dará a ninguno de los dos partidos los 60 votos necesarios para aprobar una legislación significativa.

Crece el partidismo

Los demócratas, que hoy controlan por poco el Senado, han avanzado hacia la votación de un proyecto de ley de verificación de antecedentes, pero está condenado a fracasar sin esos 60 votos.

Hay esfuerzos para legislar de otras maneras, con leyes de bandera roja para quitar las armas a las personas que plantean preocupaciones sobre un tiroteo, por ejemplo. En Florida se promulgó una ley de bandera roja tras el tiroteo en el instituto Marjory Stoneman Douglas en 2018, por ejemplo.

Cualquier compromiso parece estar muy lejos de hacerse realidad. Y no está claro que esos proyectos de ley hayan impedido el uso de armas a la mayoría de las personas que llevan a cabo estos crímenes horribles.

El senador republicano de Carolina del Norte, Thom Tillis, dijo que le preocupa que las leyes de bandera roja también quiten las armas a personas de manera innecesaria.

"Prácticamente todas las [leyes] que he visto aquí han sido del tipo que barren a los propietarios de armas respetuosos con la ley en lo que considero una extralimitación", dijo Tillis a CNN el martes.

Muchos estados siguen flexibilizando las leyes. Las leyes de otros estados no funcionan

El diario Texas Tribune analiza cómo Texas, a pesar de haber registrado muchos tiroteos masivos en el estado, se ha movido hacia leyes de armas cada vez más laxas. El año pasado, se eliminaron los permisos de armas, permitiendo a la mayoría de la gente portar armas abiertamente sin un permiso o entrenamiento.

Mientras tanto, las leyes de otros estados han sido ineficaces. Las leyes de bandera roja no lograron identificar al agresor que atacó a estadounidenses negros en un supermercado de Buffalo este mes. Una ley de bandera roja en Indiana no logró identificar al agresor que mató a ocho personas en una instalación de FedEx en 2021. La ley ha sido modificada desde entonces.

El grupo de defensa Everytown for Gun Safety señala que los autores de tiroteos masivos a menudo logran abrirse paso alrededor de las restricciones de propiedad, a pesar de las señales de advertencia previas.

Los tribunales anulan las leyes

La mayoría de las restricciones sobre las armas se aplican a nivel estatal, y existe una gran variedad de leyes en todo el país. Incluso en los estados en los que una fuerte mayoría apoya las medidas de control de armas, los tribunales federales se han interpuesto en el camino.

Citando el heroísmo de los jóvenes con mosquetes que, según él, lucharon en la Guerra de Independencia de Estados Unidos hace cientos de años, un juez federal anuló a principios de este mes una ley de California que prohibía la venta de armas semiautomáticas a los menores de 21 años.

La Corte Suprema parece dispuesta a aumentar el número de armas en las calles de EE.UU., si decide anular la ley de Nueva York que regula la portación oculta de armas. Se espera una decisión en el próximo mes, más o menos.

El país está claramente dividido en la cuestión de las armas y la forma de restringirlas. Existe una creencia apócrifa entre muchos estadounidenses de que la Constitución considera la posesión de armas del mismo modo que la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Una Corte Suprema cada vez más conservadora ha convertido esa creencia en un precedente.

Seguramente habrá leído que grandes mayorías del país apoyan ciertas restricciones a las armas, y eso es cierto.

El apoyo a las restricciones de armas varía

Pero no es una gran mayoría del país la que busca que se reescriban totalmente las leyes sobre armas de la nación.

La directora de encuestas de CNN, Jennifer Agiesta, señala que "el apoyo a leyes de armas más estrictas tiende a aumentar después de tiroteos masivos de alto perfil, como el de la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas en Florida, que ocurrió unas semanas antes de que Gallup midiera su reciente máximo de 67% de apoyo a leyes más estrictas en marzo de 2018".

En encuestas más recientes de Gallup, solo una estrecha mayoría de estadounidenses está a favor de leyes más estrictas sobre la venta de armas, y una encuesta del año pasado de ABC News y The Washington Post encontró que aproximadamente la mitad del público dice que ni las leyes más estrictas ni la aplicación más estricta reducirían la cantidad de delitos violentos en Estados Unidos.

Todo esto podría cambiar tras esta nueva y horrible cadena de tiroteos.

En un análisis de las encuestas realizadas por el Pew Research Center el año pasado, existe un amplio apoyo a algunas ideas concretas que van mucho más allá de lo que es posible en el Congreso:

  • El 87% apoya que se impida la compra de armas a personas con enfermedades mentales.
  • El 81% apoya que las ventas privadas de armas y las ventas en ferias de armas estén sujetas a verificaciones de antecedentes.

La gente apoya cosas concretas

Según el análisis de Pew, mayorías más pequeñas pero sustanciales apoyan ideas más polémicas:

  • El 66% apoyó la creación de una base de datos federal para rastrear las ventas de armas.
  • El 64% aprobó "prohibir los cargadores de munición de alta capacidad que contengan más de 10 cartuchos".
  • El 63% aprobó "prohibir las armas de asalto".

A pesar del escepticismo de la Corte Suprema sobre la ley de portación de armas de Nueva York, solo el 20% en la encuesta de Pew, incluyendo al 35% de los propietarios de armas en todo el país, estaba a favor de una ley que "permitiera a la gente llevar armas ocultas sin un permiso".

Lo que todo esto significa es que, a pesar de los reclamos de que hay que hacer algo, lo que sea, el gobierno estadounidense está predispuesto a la inacción, los tribunales son muy respetuosos con los derechos de las armas y los absolutistas tienen un control total del sistema. Hasta que una o todas esas cosas cambien, y mientras haya más armas que personas en EEUU, este ciclo continuará.