CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Francia

¿Cómo pudo el presidente Macron disolver legalmente el Parlamento de Francia?

Por Germán Padinger

(CNN Español) -- Sacudido por los resultados en las elecciones al Parlamento Europeo, en las que su partido sufrió una dura derrota a manos del ultraderechista Agrupación Nacional, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, subió la apuesta y el domingo anunció la disolución del Parlamento.

Para los habitantes de países acostumbrados a elegir presidentes y legisladores, la sola mención de la idea genera preocupación: ¿Cómo pudo Macron disolver una cámara de legisladores que llegaron por el voto popular? ¿Acaso ingresaron soldados en el patio de la Asamblea Nacional en París, como en el 18 brumario de 1799?

La respuesta es menos dramática y retrata la compleja política francesa.

Francia es uno de los pocos países en el mundo donde el presidente tiene el poder constitucional para disolver el Parlamento, compuesto por la Asamblea Nacional y el Senado, y llamar a elecciones anticipadas si lo considera pertinente.

Es una medida legal y legítima, más propia de sistemas parlamentarios pero también presente en el semi-presidencialismo que rige en Francia desde la Constitución de 1958, surgida de un período de fuerte crisis política.

publicidad
El presidente de Francia, Emmanuel Macron. (Crédito: LUDOVIC MARIN/POOL/AFP via Getty Images)

El presidente de Francia, Emmanuel Macron. (Crédito: LUDOVIC MARIN/POOL/AFP via Getty Images)

Se trata de un intrincado sistema en el cual presidente y legisladores son elegidos por el voto popular, pero el primer ministro y su gabinete responden a la mayoría parlamentaria --y es posible incluso que pertenezcan a un partido distinto al del presidente-- y pueden ser removidos directamente por el Parlamento, que a su vez puede ser disuelto por el presidente.

Qué dice la Constitución

El artículo 12 de la Constitución de 1958, que dio origen a la llamada Quinta República Francesa, dice que el presidente "podrá, previa consulta al primer ministro y a los presidentes de las Cámaras del Parlamento, declarar disuelta la Asamblea Nacional".

Tras la disolución, el presidente debe llamar a elecciones para formar una nueva Asamblea Nacional en no menos de 20 días y no más de 40, y no podrá haber más disoluciones durante un año.

Aunque el Parlamento no puede destituir al presidente, sí puede, mediante un voto de confianza o bien rechazando un programa de gobierno, demandar la renuncia del primer ministro y su gabinete, de acuerdo con el artículo 50 de la Constitución.

La Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento, cuenta con 577 miembros elegidos por el voto directo y es la que ahora deberá ser reformada tras su disolución. Los miembros del Senado, en cambio, son elegidos en forma indirecta.

Cuántas veces fue disuelto el Parlamento francés

Aunque legal y legítimo, la disolución del Parlamento no es usual en Francia y queda reservada para momentos de grandes crisis políticas: solo se ha hecho cinco veces desde 1958.

La Asamblea Nacional el 10 de junio de 2024, un día después de las elecciones al Parlamento Europeo. (Crédito: GEOFFROY VAN DER HASSELT/AFP vía Getty Images)

La última vez fue en 1997, cuando el presidente Jaques Chirac disolvió la Asamblea Nacional en un contexto de baja popularidad de su gobierno. La apuesta salió mal: no tuvo buen desempeño en las elecciones, perdió su mayoría y abrió las puertas a la izquierda, que se hizo con la oficina del primer ministro.

El presidente François Miterrand (1981-1995) disolvió dos veces el Parlamento: en 1981, a poco de asumir y en 1988.

Mientras que Charles de Gaulle, el héroe francés de la Segunda Guerra Mundial y primer presidente de la Quinta República Francesa entre 1959 y 1969, disolvió el Parlamento en 1962 y 1968.

A qué se enfrenta Macron

La disolución del Parlamento es una apuesta de alto riesgo: con esta medida un presidente intenta romper el estancamiento o revitalizar a su gobierno mediante el voto popular, pero si tiene a éste en contra, es probable que el nuevo Parlamento le sea entonces adverso y que incluso pierda control del gobierno.

Macron se enfrenta precisamente a eso: si el electorado lo apoya, el nuevo Parlamento le permitirá seguir gobernando e impulsando sus reformas.

Pero si pierde la mayoría de 289 escaños, deberá completar su mandato hasta 2027 con poco margen de maniobra. Y si la ultraderecha, que fue la más votada en las elecciones al Parlamento Europeo en Francia, obtiene una mayoría en estas elecciones legislativas, Macron podría enfrentarse a su mayor pesadilla: tener un primer ministro de la Agrupación Nacional.

Con información de Joseph Ataman, Saskya Vandoorne, Niamh Kennedy, Christian Edwards y Xiaofei Xu.