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CNN Radio Argentina

El pulso del segundo debate: ¿qué dijeron los candidatos con sus gestos?

Por CNN Radio Argentina, Pepe Gil Vidal

(CNN Radio Argentina)– El especialista en lenguaje no verbal Marcelo Sola afirmó este lunes en CNN Radio que lo más impactante del segundo debate presidencial del domingo a la noche fue «la falta de emociones» de los seis candidatos a la presidencia en Argentina.

«Me impactó la falta de emociones de los candidatos a presidente, que lo que están diciendo no lo están sintiendo», afirmó Sola en Café con Pepe.

Y agregó: «Al principio estaban muy acartonados, muy asesorados. Coacheados sería otra cosa. El coach los asesora a nivel emocional. Ninguno estaba demasiado confiado en su lenguaje corporal».

Sola dijo en ese sentido los políticos «podrían jugar con la cintura política» y precisó que eso «no se notó en el debate presidencial en ningún momento».

El análisis del lenguaje no verbal de los seis candidatos

El especialista analizó el lenguaje no verbal de los seis postulantes que ayer participaron del segundo debate. A continuación los conceptos más importante sobre cada uno de ellos:

Alberto Fernández: «En el primer debate señalaba mucho a Macri con esa sonrisa de costado, asimétrica. Son dos caras. No termina siendo sincero del todo. Es como medio ‘falsete’. Ahora señala con el pulgar. Cuando señalás un lugar que no mirás es que estás parafraseando porque no te gusta. Es despectivo o querés marcar una diferencia. Cuando habla de Macri se pone más arrogante, altanero, engrupido, y cuando habla de lo que pudiera hacer lo ves más seguro más sólido. Es parte de su personalidad. Cuando lo entrevistan siempre tiene que tener la última palabra. Cuando habla de Macri lo veo golpear el atril con fuerza, cuando lo ataca lo veo violento incluso».

Mauricio Macri: «Lo vi mejor que en el primer debate, pero cuando lo atacan no sabe resolver el problema, se le nota en la cara. Cuando lo atacan con algún punto marca todos los músculos, se pone nervioso, tenso y sale de la zona de confort. Se cruzaba de brazos. Está complicado así. Cuando quiere defender con autenticidad pierde esa espontaneidad, el presidente se empieza a preocupar y el lenguaje corporal se empieza a mover, no sabe que hacer con las manos, se le marca la cara y encima tiene que ser creíble. Cuando habla de pobreza hace unos gestos como esa persona que dice ´por favor mi amor creeme no te engañé´».

Roberto Lavagna:  «Es un buen economista y habla muy bien. No sé si está preparado para un debate presidencial. Lo vi con muletillas, dubitativo dese el lenguaje corporal. Me gustaría tenerlo de profesor de facultad, pero a la hora de comunicar al público deja mucho que desear».

José Luis Espert: «Lo veo incongruente, como un profesor en el debate. Si fuese tan bueno buscaría la empatía con la gente, con los candidatos. En un momento le dijo a Mauricio Macri y Alberto Fernández ´abrácense´ ´porque son lo mismo, pero con los gestos decía ´no se abracen´. Lo de experto en comunicación le queda grande. Lo vi como estudiado. Las palabras salían exactas, pero demasiada estructura no sirve.  Lo vi más altanero, arrogante y como si estuviera dando clases».

Juan José Gómez Centurión: «Es de las personas que sabe lo que va a decir y se dedican a eso. No le dio el tiempo. No escucha. Va al objetivo. Estudió la lección de memoria. No le pidas otra cosa. Podía haber intercambiado como hicieron los demás. No lo sabe a lo mejor».

Nicolás del Caño:  «Me llamó mucho la atención.  Lo vi parpadear mucho. Lo vi muy verborrágico, entusiasmado en su relato verbal. Dijo algunos furcios, pero también le vi la pupila muy dilatada, muy tenso, con mucha presión corporal, con baja seguridad corporal, con cero confianza, pero verbalmente muy confiado. Totalmente incongruente«.