CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
CNN Radio Argentina

Cámera insiste con el uso generalizado del barbijo y dice que hoy “no estamos por colapsar”

Por CNN Radio Argentina

(CNN Radio Argentina) — El médico clínico Luis Cámera aseveró este jueves en CNN Radio que “todos tenemos que usar barbijo en todos los lugares y todo el tiempo” para reducir las posibilidades de contagio de coronavirus, a la vez que indicó que “hay que ser cuidadosos con las restricciones generales” que se impongan ante el avance de casos y el acecho de la segunda ola.

“En las casas de un infectado, el enfermo y quienes están con él deben usar barbijo. No es tan fácil el aislamiento en el hogar”, remarcó.

En el programa La mañana de CNN, Cámera, asesor sanitario de Alberto Fernández, sopesó que “si se generalizara el uso del barbijo tendríamos entre 6.000 y 8.000 muertos menos dentro de tres meses”.

Tenemos que hacer cosas desagradables, lamentablemente. Ceder un poco para no ceder mucho

“Tenemos que hacer cosas desagradables, lamentablemente. Ceder un poco para no ceder mucho”, agregó en diálogo con María Laura Santillán.

“La ocupación de camas en lugares críticos se está complicando, no solo por los pacientes con covid” sino por otras otras patologías o cirugías. Se trata, explicó, de “una doble ocupación”.

“El año pasado dije que no iba a haber colapso. En este momento no estamos por colapsar”, pero más adelante, tal vez en dos o tres meses, esto podría ocurrir, evaluó.

La gente en la calle solo tiene que ir a trabajar. El brote de noviembre y diciembre empezó con las manifestaciones sociales

Una de las medidas a adoptar por el crecimiento de los contagios, subrayó Cámera, consiste en controlar “el comportamiento de la gente”. En esta línea, desgranó: “Hay que evitar las manifestaciones sociales. La gente en la calle solo tiene que ir a trabajar. El año pasado no se iba a trabajar (salvo los esenciales) porque se habían cerrado muchas actividades. El brote de noviembre y diciembre empezó con las manifestaciones sociales”.

El especialista aludió además a la necesidad de desactivar las fiestas clandestinas con “medidas disuasorias completas. Los intendentes de lugares vacacionales tienen fuerzas de seguridad para controlar esto”.