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CNN Radio Argentina

Tomás Abraham y un viaje hacia sus raíces: el genocidio y la búsqueda de su Rumania natal

Por CNN Radio Argentina

(CNN Radio Argentina) — El filósofo Tomás Abraham dialogó este domingo con Gustavo Noriega en Libros con Ñ por CNN Radio sobre el lanzamiento de su último libro “La matanza negada. Autobiografía de mis padres”, de Editorial El Ateneo.

“Este libro tiene que ver con mi descubrimiento de Rumania”, cuenta el escritor, quien nació en ese país, pero llegó a la Argentina desde pequeño y viajó para conocer sus raíces.

“La cuestión del genocidio tiene ramificaciones extrañas. Yo no la inscribía a Rumania con el Holocausto, a pesar de que mis padres vinieron de ahí y yo nací ahí; sabía que a mi bisabuela la mataron los nazis, que mis padres hicieron trabajos forzados y que después nos tuvimos que ir. Pero para mí el genocidio era un tema alemán y un tema polaco para mí, no rumano”, señaló sobre su propia historia de vida.

Volví a Rumania de grande y allí me hice mis primeras preguntas, porque en mi familia no hablaban de eso. Hay mucha gente que vivió experiencias en esa época que no habló, hay un silencio no comprensible, una barrera que se bajó. Hay una idea de no hablar de eso, de mirar para adelante; lo único que importaba es que estaban vivos, hay mucho de eso en los inmigrantes judíos”, añadió el escritor.

El silencio de mi familia era bastante usual entre los que vivieron esta experiencia, yo no pude hablarlo con ellos ni ellos conmigo. No tenían melancolía ni nostalgia, toda la fuerza y energía era para construir el presente y el futuro”, sostuvo en relación a lo que vivieron sus padres durante el nazismo.

“Recorrí la ciudad donde nací y vi templos y sinagogas cerrados con candados porque no había judíos. Fui al pueblo donde nació mi papá donde hay una sola sinagoga, a la que mi padre iba de chico, encontré a un solo judío sobreviviente de Auschwitz, que la abrió para mí, y cuando entré me puse a llorar, era un lugar alegre, seguía perfecta en su interior pero nunca más entró un judío ni se hizo nuevamente una ceremonia. Esa fue la primera vez que Rumania cobró identidad para mí”, contó Abraham.

“Volví en el 2017 y empecé a preguntar y a darme cuenta de que ahí no me podía presentar como argentino sino como judío. Nosotros éramos judíos en Rumania. Por mi cuenta descubrí que hay un pueblo de donde surgen los Abraham pero a todos se los llevaron a Auschwitz”, dijo.

“Mi libro tiene que ver con esa historia y con preguntas sobre cómo puede ser que una sociedad acepte algo así. El antisemitismo es un fenómeno europeo ‘normal pero el genocidio es otra cosa, implica un escalón mas arriba por el cual naturalizas que una ciudadanía civil acepte el asesinato a mansalva de familias enteras en la calle, y que el resto de la gente lo vea pasivo y sea en nombre de la patria, ¿cómo se llega a eso?”, se preguntó el escritor en la entrevista.

El genocidio alemán fue una empresa, había ingenieros, economistas, contadores… pero se necesita una inversión cultural muy grande, tienen que intervenir periodistas, escritores, gente de la cultura, funcionarios. Hay que poner mucha energía cultural para crear una atmósfera; yo traté de recrear eso con testimonios”, advirtió.

Y señaló que esa situación se vivenció entre dos grupos: “La violencia política rumana era entre la extrema derecha gubernamental, inspirada en el fascismo; y la ‘guardia de hierro’, que estaban más cerca de lo que se llama ‘la solución final’. Eran nazis de izquierda, aquellos que querían terminar el régimen parlamentario representativo, pedían por la reforma agraria y querían distribuir la tierra entre los campesinos y exterminar a todos los judíos”, reseñó el filósofo.

Luego de un arduo trabajo sobre sus ancestros y la cruel historia vivida por los judíos rumanos, Abraham aseguró: “Creo que hay sobrevivientes que se hicieron escritores en el campo de concentración y cuando salieron surgió su vocación literaria”.