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CNN Radio Argentina

“El término de aislamiento social se opone a la condición humana”

Por CNN Radio Argentina

(CNN Radio Argentina) -- “Por salvar vidas, los enfermos han de morir solos. Por salvar vidas, los mayores han de perderse en el laberinto del abandono. Por salvar vidas, los niños deberán padecer el miedo de ser los asesinos de sus abuelos, y los jóvenes, sufrir por un mundo futuro marcado por el espanto del control y el aislamiento”, señala la referencia del libro Obediencia imposible; la trampa de la autoridad, del biólogo Eduardo Wolovelsky, en el que se refiere al confinamiento realizado en la Argentina desde la llegada de la pandemia, y que presentó en Libros con Ñ, con Gustavo Noriega.

“El título salió del primer capítulo, del análisis del discurso de marzo del 2020, donde mi pregunta era que si ese sería el comienzo no había nada para después”, resaltó el escritor en CNN Radio.

“Pensaba que al hacer eso al inicio estábamos condenados, no había resto, pensaba en la pérdida de trabajo y en los jóvenes. El concepto de aislamiento social no es posible ni siquiera en una novela, no existe el hombre solo. Fue impresionante utilizar el término de aislamiento social porque se opone a la condición humana”, sostuvo. Y agregó que bajo esa premisa “era imposible lograr la acción legítima” de evitar mayores contagios del virus.

A su vez, Wolovelsky marcó la diferencia que se realizó desde el inicio entre trabajadores esenciales y no esenciales: “Fue la reducción a la más burda condición biológica; de una gran crueldad para la gente que se tiene que ganar la vida. Es una clasificación que va a ser muy difícil desarmar y marca que si no sos esencial, tenés que arreglártela como puedas”.

El escritor se refirió a la figura de Alberto Fernández, quien “justificaba la decisión bajo la perspectiva de ‘yo soy el santo y el salvador’”, y señaló que muchos médicos actuaron como “burócratas y santos”, aunque remarcó la situación general del sector de la salud que atienden en “condiciones salariales muy malas”.

Wolovelsky sostuvo que “el argumento de un Presidente no puede ser del salvador de vida” y remarcó que “el famoso dicho ‘el sistema de salud se relajó’ para mí fue más grave porque se refirió a que los médicos atendieron otras necesidades”.

En relación al inicio de la pandemia y a las primeras decisiones del gobierno, el biólogo refirió que “todo se empezó a transformar en una situación de miedo constante. Además, si te contagiabas era tu culpa. No se quiso escuchar ni se debatió con otros, hubo epidemiólogos que daban argumentos contra el confinamiento, pero se decidió no discutir y ese fue el gran problema. Se desautorizó cualquier crítica, reflexión o pensamiento”. Y añadió que “los gobiernos intentan demostrar que controlan lo que no se puede”.

Y recordó que “el día del niño se habló de los derechos del niño pero los chicos no podían salir ni a la esquina; algo absurdo”.

El aislamiento no contuvo los contagios; y además, sumado a las pérdidas, aumentó el miedo al contagio en lugar de disminuir”, argumentó.

El escritor refirió que “se le dio poder político al médico” y habló de que “la idea de que existen científicos es falsa, no son una unidad, es un punto que hay que poner en cuestión. Hay que entender que la ciencia no es un conjunto de conocimientos con una certeza dada”.

Finalmente, el escritor señaló que “las secuelas de esto se verán en varias décadas” porque en las decisiones “no hubo proyección a futuro”. Además, reflexionó que con el libro editado por Libros del Zorzal “no quiero convencer a nadie; solo quiero que pensemos y discutamos en serio”.