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CNN Radio Argentina

Con su show en Mar del Plata, Bossi usa el humor como un puente, capaz de hacernos hacernos reír y pensarnos mejor

Por CNN Radio Argentina

(CNN Radio Argentina)- El actor estrenó hace unos días su nuevo espectáculo en la ciudad de Mar del Plata con localidades totalmente agotadas y una larga fila de espectadores frente a la boletería del teatro para conseguir sus entradas para las próximas funciones de lo que se perfila como uno de los sucesos del verano en "La Feliz".

Bossi estrenó en el Teatro Mar del Plata propiedad de Carlos Rottemberg, donde con este show teatral musical que hace reír, cantar y bailar al público. Además, también hay una clara intención que de alojar y dar lugar a la emoción y a la invitación a reflexionar sobre temas inherentes al ser humano.

Se trata del mismo espectáculo que hace pocas semanas atrás fue elogiado por la crítica internacional que agotó localidades en ciudades como Miami, Madrid, Barcelona, Dublín, Londres, entre otras, y que esta vez llega a Mar del Plata para festejar los 150 años de la famosa ciudad balnearia argentina.

Acompañado por una orquesta en vivo a lo largo de 2 horas de espectáculo el showman internacional habla de algunas de las cuestiones complejas que nos atraviesan problemáticamente con los argentinos, dejando un mensaje profundo al reflexionar sobre aquello que nos aqueja a los seres humanos en un mundo globalizado que intenta todo el tiempo decirnos cómo y qué hacer para encastrar en el sistema, olvidando por completo lo esencial de la vida en sociedad, como por ejemplo, la empatía y el amor.

Con producción de Diego Djeredjian, Luis Penna, Ezequiel Corbo, Federico Hoppe, Román Vargas y Claudio Salomone, Martín Bossi se presenta de martes a domingos en el Teatro Mar del Plata de la Avenida Luro (entre Corrientes y Santa Fe),

Este domingo por la tarde, el artista pasó por Compañía de Radio para hablar, entre otras cuestiones, de: Cómo cree que está transcurriendo esta temporada artística en la costa argentina y, entre otras cosas, además, compartió mucho de lo que siente haber aprendido hasta ahora con este espectáculo.

-Martín, ayer por la noche tuviste función y es sabido que entre el público se encontraba Mirtha Legrand, qué podés decirnos de eso? ¡Además, según trascendió ella se emocionó muchísimo con el show!

"Creo que anoche la pasamos muy bien; Fue una noche hermosa y, si bien los medios suelen hacer dulce del recorte que muchas veces les conviene hacer trascender, desde el lugar que quieren interpretarlo, sí es cierto que la Señora Legrand estuvo allí y también que se emocionó; pero creo que le sucedió lo que a muchos de quienes vienen al espectáculo para reírse y para pasarla bien, cosa que creo que ocurre, pero también se sienten movilizados porque se trata de un espectáculo que está cargado de imágenes y que apela fuerte a la emoción. En última instancia se trata de un trabajo en el que hablamos, a veces con humor, a veces con cierta nostalgia, de algunas de las cosas que nos pasan como seres humanos en un mundo bastante hostil, involucionado, o evolucionado para hacernos mucho mal".

-Qué gran artista sos; pero dejame decirte que yo tengo muy a Chiche, que es un periodista especialista en tenis, con ojo afilado en la materia, y él asegura que también podrías haber sido un gran, gran profesional en ese deporte. Te ha visto jugar y lo afirma cada vez que se te menciona. Qué recuerdos tenés de aquella etapa y qué te llevó a dejarlo y a decidirte por este camino de la creación y de la interpretación?

"Primero te agradezco tus palabras, pero no es tan así la cosa. Yo jugaba al tenis, jugué un tiempo. Me gustaba, es verdad, pero, en definitiva, creo que el tenis no me hacía feliz. Y yo quería serlo. Quería disfrutar con mi elección de vida, no padecerla para colmar expectativas que no eran mías. Yo estimo que tenía mis aptitudes artísticas a flor de piel, pero claro que, para entender de qué estamos hablando a la hora de tomar ciertas decisiones, es preciso entender cómo era el marco de aquella época (me parece que eso hoy cambió bastante, o es diferente por lo menos). Recuerdo que, por aquellos años, (los 70, 80) decir que uno quería ser artista, actor, era casi una mala palabra, por lo tanto, seguir este camino no era una opción fácil de definir y sostener. Siempre había otras opciones dando vueltas, y esta no era justamente de las que más se nombraba".

"Yo creo que, un poco tomándome de tu pregunta, y otro poco abordando necesariamente un tema para el que necesitaríamos muchas horas de conversación: Somos, en primera instancia, el resultado de todo lo que nos impregna con su programación el mundo; el sistema social (desde el más cercano, que es la familia) lo hace automáticamente para que seamos como "se debe ser". Esto está en todo. La religión, los pensamientos, las elecciones, lo que está bien, lo que está mal. Nos dicen todo como debe ser. En un punto estamos sobre adaptados a un modo que se nos impone todo el tiempo, que no admite que se corran los márgenes, porque ser diferente, no es opción bien tomada. Hay allí en cambio, una mirada no muy amigable".

"En definitiva yo siento (y algo de esto tiene el show), que "No te da la vida entera para desobedecer todo lo que nos enseñan mal y que bien aprendemos. Habría que empezar a desestructurarse, a sacarse mandatos, a aprender a hacerlo para así saber de qué ideas y sentimientos uno está hecho y así poder entender y saber qué queremos a partir de buscar dentro nuestro qué de todo lo aprendido queda y qué cosa, no nos pertenece, porque solo fue adquirida como propia".

"Es más, en este mismo sentido creo que debería ser obligatorio cursar en el colegio una materia que se llame algo así como "desaprender lo impuesto; y aprender de aquello que nos da satisfacciones, de lo noble, de las emociones; deberíamos aprender desde chiquitos a creer en nosotros mismos sin la necesidad de estar tan condicionados por la mirada del otro. Deberían enseñarnos a creer más en nuestro interior, en nuestro sentir, en nuestra mirada propia de las cosas. Es que este sistema sabe bien que no le es conveniente criar seres libres, sin ataduras ni condicionamientos. De ahí su insistencia para criarnos como "mendigos del amor". Toda una programación que, sin un freno, se vuelve peligrosa, nociva y tremenda, para empezar".

-Es realmente muy interesante cómo fuiste construyendo tu camino como artista. Pareciera que has podido, conforme pasa el tiempo y también las diferentes producciones, ir sacándote las máscaras, (de las reales para el escenario y de las otras) para darte espacio y hablar de otros temas que son de tu profundo interés. Temas que movilizan a personas sensibles, que tienen una mirada más sensible de lo que sucede, claramente. Vos hablás siempre de "aquel pasado", hasta con algún dejo de nostalgia; y de lo algunas de las cosas que ocurren hoy. Crees que un poco que: "El mundo anterior fue mejor que este?"

"No creo en esa frase que dice que "todo tiempo pasado fue mejor", para nada. No obstante, sí considero que algo de lo que planteo en el espectáculo tiene que ver con que estamos hablando de un pasado en el cual "no estaba todo tan mal". Entonces ocurre que, si uno se pone a repasarlo, de repente advierte que sí había que cambiar cosas, pero se trataba de corregir aquello que estaba mal. Es decir, la cosa no era sacar todo, lo bueno y lo malo a la vez".

"Creo que de aquello se cambiaron cosas que estaban bastante bien, y así se fueron perdiendo en el camino. Y eso, al no haber un tamiz mediante, hizo que tomaran impulso cosas realmente muy negativas. Se descartó lo positivo. Un claro y brutal ejemplo de esto es lo que hicimos con "La guerra". Hoy el hombre en este tema ha involucionado (como especie). Se ha perfeccionado en su modo de matar. Hay que decirlo: Hemos sofisticado la forma de destruirnos en varios aspectos".

"La música como la concebíamos antes se perdió. Hoy hay otra cosa"

"En cuanto al mundo del arte: Se fueron perdiendo elementos realmente valiosos, que hacían el todo de la cuestión. Esto pasó con la música; se desvaneció mucho de lo que en otro momento era realmente algo digno de admirar, algo que te aportaba a la propia inquietud, a la profundidad, al sentir... Qué se yo.  Hoy hay sonidos que representan otra cosa. La música, la creación musical tal cual la conocimos en otros tiempos, no está surgiendo hoy. Hay otras cosas, otros lenguajes".

Bossi, un artista portador de un mensaje Conciliador

"La de ayer fue hermosa noche! Y digo que fue hermosa porque hicimos función y venimos de dar este mensaje que es un mensaje de "Amor". Uno esquiva cierta vanidad necesaria para definirse, pero me voy a permitir hacerlo en función de esto que explico: Hay partidos políticos de todos los colores ¿verdad? Y cada uno en ese armado propagandístico y mediático sale con odio a destruir al otro, y engendra algo oscuro en quien lo sigue, y asi cada uno dice lo propio.  Se enfrentan y luego pasan cosas, y eso que sucede y se genera ya todos sabemos lo mal que hace y lo que destruye".

"Yo voy por otro lado. Soy actor y lo que intento es subirme cada noche al escenario para dar un mensaje con un espectáculo que busca "unificar desde el amor". Así que permítanme definirme, o autodefinirme en esta oportunidad, como un Conciliador; Un tipo que tiene la intención de unificar o conciliar las partes para que nos unamos en esto de entender que no estamos tan lejos en lo que buscamos".

"Creo que lo importante en algún punto es tener en cuenta que, eso que sucede en el espectáculo que hacemos habla, nos está hablando justamente de lo que tenemos que hablar. Porque se trata de un espectáculo preparado para los tiempos que corren".

"Por otro lado, no es poco lo que hemos aprendido en este recorrido quienes lo hacemos. Este show lo hemos llevado a todos lados; desde ciudades importantes a pueblos pequeños de diferentes realidades e historias. Créanme que lo que allí sucede nos viene enseñando mucho a quienes lo hacemos, por lo que nos devuelve el público. Porque en cada experiencia nos damos cuenta del valor profundo de este mensaje que no hace más que reivindicar algo que la inmensa mayoría de los seres humanos queremos. Que no es más ni menos que vivir en un mundo mejor, en una sociedad más empática, más amorosa, más humana y, en definitiva, más pacífica y sana".