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Tecnología

¿Por qué algunos usuarios comienzan a dar la espalda a Facebook?

Por Juan Andrés Muñoz

Nota del editor: Blake Snow es un escritor independiente y consultor de medios. Vive en las Montañas de Wasatch, en Utah, junto a su familia. Su información de contacto y obras publicadas pueden verse en su sitio de Internet.

Es innegable el impacto cultural de Facebook. Ha unido a casi 700 millones de personas, incluidas muchas de las que estarán leyendo esto. Se ha convertido en una de las mayores plataformas de contacto social de la historia.

Pero ya empiezan a percibirse indicios de «fatiga de Facebook». No hay tanto para socializar en la red, sobre todo una vez que se agota nuestra lista de amigos. Algunos también se quejan de que dedican demasiado tiempo a Facebook a costa de otras actividades de la vida.

Hay indicios de que un pequeño pero creciente grupo de usuarios, al menos en Norteamérica, que empiezan a dar la espalda al sitio. Facebook perdió más de siete millones de usuarios activos en Estados Unidos y Canadá el mes pasado, según datos de Inside Facebook, aunque algunos rebaten esas cifras.

Otros reducen conscientemente el tiempo que le dedican al sitio.

«Me di cuenta de que cuando me hiciera mayor no desearía haber pasado tanto tiempo en Facebook», dice David Cole, un directivo de tecnología en Boston. Cole cree que las redes sociales son una herramienta útil, pero no un sustituto de experiencias de la vida real.

«En lugar de escribir un ensayo, perdía el tiempo mirando los muros de la gente», señala Kip Krieger, un estudiante de Virginia que, al igual que Cole, redujo el tiempo que dedica a Facebook.

Además, Facebook se ha hecho muy predecible, comenta Krieger.

«Ha llegado un punto en que ya sé qué van a publicar mis amigos. Suelen escribir de lo mismo, una y otra vez, y ya me aburrí», agrega.

Joshua DeRosa, un artista gráfico de Salt Lake City y ex usuario de Facebook, coincide.

«No necesito ver fotos o ver las actualizaciones sobre los bebés de la gente», cuenta. «Sé cómo son los niños y aunque creas que Junior hizo la cosa más simpática del mundo, no me importa en absoluto».

Otras personas con las que hablé para escribir esté artículo creen que tantas actualizaciones pueden disuadir de tener interacciones más importantes que sólo pueden ocurrir en la vida real.

«Mi mamá dejó Facebook porque quería llamarnos por teléfonos y vernos más en persona», dice un chico de Provo, Utah, que pidió permanecer en el anonimato.

«Y está funcionando», agrega.

Obviamente, hay muchos más usuarios satisfechos de Facebook que desilusionados. No se llega a los 500 millones de usuarios disgustando a la gente. Así que, ¿los desilusionados son una minoría que grita mucho o parte de una tendencia mayor, o quizás las dos cosas?

Facebook no revela el número de personas que borra sus cuentas, así que es difícil de cuantificar. Pero si empiezas a escribir «d-e-l-e» (primeras letras de borrar en inglés) en Google, el primer resultado que predice el motor de búsqueda es «delete Facebook» (borrar Facebook) lo que demostraría lo popular que se está haciendo entre los usuarios de Google.

También hay numerosas páginas con artículos sobre «cómo» y «Por qué» borrar tu cuenta de Facebook.

El portavoz del sitio Barry Schnitt, sin embargo, asegura que estas deserciones son menores y duran poco.

«Con frecuencia, la gente que desactiva la cuenta lo hace temporalmente y después vuelve», comenta, «como es el caso de los estudiantes que se desconectan durante los exámenes finales o la gente que se va de campamento y no quiere dejar su perfil desatendido durante un fin de semana».

El empresario Max Salzberg, por otro lado, cree que el éxodo es real.

«Pensar que Facebook es para siempre es como creer que AOL era lo máximo en Internet», argumenta. «Al final, la gente usa otras cosas».

Salzberg tiene la esperanza de que la gente use su alternativa a Facebook: un sitio rival llamado Diaspora que promete separar los distintos mundos.

Diaspora permite a los usuarios clasificar a los amigos en grupos para que las fotos y actualizaciones se compartan únicamente con cierto tipo de personas, y no con todos los amigos de la lista. La ideas es que, por ejemplo, tu madre ya no pueda inmiscuirse en los detalles íntimos de tu vida privada.

«Como Diaspora se compone de varios sitios de la red, puedes compartir de la forma que tú quieras, y deja al usuario decidir cómo quiere expresarse», agrega. «Las grandes redes sociales monolíticas no tienen mucho sentido».

Otra alternativa a Facebook, llamada Patch, limitar a 50 el número de amigos que tiene un usuario. El objetivo, según su fundador y ex ejecutivo de Facebook Dave Morin, es promover experiencias más íntimas y memorables.

De todas formas, no se puede ignorar la magnitud de Facebook, sobre todo teniendo en cuenta que más de la mitad de los estadounidenses tienen cuentas, por ejemplo.

«Siento la presión de participar», comenta DeRosa. «La gente te mira como un extraterrestre cuando les dices que no estás en Facebook».

Toby Bushman, de 27 años y residente en el sur de California, sintió tanta presión que decidió volver a Facebook, y está contenta de haberlo hecho.

«Estar conectado con otros es algo muy potente», señala. «Te hace sentir parte de algo mayor y más grande que mi vida como madre en casa».

Incluso algunos de los que se quejan de Facebook admiten que nunca dejarían completamente el sitio. «Hay demasiada gente con la que quiero mantener el contacto», explica Krieger.

Los directivos de Facebook dicen que sus servicio es bueno para la gente.

«Facebook puede compararse con el broccoli», dice Schnitt. «Todos se pueden beneficiar de él pero no todos quieren hacerlo».