La fiscalía en el juicio por homicidio involuntario contra el doctor Conrad Murray quiere que los miembros del jurado escuchen el testimonio sobre los fracasados intentos de los investigadores de interrogar al médico en las semanas posteriores a la muerte de Michael Jackson.

Los abogados de la defensa han pedido al juez que impida el testimonio, argumentando que "crearía un peligro sustancial de prejuicio indebido, una pérdida indebida de tiempo, confundiría los temas o desorientaría al jurado".

El juez de la Corte Superior del Condado de Los Angeles Michael Pastor podría considerar el tema en una audiencia este lunes, un día antes de que comience la vista pública del juicio a Murray.

Con la selección del jurado el viernes pasado comenzó oficialmente el proceso, que se espera continúe hasta finales de octubre.

La defensa argumentó el viernes ante la corte que la fiscalía ignoró la disposición del doctor Murray a "participar en varias conversaciones y a tomar parte en largas entrevistas realizadas por la policía y personal médico", incluidas las dos horas de interrogatorio policial al que se sometió dos días después de la muerte del cantante.

"De hecho, el doctor Murray no invocó su derecho a permanecer en silencio hasta que se enteró de que se filtró 'anónimamente' información al público", señaló la defensa.

Un documento de la fiscalía detalla los mensajes electrónicos y telefónicos enviados por el forense y un detective de la policía a Murray pidiéndole reuniones después de la primera entrevista.

"De hecho, la policía nunca contactó al doctor Murray en este tiempo", afirmó la defensa. "Los 'esfuerzos' de la policía consistieron meramente en unos mensajes de voz sin contestar y unos correos electrónicos que dejaron en la oficina del doctor Murray. No hay indicios en absoluto de que el doctor Murray estuviera evadiéndose", agregó.

Doce miembros del jurado y cinco suplentes acudirán este martes por la mañana a la corte para escuchar los argumentos iniciales en el caso contra Murray.

El jurado consta de siete hombres y cinco mujeres, incluye a seis blancos; cinco mexicanos o hispanos, y una persona que se identificó como negro.

De ser declarado culpable, Murray podría pasar hasta cuatro años en la cárcel.

El forense de Los Angeles concluyó que la muerte de Jakson el 25 de junio de 2009 fue causada por una sobredosis del anestésico quirúrgico propofol, combinado con otras substancias.

La fiscalía acusa a Murray, que era el médico personal de Jackson en aquel entonces, de tener responsabilidad en esa sobredosis.

Argumentan que Murray utilizó una sonda intravenosa casera para administrar a Jackson el propofol para ayudarle a dormir, una práctica que, según dicen, viola los estándares médicos y propició la muerte del cantante.