Cómo identificar "apps" seguras para los niños

Por Amy Gahran, especial para CNN*

(CNN) — Esa aplicación que acabas de descargar, ¿está recopilando datos para mostrar anuncios a tu hijo de 6 años? Probablemente.

De acuerdo con el nuevo reporte de la Comisión de Comercio Federal (FTC), la gran mayoría de las miles de aplicaciones móviles dirigidas a los niños no ofrece información de privacidad, lo que hace difícil para los padres tomar decisiones sobre qué aplicaciones son seguras para los niños.

En julio, el equipo de la FTC buscó en los mercados de aplicaciones de Apple y Google el término niños y encontró cerca de 12,000 aplicaciones. Posteriormente los investigadores seleccionaron 200 aplicaciones al azar de cada tienda para examinar la información contenida en ellas. También visitaron los sitios web de los desarrolladores de las aplicaciones.

De acuerdo con la FTC, en la mayoría de los casos “el staff no pudo determinar si en las páginas de promoción las aplicaciones recogían datos en lo absoluto; y mucho menos el tipo de datos recogidos, el propósito de la recaudación, y quién recogió u obtuvo los datos”.

Específicamente, las páginas de promoción para las aplicaciones de Apple no contenían casi ningún lenguaje relevante en cuanto a la recaudación y transferencia de datos. En el mercado de Android, sólo tres de las páginas de aplicaciones examinadas ofrecían la información mínima más allá de las declaraciones generales “de permisos” que Google necesita. E incluso estos sólo mencionaron que la aplicación proveía información a una red de anuncios, sin identificar qué información era recogida, por quién, cómo iba a ser usada y si iba a ser usada con otras partes.

Este es un problema que no sólo se da en las aplicaciones para smartphones, sino también en las tabletas. De acuerdo con la nueva investigación de la Compañía Nielsen, 70% de los adultos que posee una tableta y que tiene hijos de menos de 12 años reporta que sus hijos usan su tableta. De éstos, 77% dijo que sus hijos utilizan juegos que se descargan a la tableta, y el 57% reportó usar aplicaciones educativas en la tableta. Las tabletas también ayudan a los niños a mantenerse felices y calmados: 55% de los padres reporta que su gadget mantiene a los niños entretenidos durante un viaje, y el 41% deja que sus hijos se entretengan con la tableta en los restaurantes.

Apple y Google ¿solicitan a sus desarrolladores revelar información sobre sus aplicaciones? Parece que no.

De acuerdo con la FTC: “Aunque los acuerdos de la tienda de aplicaciones solicitan que los desarrolladores revelen la información que sus aplicaciones recogen, las tiendas de aplicaciones no parecen hacer cumplir estos requisitos. Esta falta de cumplimiento ofrece pocos incentivos a los desarrolladores de aplicaciones a cumplir con la revelación de información y deja a los padres sin las aclaraciones que necesitan”.

¿Qué tipos de incursiones en la privacidad móvil preocupan a la FTC en lo que se refiere a los niños?

Primero, está la habilidad de hacer compras dentro de una aplicación. “Por ejemplo, una aplicación de un cuento puede venir con una sola historia, pero después permitir al usuario comprar historias adicionales sin que tengan que salir de la aplicación”.

El conectarse con los medios sociales también puede ser un problema, especialmente con juegos que permiten a los niños compartir sus marcadores en Facebook o en otras redes sociales. (Sí, se supone que debes de tener al menos 13 años tengan una cuenta de Facebook, pero el año pasado un estudio encontró que más de la mitad de niños entre 10 y 14 años tiene una cuenta de Facebook desde los 12).

Algunas aplicaciones para teléfonos pueden entrar a la geolocalización o contactar información almacenada en el teléfono. Pero los mayores problemas de privacidad en las aplicaciones para niños involucran publicidad. La FTC identifica unas cuantas preocupaciones: “Primero, los padres podrían querer limitar los datos recolectados por los publicistas y las redes de publicidad acerca de los niños. Segundo, incluso si la publicidad no está basada en ninguna información recogida por el usuario, los padres podrían querer limitar la exposición de los niños a los anuncios”.

Uno de los permisos más comunes que las aplicaciones para teléfonos solicitan es la habilidad de conectarse a internet. Existen varias razones legítimas para las aplicaciones (incluso las dirigidas a los niños) para hacer esto.

De cualquier manera, esto puede conducir a compartir información a los desarrolladores de las aplicaciones, redes de publicidad o incluso criminales que planean aplicaciones infectadas con trojans en los mercados de aplicaciones.

También, la FTC aclara que “los anuncios dentro de una aplicación pueden incorporar varias capacidades permitiendo al usuario a hacer cosas como llamar directamente a números de teléfono o visitar sitios web que aparecen en un anuncio”. Estas opciones pueden tener cargos extra en los recibos telefónicos.

En general, la publicidad en los teléfonos se ha tornado más agresiva. Una de las modas más recientes es el anuncio impulsivo, que generalmente afecta los teléfonos con sistema Android. Algunas aplicaciones incluyen publicidad de los teléfonos y redes de publicidad que pueden hacer aparecer anuncios en las barras de notificación del teléfono, poner íconos de búsqueda que contienen publicidad en la pantalla de inicio, e incluso modificar los ajustes en el navegador del teléfono. Puede ser difícil decir que aplicaciones están causando estos problemas. Lookout Mobile Security recientemente sacó un detector de publicidad impulsiva para ayudar a los usuarios de Android a descubrir que aplicaciones pueden ser las culpables.

El staff de la FTC no descarga o prueba estas aplicaciones. Tampoco ve la información de la aplicación vía dispositivo móvil; esta búsqueda fue realizada en computadoras de escritorio. La información disponible a través de la interfaz móvil de un mercado de aplicaciones puede ser diferente del que ves en una computadora.

Para descargar juegos seguros

En general, es una buena idea revisar los permisos que una aplicación solicita antes de que la descargues y la instales. Por ejemplo, un juego de gatos lindos, ¿realmente necesita entrar a tu lista de contactos en el teléfono o a tus datos de localización?

La FTC establece que tanto Apple como Google ofrecen algunos controles que permiten a los padres restringir que aplicaciones pueden ser descargadas en los teléfonos de sus hijos. Estos están basados en los contenidos de clasificación de las aplicaciones, que probablemente no captarán la mayor de los problemas de privacidad relacionados con la publicidad en los teléfonos.

Además, los sistemas operativos móviles iOS de Apple permiten que los padres entren con una contraseña a aplicaciones específicas y sitios web móviles (como el navegador de web móvil Safari o YouTube), o incluso a la tienda de aplicaciones, así como a la cámara, la transferencia de localización y los mecanismos de compra para aplicaciones.

Si Apple y Google (y otros mercados de aplicaciones, como los que tiene la tableta de Amazon el Kindle Fire y el Barnes & Noble Nook Color) no necesitan más información de privacidad de los desarrolladores de la aplicación haciendo que sea más fácil para los padres entenderla, es probable que la FTC pueda comenzar a presionar a los desarrolladores de las aplicaciones.

En septiembre de 2011, la FTC presentó su primera acción legal contra un desarrollador de aplicaciones móviles en la aplicación del Acta de Protección para la Privacidad de los Niños en la web. De acuerdo con el decreto de consentimiento, el desarrollador (Innovaciones W3, que también ha hecho algunos negocios con el nombre de Aplicaciones Broken Thumbs) fue ordenado a empezar a publicar información acerca de los tipos de datos recaudados vía aplicaciones y cómo los datos son compartidos, para obtener el consentimiento de los padres antes de recoger cualquier nueva información, y de borrar todos los datos que hayan sido recogidos hasta el momento, más una multa de 50,000 dólares.

*Nota del editor: Amy Gahran escribe acerca de tecnología móvil en CNN.com. Es una escritora del blog Contentious.com, que explora como la gente se comunica en la era online .