(CNN Español) -  El presidente de Uruguay, José Mujica, que asiste a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, reiteró su apoyo a la mandataria brasileña Dilma Rousseff en su reclamo a Estados Unidos por el caso de espionaje y dio su visión sobre el conflicto armado en Colombia.

Además, explicó su propuesta de regulación de las drogas en Uruguay.

Sobre la intervención de Rousseff en Nueva York, Mujica dijo, utilizando un término del fútbol: "Vi a la presidenta de Brasil de 'pata levantada'. Le pasó la boleta al gobierno norteamericano", dijo Mujica en entrevista con Juan Carlos López.

"Hay que tener inteligencia de solidificar la unidad y el entendimiento en América Latina", expresó.

Acerca de su encuentro con el presidente colombiano Juan Manuel Santos y la posibilidad de mediar en los diálogos de ese gobierno con la guerrilla ELN, Mujica manifestó que "es hora de desmontar" la guerra en Colombia tras más 50 años de conflicto.

"Es muy difícil porque se acumulan muchas heridas, muchas cuentas para cobrar, mucha sed de justicia, pero si la paz es lo más importante, muchas veces estas cuestiones se vuelven contradictorias".

Sobre el actual proceso con las FARC, Mujica dijo que está "seguro" que la guerrilla y el gobierno tienen voluntad para encontrar de encontrar una salida, "pero tienen miedo".

Lucha contra el narcotráfico

Mujica dijo que la intención en Uruguay no es promover el consumo de drogas sino "identificar a los que consumen y ofrecerles una oportunidad regulada para que no tengan que recurrir al narcotráfico".

"Queremos arrebatarle al narcotráfico su mercado, que lo tiene hoy".

"Queremos atender a la gente que se empieza a pasar de la raya; lo tomamos como un servicio de salud pública", agregó.

Mujica dijo que por ser un país pequeño con completa presencia del Estado, es posible realizar un control. Además, especificó que no se va a suministrar marihuana de semilla, sino "clones" que se pueden rastrear.