Bomberos guatemaltecos transportan un cadáver recuperado de entre la tierra que produjo un alud en la aldea El Cambray II. (Crédito: JOHAN ORDONEZ/AFP/Getty Images).

(CNN Español) – Un equipo mexicano de rescatistas se unió a los socorristas, bomberos y policías que remueven miles de toneladas de tierra con la esperanza, cada vez menor, de hallar supervivientes tras el deslave del jueves en la aldea El Cambray II, cerca de Ciudad de Guatemala.

Cuadrillas de los servicios de emergencia habían recuperado 95 cadáveres hasta la tarde de este domingo, pero la cifra de muertos cambia continuamente.

Con llanto, familiares de los muertos y desaparecidos relataron lo que están viviendo.

Una mujer dijo estar triste y afligida. Angustiada porque no hallan a su sobrina, una de la residentes de la comunidad de Santa Catalina Pinula. Otra persona dijo que 20 de sus familiares seguían perdidos.

La comunidad El Cambray II está asentada en la cuenca del río Pinula y según los cuerpos de socorro el alud pudo haber cubierto un area de hasta un kilómetro.

Es por ello que rescatar a posibles supervivientes y recuperar a los fallecidos no es fácil. La magnitud del deslave dejó las viviendas sepultadas a más de 10 metros de profundidad.

Julio Sánchez, vocero de los bomberos voluntarios, aseguró que el puesto de comando actualizará cada dos horas la información sobre las víctimas que se vayan encontrando.

Por su parte, Sergio Cabañas, comandante de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, CONRED, dijo que aunque duela expresarlo lo que se requiere en este momento son ataúdes y que la municipalidad ya está proporcionando lugares en el cementerio.

Familiares de las víctimas esperan resignados a tener noticias de sus seres queridos. Mientras, La Procuraduría de los Derechos Humanos otorga apoyo sicológico a quienes han perdido a alguien en esta tragedia.

Casi 1.300 socorristas participan en las tareas de búsqueda. Este sábado, a los familiares no se les permitió ayudar en la remoción de escombros por el riesgo latente en la zona.

A medida que avanzan las horas, disminuye la esperanza de rescatar con vida a más de 350 personas que siguen enterradas bajo miles de toneladas de tierra.