(CNN Español) - En América Latina vemos con mayor frecuencia tragedias en muchas cárceles, como la de este jueves en Monterrey, México. En varios casos se inician por riñas entre los reos, pero si a eso le sumamos las condiciones de sobrepoblación que caracterizan a las prisiones de nuestra región, la ausencia de inversión en infraestructura y la corrupción entre los funcionarios que custodian las prisiones, el resultado es, cientos de vidas que se pierden.

Estas son las principales tragedias ocurridas desde 2010.

Comayagua, Honduras

El 14 de febrero de 2012 a la medianoche se inició un incendio en el interior de la Granja Penal de Comayagua, en Honduras. Un total de 360 reos perdieron la vida a causa de un accidente, como lo describieron los peritos nacionales e internacionales que realizaron la investigación. La mayoría de presos murieron calcinados, mientras que otros murieron asfixiados. Se trata de la tragedia con mayor número de personas fallecidas en una cárcel Latinoamericana desde 2010.

San Miguel, Chile

Un incendio de grandes proporciones, iniciado por algunos reclusos de la cárcel de San Miguel, en Chile, causó la muerte a 81 personas y 13 resultaron gravemente lesionados en 2010. El fuego comenzó a expandirse en la madrugada, luego de reyertas entre la población carcelaria. En su momento, el ministro de Salud calificó lo ocurrido como el suceso más grave de la historia de las prisiones chilenas.

Uribana, Venezuela

Cincuenta y ocho personas fallecieron y al menos 95 resultaron heridas tras enfrentamientos en el interior de la cárcel de Uribana, en el occidente de Venezuela, el 25 de enero de 2013. Entre los fallecidos se encontraban, además de reclusos, guardias y trabajadores de la prisión.

Meses después, ese mismo centro penitenciario registró la muerte de al menos 13 reclusos luego de haber ingerido un coctel de medicamentos y alcohol como forma de protesta. El gobierno admitió la intoxicación de al menos una centena más de presos.

Apodaca, México

El 19 de febrero de 2012 un enfrentamiento al interior del Centro de Readaptación Social, mejor conocido como Cereso, en Apodaca, Nuevo León, México, dejó al menos 44 personas muertas, mientras que 30 presos lograron darse a la fuga.

Los grupos del crimen organizado allí recluidos, entre ellos Los Zetas y miembros del Cartel del Golfo se enfrentaron por el control del penal.

Escuintla, Guatemala

Guatemala tampoco es ajena a estos conflictos. Dieciséis reos fallecieron en el interior de la granja de rehabilitación penal Canadá, en Escuintla, tras una pelea entre grupos rivales la tarde del domingo 29 de noviembre de 2015.

Las autoridades a cargo de las investigaciones encontraron en los sectores requisados armas blancas y punzopenetrantes, así como un arma de fuego e indicios balísticos. El penal Canadá tiene capacidad para 660 reos, no obstante su población oficial es de 3.000.

La ONU ha criticado en numerosos informes las condiciones de las prisiones en América Latina.

Señalan que la violencia que se genera en el interior de las cárceles es una consecuencia natural de los problemas de sobrepoblación, falta de acceso a servicios básicos, aunado a sistemas de justicia poco eficaces.

Actuar atendiendo esas recomendaciones, asegura el organismo, ayudará a prevenir tragedias.