(CNNMoney) – Nunca es un mal año para ser rico. Pero 2017 resultó ser un momento bastante bueno. A las personas ricas les está yendo tan bien que es muy difícil seguir el ritmo de lo que pagan en lujos.

Los gastos en bienes de lujo subieron un 5% a nivel mundial este año, según encontró la firma de consultoría estratégica Bain & Company. Pero esa cifra es apenas una fracción del 40% que aumentó el valor neto, entre 2013 y 2016, para los estadounidenses que están en el 10% superior de los que más ingresos generan, según la Reserva Federal.

“Por lo general, veíamos que el crecimiento del lujo estaba estrechamente relacionado con el mercado de valores”, señaló Milton Pedraza, director ejecutivo de Luxury Institute, una compañía de consultoría para marcas de alta gama. “El mercado de valores y los bienes raíces han subido tanto que nadie quiere gastar todo ese dinero. Es imposible”, añadió.

El gran aumento en la riqueza ha exacerbado la división financiera de larga evolución entre aquellos en la parte superior y quienes están en la parte inferior, incluso cuando una sólida economía ha levantado a muchos trabajadores con mejores empleos y salarios más altos. Aquí hay unos ejemplos.

El mercado es una gota de agua

El índice bursátil S&P 500 subió un 20% desde que empezó el año y el Promedio Industrial Dow Jones incrementó un 25%, lo que ha engordado la cartera de valores y ha impulsado los dividendos. Hasta cierto punto, los beneficios se comparten a través de la propiedad de cuentas de retiro 401(k).

Sin embargo, solo cerca de la mitad de los estadounidenses participa en un plan de retiro proporcionado por el empleador, de acuerdo al Centro de Investigaciones Pew, y apenas el 18,7% de los estadounidenses posee acciones directamente. En los dos casos, la participación en el mercado está inclinada hacia aquellos con mayores ingresos, lo que implica que los ricos se benefician desproporcionadamente de la bonanza de Wall Street.

El aumento en los precios de vivienda ayuda a quienes son relativamente ricos

Los precios para vivienda alcanzaron máximos históricos, según el índice de Case-Shiller. Una situación particularmente cierta en el caso de mercados en auge como Seattle y San Francisco, donde ya hay muchos trabajadores que no pueden pagar el costo de una propiedad.

Aunque ser dueño de una vivienda es una fuente de riqueza para la clase media, los propietarios usualmente cuentan mayores ingresos. La Oficina del Censo de Estados Unidos registró que el 78,4% de las familias con mayores ingresos que el promedio tienen una propiedad, en comparación al 49,5% de los que ganan menos.

Las ganancias aumentan, pero los salarios todavía son mediocres

Los ingresos corporativos netos establecieron un nuevo récord en 2017: alcanzaron el 1,86 billones de dólares en el tercer trimestre.

Pero, simultáneamente, la proporción del producto interno bruto destinada a los salarios se mantuvo cerca a un mínimo de la época de la recesión. Esto significa que los trabajadores se están llevando a casa menos cantidad del pastel económico. Sí, este año hubo indicios de que los sueldos estaban creciendo para las personas en la parte inferior de la escala salarial. Pero, en los últimos diez años, han aumentado más rápido para quienes están en la cima.

Mientras tanto, las grandes fusiones avanzaron rápidamente en 2017, impulsando así la tendencia de consolidación corporativa. Situación que, señalan los economistas, permite a los monopolios exprimir ganancias excesivas de los consumidores.

A algunos les preocupa que la unión propuesta entre CVS y el gigante de seguros Aetna pueda darles a estas dos compañías el suficiente poder para dirigir a los clientes hacia sus propias ofertas. Así como que la adquisición de Monsanto por parte de la empresa química Bayer tal vez termine subiendo el precio de las semillas.

Menos reglas que benefician a los ricos

La derogación de muchas normativas del gobierno de Barack Obama, que han implementado el mandato de Donald Trump y los republicanos del Congreso, ha sido aplaudida por las empresas, que dicen que ahora podrán operar con mayor efectividad y ahorrarán dinero. Todavía falta ver cuánto de esos ahorros irán a parar a los trabajadores y cuánto a los inversionistas.

En uno de los casos de más alto perfil, el Gobierno revocó la norma de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor que iba en contra de obligar a los consumidores a un procedimiento de arbitraje. Se trata de una victoria para las compañías financieras, porque hará más difícil para las personas perjudicadas buscar reparación y poder demandar a los bancos y las empresas de tarjetas de crédito.

En junio pasado, el Departamento de Justicia decidió anular una medida que ampliaba la cantidad de trabajadores elegibles para recibir pago por horas extras, lo que probablemente también reduce la cantidad de dinero que las compañías deben gastar en salarios.

Una reforma fiscal para los ricos

Si bien la reforma tributaria que acaba de aprobarse reduce los impuestos para la mayoría de personas con ingresos bajos y medios, también es especialmente generosa frente a quienes tienen altos salarios y grandes cuentas bancarias.

El Centro de Política Tributaria calcula que una nueva deducción fiscal del 20% para los ingresos, el doble de la exención al impuesto de herencia, tasas más bajas para el impuesto sobre la renta ordinario y un impuesto mínimo alternativo más generoso dirigirán el 65,3% de los beneficios individuales de la medida a las personas que están el 20% del espectro de ingresos, con el 1% recibiendo un recorte de impuestos de 50.000 dólares en promedio para 2018.