(CNN Español) – En un istmo que emergió del mar hace tres millones de años, Panamá es un país de 75.517 kilómetros cuadrados que se enclava entre el océano Pacífico y Atlántico, además de conectar a Centroamérica con Sudámerica. Este pequeño paraíso, cuya capital es considerada la ciudad más cosmopolita de la región, tiene maravillas culturales y naturales. Aquí te contamos cuáles son las 10 cosas que lo hacen único.

Las ballenas que llegan al Golfo de Panamá

8.000 kilómetros de viaje para llegar a un clima templado que encuentran en las aguas de Panamá: ese es el recorrido que hacen las ballenas jorobadas desde la Antártica, según el PNUD. De hecho, la entidad señala que el Golfo de Panamá “es testigo de la migración más larga que realiza un mamífero”. Hasta allí llegan dos poblaciones de estos animales, las que vienen desde Alaska y llegan a Panamá entre enero y marzo y las de la Antártica que se ven entre julio y octubre. Aquí se reproducen “y traen al mundo a sus crías, ofreciendo un espectáculo único para turistas, científicos y locales”.

El canal de Panamá

Considerado una de las obras de ingeniería más grandes de la historia, con más de un millón de visitantes por año, la vía interoceánica del Canal de Panamá conecta al Pacífico y el Atlantico desde 1914. Además, con la ampliación que tuvo en 2016 se convirtió en el mayo receptor de buques del comercio marítimo mundial. Alrededor de 14.500 embarcaciones pasan por este lugar cada año y los barcos se han construido teniendo en cuenta las dimensiones originales del canal: 330 metros de largo por 33,5 de anoche, según el portal de viajes Lonely Planet.

El canal, además, permite que quienes lo navegan vean partes de la selva conquistada para poder construirlo, incluyendo sus animales. En la zona también hay museos que detallan la tarea titánica de conquistar la selva del Darién, que en algún momento pareció imposible. De hecho, puedes conocer el ferrocarril de Panamá, el primero transcontinental del mundo que, de acuerdo a la página oficial de turismo del país, permitió “el paso más seguro de norteamericanos que viajaban de la costa este a la costa oeste por la ‘fiebre del oro’” y que fue vital para lograr la construcción del canal.

Parque Nacional Coiba

Aquí encontrarás el refugio de varias especies en peligro de extinción –como el águila arpía– y una biodiversidad que lo catapultó como un laboratorio natural para la investigación científica. El Parque Nacional de Coiba, que protege la isla del mismo nombre y de otras 38 islas e islotes, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2005. Con ambientes marinos que combinan características de influencia continental y oceánica, el parque tiene paisajes únicos que van acompañados de especies endémicas de mamíferos, pájaros y plantas. Como dice la página de turismo de Panamá, “¡Piensa en el número y el tamaño de los peces que has visto y duplícalo, esto te dará una idea de la promesa que es bucear en Isla Coiba!”.

Panamá Viejo y distrito histórico

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, la ciudad de Panamá Viejo es el primer asentamiento europeo en el litoral pacífico de América. El conquistador Pedrarias Dávila la fundó en 1519 y, explica la Unesco, “su trazado en damero es un excelente ejemplo de la concepción europea de la planificación urbana”. Su fundación obedeció al descubrimiento español del Mar del Sur en 1913. 

Debido a su ubicación geográfica, fue un punto de tránsito de oro y productos del continente americano que eran enviados a España. Lo que también la puso en la mira de los piratas. Aunque sobrevivió a una rebelión de esclavos, incendios y hasta un terremoto, en 1671, la ciudad fue saqueada y destruida por el célebre pirata Henry Morgan. Un hecho devastador que marcó el destino de esta ciudad.

El lugar se abandonó a mediados del siglo XVII y se reemplazó por una ciudad nueva que es actualmente el distrito histórico de Panamá. Sin embargo, los dos conservan la organización original de las calles un estilo arquitectónico que mezcla las tradiciones españolas, francesas y americanas.

Las 28,5 hectáreas que la conforman, a 20 kilómetros al este de Ciudad de Panamá, incluyen construcciones antiguas como La Torre de la Catedral, El Puente del Rey,  el Puente del Matadero, y las ruinas de Los Conventos de la Concepción. Incluso, es el hogar del Salón Bolívar, donde Simón Bolívar intentó sin éxito establecer un congreso continental en 1826.

La isla de la perla más grande del mundo

Como sacada de una película o del sueño del paraíso, la Isla Contadora está cubierta de playas con arenas blancas y aguas verdes y turquesas. Quizás te suene porque aquí se halló la perla más grande del mundo y era el centro de acopio antes de que fueran enviadas a España en la época colonial.

Solo se necesita tomar un ferry desde Ciudad de Panamá, para disfrutar bajo su diáfano mar de actividades como esnórquel, buceo y surf. También puedes navegar a vela o simplemente disfrutar de su vista.

Un cráter volcánico habitado

El Valle de Antón es uno de los cráteres volcánicos habitados más grandes del mundo. Y solo te toma 1,5 horas llegar desde Ciudad de Panamá. Aquí son protagonistas las aves y las áreas vírgenes. Puedes hacer senderismo, escalar y hasta tomar paseos a caballo. También atrae por su clima fresco.

Uno de los trajes típicos más caros del mundo

Encajes, floreados, telas y orfebrería: todo en un solo traje. Sí, la pollera panameña, uno de los vestidos típicos más elaborados del planeta, reúne los orígenes y tradiciones de la región, además de encarnar la alegría de Panamá. Se compone de dos partes separadas, la camisa y el pollerón, que están adornadas con telas finas. El traje también incluye una serie de joyas y el tembleque, que va en la cabeza junto al moño. Las polleras panameñas originales, que son bordadas a mano y pueden tardarse años en terminar, por lo que se consideran una de las vestimentas más caras del mundo.

El Parque Nacional del Darién

Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1981 por la Unesco, en el Parque Nacional del Darién está el nexo natural entre Sudámerica y Centroamérica. Su territorio no solo es el hogar de dos tribus indígenas que lo habitan: también de una variedad de hábitats que van desde las playas de arena, los manglares y litorales rocosas hasta marismas y bosques tropicales de tierras altas y bajas. Sus 575.000 hectáreas son el área protegida más grande Panamá y una de las más importantes de Centroamérica. Aquí hay un alto número de especies endémicas.

Récord del registro más grande de buques en el mundo

En diciembre de 2017, Panamá batió una marca: obtuvo la certificación Guinness World Records por contar con el registro de buques más grande del mundo. Las más de 8.000 naves con las que cuenta representan alrededor del 18% de la flota marítima mundial, según el Gobierno de Panamá.

Dura un mes celebrando sus fiestas patrias

Denominado el Mes de la Patria, noviembre es sinónimo de fiesta en Panamá. En esos 30 días, el país celebra cinco fechas muy especiales, empezando el 3 de noviembre cuando se conmemora la separación de Colombia. Cabe recordar que hasta 1903, Panamá era un departamento del país vecino, que logró separarse tras un plan de independencia de sus habitantes respaldada por Estados Unidos y proclamarse como territorio soberano. 

El siguiente festejo, el 4 de noviembre, llega con la celebración de los Símbolos Patrios, caracterizada por los desfiles que empiezan desde la mañana. Ese fue el día en que se declaró a Panamá independiente y se nombró una junta provisional. Pero ahí no terminan las fiestas. Al otro día, la ciudad de Colón protagoniza otra conmemoración, por la consolidación final de la separación. 

El 10 de noviembre llega la celebración del Grito de Independencia de La Villa de los Santos, que ocurrió en 1821 en dicha ciudad. Fue el primer intento del país por configurarse como tal. Y el 28 de noviembre se festeja la Independencia de Panamá de España, también ocurrida en 1821.