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Ciencia

Cuando un premio Nobel es más que ciencia

Por Dr. Don Lincoln

Nota del editor: Don Lincoln es científico sénior en el Fermi National Accelerator Laboratory. Es el autor de “The Large Hadron Collider: The Extraordinary Story of Higgs Boson and Other Stuff That Will Blow Your Mind” y produce una serie de videos sobre educación científica. Síguelo en Facebook. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas.

(CNN) — El Premio Nobel de Física de 2018 ha sido anunciado y solo por tercera vez en la historia del premio, una mujer fue nombrada ganadora. Antes de 2018, Marie Curie (nacida como Maria Sklodowska) ganó en 1903 por su investigación sobre la recientemente descubierta radiación, y Maria Goeppert Mayer fue reconocida en 1963 por sus contribuciones para comprender la estructura del núcleo atómico.

Donna Strickland de Canadá, junto con Arthur Ashkin (Estados Unidos) y Gérard Mourou (Francia) fueron elegidos por los desarrollos clave en el uso de los láseres. Además de romper una sequía de mujeres galardonadas con el Premio Nobel por más de medio siglo, Strickland también rompió el requisito aparente de ser una mujer laureada en física: llamarse María. Además del reconocimiento por sus importantes contribuciones, el premio incluye un premio monetario de 9 millones de coronas suecas (alrededor de un millón de dólares), que se dividirán en un 50% para Ashkin y un 25% para Mourou y Strickland.

Admito que tengo sentimientos encontrados sobre el enfoque rápido en los medios de comunicación y en otras partes sobre el género de Strickland. Por un lado, no se puede negar que las mujeres están representadas de manera angustiosa como laureadas con el Premio Nobel, así como en otras esferas de la ciencia. Muchos científicos pueden pensar fácilmente en mujeres merecedoras que han sido pasadas por alto para el reconocimiento Nobel, como Chien-Shiung Wu (una brillante física experimental que descubrió que las leyes de la Física trataban la materia y la antimateria de manera diferente) y Vera Rubin (una astrónoma que encontró evidencia abrumadora por la existencia de la materia oscura). Estas dos pioneras no son de ninguna manera las únicas, son solo mis ejemplos favoritos.

LEE: El Nobel de Física 2018 va para tres científicos por sus investigaciones sobre el láser

Por otro lado, llamar la atención por el hecho de que Strickland es una mujer, me parece que desvía la atención de sus logros. Su trabajo, y el de sus compañeros laureados, es brillante y debería hablar por sí mismo.

Puede que tenga sentimientos encontrados porque soy un científico y amo la ciencia, pero también sé que la ciencia no existe en el vacío. Los científicos también son miembros de la sociedad y el reconocimiento científico no siempre se ha otorgado de manera justa. Esto es innegable y ya no es excusable. De hecho, nunca fue excusable.

Lamentablemente, vivimos en un mundo imperfecto y la gente está prestando atención al género de Strickland precisamente por esas imperfecciones. Algunas de las historias que van más allá del merecido reconocimiento científico de la nueva galardonada son más sobre la sociedad y cómo está cambiando para mejor.

De izquierda a derecha: Maria Goeppert Mayer, Donna Strickland y Marie Curie.

Dado que el Premio Nobel es científico, es importante decir una palabra sobre la ciencia por la que Ashkin, Mourou y Strickland están siendo reconocidos.

Ashkin trabajó para desarrollar “pinzas ópticas” o la capacidad de recoger objetos pequeños con nada más que un rayo de luz. Funciona como levantar una pelota de ping pong con un secador de pelo. El premio de Mourou y Strickland es “por su método de generación de pulsos ópticos ultra cortos de alta intensidad”. Su técnica, llamada amplificación de pulso de chirrido, tomó pulsos de luz, los estiró en el tiempo y luego recombinó la luz para que toda la energía apareciera al mismo tiempo, dando como resultado pulsos de láser que son mucho más brillantes y de mayor duración de los alcanzables en métodos convencionales. Esta técnica hace posible que los elementos del circuito electrónico sean más pequeños que una millonésima de metro de tamaño.

Todavía tenemos que explorar la gama completa de aplicaciones para estas técnicas, pero está claro que brindan a los investigadores nuevas herramientas poderosas para explorar el pequeño mundo de las bacterias y los objetos de tamaño similar y que estos desarrollos en las tecnologías láser conducirán a muchos avances científicos más. No hay duda de que estos avances ejemplifican el espíritu del premio homónimo de Alfred Nobel.

Y es probable que muchas personas lleguen a saber más sobre el trabajo de los tres científicos porque leen un artículo que destaca que uno de ellos es mujer. Así que tal vez el enfoque de esas historias en el género de Strickland sea algo bueno después de todo. Porque, bueno, ya saben, la gente debería aprender sobre ciencia. Además, después de siglos de ignorar la forma injusta en que se ha tratado a los géneros, la sociedad finalmente está abordando las inequidades obvias e ignoradas durante mucho tiempo, quizás más notablemente con el vibrante debate público que ha acompañado al movimiento #MeToo. Nuestra sociedad está cambiando lentamente las actitudes que ya no son aceptables sobre las mujeres.

Personalmente, espero un momento en que los anuncios de honores científicos sean solo sobre la ciencia. Quizás el Premio Nobel de Física de este año sea un paso sólido en la dirección correcta.

¡Felicitaciones a los doctores Ashkin, Mourou, y Strickland! Me gustaría saludarlos personalmente.