(CNN) – A medida que el sol salía un día después de que el huracán Michael golpeara el noroeste de Florida, varias personas que resistieron al ciclón en la zona vieron por primera vez su barrios devastados. Otros, mientras tanto, esperaban noticias de sus seres queridos que no evacuaron.

Lo que alguna vez fueron balnearios de arena blanca y pueblos de pescadores se convirtieron en calles inundadas con árboles arrasados y casas destruidas.

Más de 1,3 millón de clientes están sin electricidad en Florida, Alabama, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Virginia y algunas personas no han podido contactar a sus familiares desde que Michael tocó tierra en la tarde del miércoles.

En medio de problemas de comunicación, la División de Manejo de Emergencias de Florida estableció una página web para reportar casos de personas que aún no aparecen.

Megan McCall no pudo contactar a sus familiares en Alford, al norte de Panama City, Florida. Su hermano Jeff McCall, su esposa, Kristi, sus dos hijos y los padres de su esposa soportaron el huracán en su casa de tres pisos.

McCall habló con su hermano en la tarde de este miércoles, y él le dijo que el clima estaba empeorando. Alrededor de las 5 p.m., hora del este, su hermano llamó a un amigo y le describió que las paredes de la casa estaban agrietándose y que las puertas corredizas de vidrio empezaron a volar y a romperse.

También le dijo a su amigo que la familia se había escondido en el sótano, donde el viento no era tan grave. Alrededor de las 6:30 p.m., McCall no alcanzó a contestar una llamada de su hermano, y nadie ha tenido noticias de él desde entonces.

“Le devolví la llamada unos 45 minutos después y el teléfono sonó y sonó, lo que me pareció una buena señal, pero nadie contestó. Seguí llamando y, finalmente, las llamadas comenzaron a dirigirse directamente al correo de voz. Espero que su teléfono solo se haya descargado y no sea algo peor”, dijo.

'Solo necesito saber que está bien'

McCall usó las redes sociales para encontrar a un vecino que vive al frente de la calle de su hermano. El vecino indicó que todos los muelles en el área quedaron destruidos, que las carreteras estaban intransitables y que todos se encontraban atrapados en sus casas.

Según McCall, el vecino usó binoculares para mirar a través del lago a la casa de Jeff McCall, y dijo que el techo parecía estar intacto. El vecino también le explicó que al estar destruidos los muelles era imposible evacuar en bote. También que no había electricidad y que los celulares estaban prácticamente sin servicio.

“Solo necesito saber que está bien. Si la casa y los autos quedaron destruidos pueden ser reemplazados. Yo haría cualquier cosa para saber que está bien”, expresó McCall.