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Paz en Colombia

¿Está herido el proceso de paz en Colombia?

Por David Bittan

Nota del editor: David Bittan Obadía es abogado escritor, analista de temas políticos e internacionales, columnista del diario El Universal de Venezuela y colaborador de otros medios de comunicación. Ha participado en el Congreso Judío Mundial y es expresidente de la comunidad Judía de Venezuela.

(CNN Español) — El 29 de agosto se dio a conocer un video en el que el guerrillero alias Iván Márquez, acompañado de alias Jesús Santrich, y otros más, declaraban el regreso a la lucha armada; yo diría que, a un atractivo negocio. Santrich está acusado de narcotráfico después de haber suscrito el acuerdo de paz; su foto con un fusil, que no puede usar por su ceguera y una kufiya palestina en su cuello es vergonzosa.

Por su parte, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, sigue apegado al proceso de paz pero critica al gobierno; explica que la gran mayoría de los desmovilizados siguen dentro del acuerdo, sin embargo no se desliga categóricamente de los que se apartaron.

De manera firme, el presidente Duque ordenó a la justicia de Colombia actuar y acusó a Nicolás Maduro de complicidad con una banda narcoterrorista —lo cual ha negado el mandatario venezolano—. La prensa internacional habla del cobijo de las autoridades de Venezuela a los terroristas.

Hay que poner mano dura —Uribe en esto no está equivocado—, de lo contrario Timochenko y el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común se convertirá en el brazo político de los guerrilleros y le estarían dando soporte a Iván Márquez y su pandilla.

Hay que exigirles a los exguerrilleros que se desmarquen de quienes abandonaron el proceso de paz y de inmediato se les expulse del partido.

Lo sucedido es muy grave y tenemos que darle la lectura correcta. Si los países no se unen ante este evento, se estaría consolidando un grupo criminal, posiblemente con mucho financiamiento, aparentemente amparado por el gobierno venezolano quien, según organismos de inteligencia colombianos, desde hace tiempo, brinda logística, documentos y todas las herramientas para poner en jaque a la región. Según el diputado venezolano, Omar González Moreno: “la reactivación de las FARC es parte de la defensiva política de Maduro ante la asfixia internacional que sufre su régimen”.

A pesar de todo, el balance del proceso de paz es positivo. Apostar a su fracaso juega en contra de los latinoamericanos. El acuerdo fue un punto de partida a un recorrido que se debe transitar para poder insertar a tantas personas en una nueva vida civil. Colombia no quiere volver a un pasado trágico y triste.

Este incidente en el proceso de paz en Colombia y sus connotaciones pudiera ser el detonante del anticipo de un desenlace en Venezuela, y quizás produzca los cambios que muchos anhelamos.