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Trastorno de estrés postraumático post-covid: la tormenta después de la tormenta

Por Christopher Rios

(CNN) — Al principio, el termómetro marcaba 38,3. Pero cuando Ricardo Ramírez llegó al departamento de emergencias, su temperatura seguía subiendo. Comenzó a implorar por su vida, suplicando a extraños con bata, guantes y máscaras que le dieran algo para detener la fiebre.

Luego, el 23 de marzo de 2020, unas horas después de su llegada, la enfermedad golpeó a Ramírez de una vez: estaba seguro de que iba a morir.

«Empecé a llamar a mi familia, mi esposa y mis hijos». Ramírez tiene dos hijos, Ricardo Jr., de 14 años, y Rachelle, de 5. «Empecé a darle a mi hijo todas mis contraseñas y toda mi información personal para que las tuviera si me pasaba algo», le dijo a CNN.

«Estoy en el hospital y tú estás en casa», le dijo a su hijo. «Tú eres el hombre de la casa».

Ramírez, es un técnico biomédico de 55 años en el Hospital St. Charles en la ciudad de Nueva York. Y en ese momento, estaba viviendo el trauma que experimentaron tantos pacientes de covid-19: la sensación de que la muerte estaba a solo unos instantes de distancia.

No lo estaba. Regresó con su familia después de nueve angustiosas semanas en el hospital. Pero casi un año después, todavía puede recordar vívidamente el trauma de su hospitalización.

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«Recuerdo que una vez me desperté y dije: ‘Dios, no me quiero morir’. Miré al techo de mi habitación y vi la cara de mi esposa llorando. Y mis hijos, ambos llorando detrás de ella. Luego me desperté y estaba llorando solo», le dijo a CNN en una entrevista telefónica.

Millones han sobrevivido a la hospitalización por covid-19 y, para la mayoría, los síntomas físicos agudos han desaparecido. Pero muchos continúan soportando el trauma emocional y psicológico que conlleva tener covid-19.

Un estudio publicado en febrero de 2021 encontró que el 30% de los sobrevivientes de covid-19 experimentaron trastorno de estrés postraumático (TEPT, en español, o PTSD, en inglés), una enfermedad psicológica que generalmente ocurre después de que alguien tiene una experiencia que amenaza su vida.

Si no se trata, el trastorno de estrés postraumático tiene el potencial de convertir una recuperación esperanzadora en una pesadilla viviente.

Y aunque los estudios posteriores a la epidemia de SARS en 2003-2004 encontraron tasas similares de estrés postraumático en alrededor del 25%, la escala de la pandemia de covid-19 es una diferencia clave. Con aproximadamente 30 millones de infecciones confirmadas en EE.UU. desde el inicio de la pandemia, algunos expertos dicen que el mundo debería prepararse para una crisis de salud mental.

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Estrés postraumático y covid prolongado

El TEPT es un trastorno de salud mental en el que una persona experimenta pensamientos, flashbacks y pesadillas que golpean de manera impredecible y devuelven a la persona al momento del trauma. Volver a experimentar los recuerdos provoca ataques de pánico y problemas para dormir.

«Puede ocurrir en pacientes que experimentaron un evento traumático», dijo a CNN la Dra. Delfina Janiri, quien ayudó en un estudio de un solo centro publicado en febrero de 2021 en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense de Psiquiatría y psiquiatra del Policlinicio Universitario Fondazione Agostino Gemelli en Italia. «Entonces, en este caso, consideramos haber experimentado una enfermedad de covid aguda y grave».

El estudio de Janiri incluyó a 381 pacientes tratados en un hospital en Roma, Italia, entre abril y octubre de 2020. Después de recuperarse de la infección, todos los pacientes fueron remitidos a un centro de atención posterior a la recuperación donde recibieron una evaluación psiquiátrica completa.

Los pacientes fueron evaluados por ansiedad, depresión, trastornos del estado de ánimo y estrés postraumático. «Nos sorprendió el hecho de que la mayoría de los síntomas que encontramos se agrupaban en torno al síndrome de estrés postraumático», dijo Janiri a CNN.

También buscaron características de los pacientes que aumentaran el riesgo de desarrollar estrés postraumático. El predictor más fuerte fue la persistencia de tres o más síntomas de covid-19, los mismos síntomas descritos por pacientes con «long-covid» o covid prolongado: fatiga, confusión mental, palpitaciones cardíacas, dificultad para respirar, dolores de cabeza y otros.

Se encontró que alrededor del 70% de las personas que informaron haber experimentado tres o más síntomas médicos persistentes tenían trastorno de estrés postraumático en comparación con el 31% de las personas con uno o dos, encontró el estudio.

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«Encontramos una fuerte asociación entre el trastorno de estrés postraumático y esos síntomas», dijo Janiri. «Por supuesto, ahora no es posible para nosotros definir la direccionalidad, lo que significa que no sabemos qué fue primero, la causa y el efecto. Pero seguro que las personas que informan síntomas clínicos más persistentes también son personas que informan más síntomas de trastorno de estrés postraumático».

Un estudio anterior realizado en China que involucró a 714 pacientes hospitalizados en cinco hospitales en Wuhan en marzo de 2020, y publicado en Psychological Medicine, encontró que el 96% de las personas encuestadas tenían trastorno de estrés postraumático post-covid. La mitad de los pacientes encuestados dijeron que la asesoría de salud mental en línea sería útil.

Perseguidos por la UCI

El trastorno de estrés postraumático que ocurre después de ciertas hospitalizaciones no es un fenómeno nuevo, dijo el Dr. Ronald Brenner, psiquiatra y presidente de salud conductual de Catholic Health. Como sugieren algunas investigaciones, uno de cada cinco pacientes experimenta trastorno de estrés postraumático después de la admisión a la UCI.

«Pero en el covid, también está apareciendo en personas que tuvieron covid moderado a grave sin tener que ir a la UCI», dijo Brenner. Es difícil saber por qué es así, dijo Brenner, pero podría deberse a la alta tasa de mortalidad asociada con el covid-19.

Brenner está viendo las secuelas del virus de primera mano como psiquiatra. Uno de sus pacientes fue hospitalizado durante cinco días con covid-19, pero nunca requirió atención al nivel de la UCI. Ahora, cualquier tos, dolor u otro síntoma desencadena ansiedad y, a veces, ataques de pánico.

«Comenzó a tener verdaderos ataques de ansiedad por tener covid nuevamente, por que los síntomas no desaparecían, por tener covid residual para siempre», dijo Brenner. «Luego también tuvo grandes dificultades para volver al trabajo debido al problema de la evasión, por el miedo a ir al mismo lugar».

El trastorno de estrés postraumático hace que las personas eviten situaciones asociadas con el trauma, ya que pueden desencadenar pánico y ansiedad. El paciente todavía tiene dificultades en el trabajo, dijo Brenner.

Si bien se siente alentado por el hecho de que algunos pacientes han avanzado, Brenner dice que aún se necesita una estrategia integral para garantizar que todos los pacientes reciban la atención que necesitan. Y hay tratamientos que funcionan, dijo Brenner, como la terapia cognitivo-conductual o el tratamiento con medicamentos como antidepresivos o ansiolíticos.

Miedo al estigma

El Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH, por sus siglas en inglés) actualmente está financiando investigaciones para comprender mejor el estrés postraumático post-covid, dijo la Dra. Susan Borja, psiquiatra que dirige un programa para estudiar el estrés traumático en el NIMH. Por ejemplo, los estudios de los Institutos Nacionales de Salud recién financiados que analizan pacientes con ‘long covid’ también incluirán un análisis sobre las enfermedades mentales en estos pacientes.

«Uno de los desafíos de esta pandemia es lo generalizada que está», dijo Borja a CNN. «Cuando se trata de toda la población de EE.UU. con un sistema de atención médica que ya está algo al máximo de su capacidad, hay muchas personas que padecen enfermedades mentales y nunca recibieron atención».

Una estrategia clave para llegar a las personas con estrés postraumático post-covid debe ser la divulgación y la detección selectiva, dijo Borja. Un ejemplo que podría adaptarse a otros grupos de alto riesgo es la Heroes Health Initiative, que fue lanzada en junio de 2020 por el Instituto para el Trauma y la Recuperación de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill, financiada por la Fundación Rockefeller.

La iniciativa utiliza una aplicación gratuita, la aplicación Heroes Health (que traduce Salud de Héroes), que ofrece a los trabajadores de la salud una encuesta semanal que analiza los síntomas de salud mental y conecta a los usuarios con un trabajador de salud mental si es necesario.

«De esta manera, el programa ha vinculado a cientos de trabajadores de la salud para brindar apoyo y atención», dijo a CNN el Dr. Sam McLean, director del instituto.

El uso de medidas de detección como esta para grupos que se han identificado como de mayor riesgo, como aquellos con síntomas persistentes de covid-19, podría ser una estrategia clave para adelantarse a esta crisis de salud mental que se avecina.

«Cuanto antes se pueda conectar a las personas para recibir atención y obtener una buena atención basada en la evidencia, más rápido se estará previniendo una vida de sufrimiento que tiene todo tipo de consecuencias para la persona», dijo Borja.

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Y es importante que abordemos este problema ahora, porque, debido al estigma, la cantidad de sobrevivientes de covid-19 con estrés postraumático podría ser mucho mayor de lo que la gente piensa, dijo Brenner.

«Tienen miedo de ser etiquetados. Creo que para ellos es una nueva constelación de síntomas de los que están totalmente asustados y totalmente avergonzados. Creo que es mucho más difícil para ellos aceptar que hay un componente psicológico en esto y no solo un componente físico».