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Historia

80 años de la “Operación Barbarroja”: la invasión nazi de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial

Por Germán Padinger

(CNN Español) -- En la madrugada del 22 de junio de 1941 cerca de 3,05 millones de alemanes y sus aliados cruzaron la frontera para invadir la Unión Soviética sin declaración de guerra. El inicio de la “Operación Barbarroja”, hace 80 años, desencadenó una matanza de personas a una escala pocas veces vista.

A partir de ese 22 de junio Europa Oriental sería el escenario de los combates más encarnizados durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando las tropas alemanas finalmente se rindieron en Berlín el 9 de mayo de 1945, el conflicto había costado la vida de 25 millones de soviéticos, y de 3,5 millones entre los alemanes y sus aliados solo en este frente.

Mientras que cerca de 2,5 millones de judíos (de un total de seis millones en toda la guerra) fueron asesinados en sus aldeas y ciudades por tropas especiales alemanas -las Einsatzgruppen- que acompañaban a las fuerzas invasoras.

Más aún, las tropas especiales alemanas -las Einsatzgruppen- que acompañaban a las fuerzas invasoras asesinaron a cerca de 2,5 millones de judíos (de un total de seis millones en toda la guerra) radicados en territorios pertenecientes o controlados por la URSS, de acuerdo con estimaciones del Centro Mundial de Conmemoración de la Shoá Yad Vashem.

“La ‘Operación Barbarroja’ fue un punto de quiebre en el destino de los judíos”, señala Yad Vashem. “La campaña ideológica y la identificación del comunismo con los judíos y el judaísmo crearon un vínculo entre la guerra y la política antijudía” del nazismo, agrega.

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Una fuerza multinacional

La Segunda Guerra Mundial había comenzado el 1 de septiembre de 1939 con la invasión alemana de Polonia. Luego los combates se trasladaron al oeste: Noruega, Países Bajos, Bélgica y Francia caerían luego bajo la ocupación alemana. Solo el Reino Unido quedó en pie.

En 1941 el régimen de Adolf Hitler volvió a girar su atención hacia el este. Aunque regía un pacto de no agresión firmado en 1939 entre los cancilleres de la Alemania nazi y la Unión Soviética, las tropas alemanas y sus aliados rumanos, húngaros, italianos, eslovacos además de finlandeses atacaron el 22 de junio. Incluso una agrupación de voluntarios de España, que se había mantenido neutral, se unió también al asalto.

Las tropas invasoras atacaron con tres Grupos de Ejércitos y el objetivo de capturar Leningrado, Kiev y Moscú.

El dictador nazi Adolf Hitler saluda a un soldado herido durante la "Operación Barbarroja" (Crédito: by Keystone/Hulton Archive/Getty Images)

Envalentonados por sus rápidos éxitos en Polonia y Francia, las fuerzas alemanas intentaron replicar sus novedades tácticas con el uso combinado de tanques, infantería motorizada y aviones en grandes maniobras -que ya para ese entonces se conocía por el nombre de Blitzkrieg-. El objetivo era asestar un golpe determinante al Ejército Rojo.

Aunque tuvieron éxitos iniciales, la tenacidad de los defensores soviéticos, la escala insoslayable de las distancias y los combates y las presiones sobre las líneas logísticas dificultaron el avance.

El fin de la "Operación Barbarroja", pero no de la guerra

Retrasados en sus objetivos y con el duro invierno ruso instalándose, las tropas alemanas y sus aliados tomaron Kiev y sitiaron Leningrado, pero una contraofensiva soviética los frenó a 80 kilómetros de Moscú y casi hace colapsar a los ejércitos invasores.

La operación, bautizada en honor a Federico I “Barbarroja” -un rey medieval germánico-, había fracasado. Pero el conflicto en el Frente Oriental, que los soviéticos bautizaron “Gran Guerra Patriótica”, apenas comenzaba.

“Llenos de tristeza y de vergüenza nos inclinamos en reverencia ante las más de 30 millones de personas que dieron sus vidas en Europa Central y Oriental entre 1939 y 1945 durante la guerra, que fue planeada e iniciada hasta su final por Alemania”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores alemán Heiko Maas el 9 de junio.