América Latina es el hogar casi el 40% de católicos de la región, según información del Pew Research Center.

(CNNEspañol) – El Ministerio de Hacienda de Colombia presentó este miércoles una Reforma Tributaria Estructural en la que propone que “todas las asociaciones, fundaciones y corporaciones… así como las congregaciones de cultos y religiones reconocidas por el Ministerio del Interior serán contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios”.

Sin embargo, las “actividades de libertad religiosa y de cultos exclusivamente, desarrolladas por entidades reconocidas como tales” podrán acogerse al Régimen Tributario Especial, con el que deberán presentar declaraciones de ingresos y patrimonio como hasta ahora lo hacen.

Esto, según explicó el ministro de Hacienda de Colombia, Mauricio Cárdenas, en la cadena Blu Radio, “es uno de los cambios más importantes de la Reforma … pues las Entidades Sin Ánimo de Lucro se han venido utilizando para desarrollar actividades que son puramente comerciales donde hay un interés económico”.

Una explicación similar dio la Comisión de Expertos para la Equidad y la Competitividad Tributaria en una propuesta en la que recomendó al Gobierno poner mano dura a estas organizaciones pues “existen entidades que no cumplen con las condiciones requeridas pero que acceden al régimen tributario especial, evadiendo las obligaciones que les impondría estar dentro del régimen tributario general”.

Guillermo Perry, uno de los nueve expertos de la Comisión, le explicó a CNN en Español que es fundamental que con la reforma “solamente las entidades que tengan como objeto fundamental las actividades no lucrativas puedan seguir gozando de ventajas tributarias”.

Así se aplicaría esto al caso de las iglesias:

Primero, que las actividades y bienes dedicados directamente al culto estén exentas de impuestos, así como aquellas que tuvieran ese carácter de sin ánimo de lucro, como obras sociales, educación, entre otros, explicó Perry a CNN en Español.

“Pero otros bienes que son de carácter comercial, con el principio que planteamos, deberían tributar, como cualquier otra actividad comercial”. (Como edificios, auditorios, parqueaderos, etc).

En Colombia existen 5.374 iglesias de todos los cultos (evangélicas, católicas, cristianas, entre otras), según el Grupo de Asuntos Religiosos del Ministerio del Interior de Colombia, pero ninguna de estas paga impuestos pues están cobijadas por el artículo 23 del Estatuto Tributario que dice que “los movimientos, asociaciones y congregaciones religiosas, que sean entidades sin ánimo de lucro” no son contribuyentes del impuesto a la renta.

Según información de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales DIAN, reportada por la revista Dinero en abril de este año, en los últimos años (sin contar 2014 y 2015) “los activos fijos de las algo más de 7.000 iglesias con Registro Único Triburario acumulan cerca de $6 billones, mientras que el patrimonio bruto se aproxima a los $10 billones”.

CNN en Español se comunicó con la DIAN para verificar estas cifras, pero no fue posible obtener una respuesta de manera oportuna.

En la actualidad, estas entidades sólo están obligadas a presentar una declaración de ingresos y de patrimonio. Otra parte de sus ingresos provienen de limosnas, diezmos y ofrendas y hay quienes piden que las iglesias paguen impuestos por ello.

Monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Confederación Episcopal de Colombia, le dijo a CNN en Español que no le parece “muy correcto” que se cobren impuestos por limosnas y diezmos porque estas son donaciones.

“No me parece muy correcto porque eso no es un negocio, eso es una donación que se hace. Pero tampoco le tengo temor [a los impuestos] en el sentido de que eso de las limosnas son bajísimas y no creo que vaya alterar mucho lo que es la vida de la iglesia”, dijo Monseñor Castro.

Pero según el pastor Édgar Castaño, presidente de la Confederación Evangélica de Colombia, pagar impuestos por diezmos y ofrendas sería una doble tributación.

“Los diezmos y las ofrendas a una iglesia son donaciones voluntarias de las personas y yo no creo que esas donaciones tengan que ser grabadas… porque si yo como ciudadano pago impuestos, no le pueden cobrar impuestos al lugar donde yo dono, porque me estarían cobrando doble tributación”, dijo Castaño a CNN en Español.

Según Castaño, la “famosa idea” de que la iglesia evangélica maneja “miles y miles de pesos” no es cierto, pues el 90% de las congregaciones no tienen recursos, ni propiedades, sus pastores no ganan salarios completos, no tienen seguridad social, porque son iglesias pequeñas dedicadas a hacer trabajos de comunidad y hacen inversiones sociales en colegios, ancianatos, mercados, etcétera.

La ‘resaca’ por el no en el plebiscito

La propuesta de que las iglesias en Colombia paguen impuestos llegó a la plataforma Change.org, donde un colombiano propuso que se les cobren cuatro impuestos a estas organizaciones pues “el rol de algunas iglesias cristianas en la victoria del no [en el plebiscito para refrendar los acuerdos entre Gobierno y FARC en La Habana] fue determinante”.

“Por eso hago la petición para que consideren cobrarles justamente cuatro impuestos: 1) Impuesto a las ventas (Régimen Común), 2) Impuesto de guerra, 3) Impuesto predial y 4) Impuesto sobre la renta”, dice la propuesta de John Murillo Daza, un ciudadano.

La petición busca recoger 50.000 firmas para entregarla a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (DIAN), al Senado y al Ministerio de Hacienda y que se tramite una reforma.

Sobre el papel de las iglesias evangélicas en el plebiscito, el pastor Castaño espera que no se tomen “retaliaciones” contra las iglesias por el voto del no, pues según él, con el voto la ciudadanía les demostró a los políticos “que piensa y que tiene posiciones políticas diferentes a la oficial”, afirma. En caso de que se apruebe esta iniciativa, anunció protestas.

“Si es una ley [después de la Reforma] tendremos a nuestros juristas y haremos el reclamo necesario y marchas necesarias para decir que no estamos de acuerdo, porque se trata de defender unos derechos que ya están establecidos por la ley para los grupos religiosos y hay que hacerla respetar”, afirma Castaño.

El diario El Espectador en su editorial del 9 de octubre, propuso reavivar el debate sobre “la necesidad de que las iglesias paguen impuestos con base en sus ingresos y patrimonios … pues no hay una justificación constitucional para que el Estado privilegie los credos con exenciones de impuestos”.

Algunos colombianos dieron su opinión en Twitter:

Monseñor Castro dice que hay que tener “cuidado” con los impuestos pues “hay templos que comercialmente no valen nada y querrán poner impuestos quién sabe de qué cifras, lo que podría convertirse en una injusticia”. Pero agrega que si la Reforma dice que hay que pagar impuestos, la Iglesia católica los pagará.

Panorama regional

América Latina es el hogar de casi el 40% de los católicos de todo el mundo con más de 425 millones de seguidores de esta religión. Allí el 69% de los adultos se declaran católicos y el 19%, protestante, según las cifras más recientes del Pew Research.

La religión es sin duda una parte importante en las sociedades y su relación con el Estado es intrínseca, pues a pesar de que la mayoría de países se declaren laicos, constitucionalmente las iglesias son receptoras de beneficios tributarios y en algunos casos como Costa Rica, Perú y Argentina, de millonarias partidas presupuestales para su mantenimiento.

Actualmente, algunos países han puesto mano dura con los impuestos para las organizaciones religiosas, como es el caso de Costa Rica, donde un Ministerio le quitó la partida presupuestal a la Iglesia católica, o México y Ecuador, donde las instituciones religiosas deben pagar impuestos por la venta de libros u objetos religiosos.

Así está la región en este tema:

Con información de Gloria Carrasco, Djenane Villanueva y Pilar Higashi de CNN en Español.