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Joe Biden

Biden impulsa un ambicioso plan económico en su primer discurso ante el Congreso

Por Maeve Reston

(CNN) — El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, abrió su primer discurso en una sesión conjunta del Congreso el miércoles por la noche declarando que «Estados Unidos está en marcha nuevamente».

El presidente, en su primer discurso ante los legisladores en horario de máxima audiencia, buscó aprovechar la confianza que generó acelerando la respuesta de la nación a la pandemia de covid-19 para convencer a los estadounidenses de que deben respaldar sus ambiciosos planes para abordar la desigualdad de ingresos.

Así aplaudieron a Biden al llegar ante el Congreso 5:28

Y por primera vez en la historia, había dos mujeres de pie en el estrado, la vicepresidenta Kamala Harris y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, esperando para dar la bienvenida al presidente en la cámara legislativa.

Biden notó el significado tan pronto como tomó el estrado: «Señora presidenta, señora vicepresidenta», dijo Biden, «ningún presidente ha dicho esas palabras desde este podio. Ningún presidente ha dicho esas palabras. Y ya era hora».

Biden habló sobre los logros de sus primeros 100 días desde una posición sólida. A pesar incluso de la naturaleza profundamente polarizada del electorado en EE.UU. tras cuatro años caóticos y tumultuosos del gobierno el expresidente Donald Trump. Una nueva encuesta de CNN, publicada el miércoles, mostró que el 53% de los estadounidenses aprueba la forma en que Biden hace su trabajo. También que casi 6 de cada 10 estadounidenses creen que el presidente está cumpliendo sus promesas de campaña.

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Biden habló de las crisis que heredó

En sus comentarios, Biden recordó a su audiencia las crisis que heredó. Justamente, desde una pandemia histórica hasta la insurrección fallida en el Capitolio el 6 de enero, que su predecesor fomentó.

«Ahora, después de solo 100 días, puedo informarle a la nación: Estados Unidos está en marcha nuevamente», dijo Biden. «Convertir el peligro en posibilidad. La crisis en oportunidad. El revés en fuerza».

Encuesta CNN: La aprobación de la gestión de Biden 0:48

Biden también tiene un respaldo de los votantes con respecto a sus esfuerzos para sacar a la nación de la turbulencia y las dificultades económicas causadas por la pandemia del coronavirus. Justamente, un 66% de los estadounidenses aprueban su manejo de la crisis. Mientras, Biden busca resaltar los logros de su equipo en la administración de 200 millones de vacunas en menos de 100 días, a la vez que la cantidad de casos y muertes por covid-19 continúa disminuyendo.

Biden quiere terminar la «agotadora guerra por la inmigración» en EE.UU.

El presidente Biden señaló este miércoles que la inmigración es «esencial para Estados Unidos» y pidió a los legisladores que tomen medidas en nombre de innumerables personas impacientes por un camino hacia la ciudadanía.

«Terminemos nuestra agotadora guerra por la inmigración», dijo Biden durante su primer discurso conjunto ante el Congreso. «Durante más de 30 años, los políticos han hablado sobre la reforma inmigratoria y no han hecho nada al respecto. Es hora de arreglarlo», añadió.

Biden: Terminemos nuestra guerra sobre inmigración 2:36

El desafío de Biden en cuanto a la inmigración: el mandatario ha tomado medidas para revertir muchas de las políticas contra la inmigración de su predecesor, mientras las consecuencias de esas decisiones restrictivas persisten y han contribuido a una acumulación masiva de casi 2,6 millones de solicitudes de visa.

El atraso incluye casi medio millón de solicitantes que están «documentadamente calificados» y listos para entrevistas, según una presentación legal reciente del Departamento de Estado.

Los retrasos en algunas categorías de visas de inmigrantes son 50 o incluso 100 veces más altos que hace cuatro años, al comienzo del gobierno del expresidente Donald Trump.

Algunos de los atrasos se deben a las restricciones impuestas por la pandemia de covid-19. Pero algunos también surgen de políticas o acciones previas de Trump que la administración Biden no ha desenredado.

El actual gobierno todavía está revisando o no ha revertido por completo algunas medidas que ralentizan o bloquean el procesamiento, como las verificaciones de antecedentes más estrictas y las designaciones de terrorismo cuestionables.

Esfuerzo por la economía

El presidente quiere usar esa buena voluntad para persuadir a los votantes de que se unan a él en el esfuerzo por remodelar la fortuna económica de los estadounidenses de clase media y trabajadora. Algo que planea hacer a través de una propuesta masiva de US$ 4 billones para reparar las carreteras, puentes y ferrocarriles de la nación y expandir la banda ancha. Mientras, destina US$ 1,8 billones hacia el «Plan de Familias Estadounidenses» que detalló este miércoles.

Un alto funcionario de la administración dijo que la propuesta ––una combinación de aproximadamente US$ 1 billón en inversiones y US$ 800.000 millones en créditos fiscales––– equivalía a «inversiones generacionales» en el futuro. El presidente argumentó que beneficiará a las familias en todo Estados Unidos al ayudar con los costos del cuidado infantil y el permiso remunerado. También al proporcionar instituto superiores técnicos gratuitos durante dos años, en una propuesta que requeriría que los estados asumieran algunos de los costos.

Biden presentó su nuevo proyecto como un «modelo de los trabajadores para construir Estados Unidos». Y, en ese sentido, hablar directamente con los estadounidenses que «se sienten abandonados y olvidados en una economía que cambia rápidamente». El mandatario enfatizó que el 90% de los trabajos de infraestructura que se crearían a través de su plan no requieren un título universitario.

Cuidado de ancianos

Biden aboga por bajar costos de medicamentos 2:40

Un gran enfoque del paquete es mejorar el cuidado de los ancianos y las personas con discapacidades. En parte, al aumentar los salarios de los trabajadores que cuidan a esos estadounidenses. Biden financiará el paquete con el incremento de impuestos a los ricos. Lo cual va de acuerdo a su promesa de campaña de no subir los impuestos a ninguna familia que gane menos de 400.000 dólares al año.

Sin embargo, hay grandes obstáculos por delante para su plan. Los republicanos, e incluso algunos demócratas moderados, se han resistido a su costo. Por lo que Biden aún tiene que demostrar que puede construir un consenso bipartidista sobre sus prioridades legislativas como prometió durante la campaña de 2020.

El senador de Virginia Occidental Joe Manchin, un demócrata moderado que ha sido el voto decisivo clave de esa cámara, le dijo a Manu Raju, de CNN, que estaba «muy incómodo» con el valor de las propuestas de Biden. Sin embargo, dijo que aún no las había revisado en detalle.

¿Bipartidismo?

En un discurso previo al de Biden, el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, dijo que el presidente había prometido bipartidismo durante su campaña. Y añadió que, en su lugar, Biden ha impulsado una agenda progresista.

«El pueblo estadounidense eligió un Senado 50-50, una Cámara estrechamente dividida y un presidente que predicaba la moderación», dijo el republicano en la mañana de este viernes. «(Biden) prometió que toda su alma estaba entregada a unir a nuestro pueblo. Muchos esperaban que su administración reflejara esa promesa, pero los primeros cien días han dejado mucho que desear».

Si bien el nuevo paquete será el tema central del discurso este miércoles, Biden también abordó los muchos desafíos que se avecinan. Todo, mientras la nación intenta erradicar la pandemia.

El discurso de Biden sobre Afganistán ante el Congreso 2:15

Una de las tareas más difíciles para Biden

El ritmo de las vacunaciones se ha desacelerado considerablemente, con una oferta que supera la demanda. Especialmente, en los condados rurales y conservadores que Trump ganó en 2020. Los científicos dicen que se necesita que entre el 70% y el 85% de los estadounidenses se vacunen para que la nación logre la inmunidad colectiva. Y así se pueda evitar que las variantes peligrosas del coronavirus se propaguen en los próximos meses. Sin embargo, las encuestas han mostrado una resistencia persistente y falta de interés en vacunarse entre un gran número de republicanos.

Una de las tareas más difíciles de Biden en los próximos meses será persuadir a las personas que no votaron por él para que se vacunen. O, incluso, encontrar los mensajeros adecuados para ayudarlos a convencerlos. Aproximadamente, el 43% de la población ha recibido al menos una dosis de vacuna, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés). Y casi el 30% está completamente vacunado.

Al aludir a cómo la fe de los estadounidenses en el gobierno se vio sacudida durante el mandato de Trump y las elecciones que lo derrocaron, Biden dijo que en los primeros 100 días su administración ha actuado para «restaurar la fe del pueblo en la democracia y poder cumplir».

«Estamos vacunando a la nación. Estamos creando cientos de miles de puestos de trabajo», planea decir Biden. «Estamos obteniendo resultados reales que las personas pueden ver y sentir en sus propias vidas».