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Edificios destruidos en Avdiivka, Ucrania, el 15 de febrero. Kostiantyn Lieberov/Libkos/Getty Images

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El enemigo "viene de todos lados": las tropas ucranianas enfrentan condiciones "infernales" mientras Rusia lanza todo lo que tiene contra la ciudad de Avdiivka

(CNN) – Un dron ucraniano localiza a soldados rusos escondidos entre los restos de lo que alguna vez fue la casa de alguien, en medio de un paisaje de tierra carbonizada, cráteres y troncos sin savia.

Otro dron con una pequeña ojiva se acerca y detona al impactar. Sigue un segundo. Luego un tercero. Finalmente, la unidad rusa es eliminada.

"Estamos haciendo humo a los ocupantes", dice el controlador de los drones, una unidad ucraniana que lucha para mantener la ciudad clave de Avdiivka fuera del control de Moscú, que compartió imágenes de video de los ataques con CNN.

Para los operadores de los drones, se trata de una victoria, pero tales triunfos son cada vez menos frecuentes en esta parte de Ucrania, mientras Moscú lanza todo lo que tiene contra la pequeña, maltratada y ahora en gran parte desierta ciudad.

En un aparente guiño a la importancia de Avdiivka, situada al noroeste de la ciudad de Donetsk, el nuevo jefe del ejército ucraniano, Oleksandr Syrskyi, y el ministro de Defensa de Ucrania, Rustem Umerov, visitaron esta semana a los soldados en el frente.

"La situación operativa es extremadamente complicada y tensa", reconoció Syrskyi. "Estamos haciendo todo lo posible para impedir que el enemigo avance más profundamente en nuestro territorio y para mantener nuestras posiciones".

Acallando los rumores de que Ucrania estaba considerando retirarse de Avdiivka, Syrskyi envió refuerzos.

Ha desplegado una de las unidades ucranianas más aguerridas, la 3ª Brigada de Asalto Separada, que recibió elogios por sus audaces ataques contra las fuerzas rusas en los alrededores de Bakhmut

"Hemos tomado una serie de decisiones importantes destinadas a reforzar las capacidades de combate de nuestras unidades militares y prevenir las acciones del enemigo", explicó Syrskyi durante su visita a la línea del frente.

El martes, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, prometió "máxima atención" para el frente oriental y dijo que la visita del nuevo jefe del ejército a la zona ayudaría a resolver los problemas a los que se enfrentan las unidades sobre el terreno.

"Se están resolviendo los problemas existentes: dotación de las unidades, refuerzos, mando y control", dijo Zelensky en su discurso nocturno. "Nos reforzaremos con drones, guerra electrónica, y también se reforzarán los puestos de mando".

Pero apenas un par de días después, en medio de la continua embestida rusa, incluso los refuerzos describían condiciones "infernales".

"Nuestra brigada está llevando a cabo misiones de combate en condiciones que incluso nosotros difícilmente podríamos imaginar", dijo el jueves Maksym Zhorin, subcomandante de la 3ª Brigada de Asalto Separada, en un informe sobre el campo de batalla. "Las batallas en Avdiivka son varias veces más infernales que las batallas más candentes de esta fase de la guerra, que tuvieron lugar en Bakhmut".

Al igual que hizo en Bakhmut el año pasado por estas fechas, Rusia está lanzando todo lo que tiene contra Avdiivka en busca de la victoria, bombardeando la ciudad con ataques aéreos y artillería, mientras lanza oleada tras oleada de asaltos terrestres con vehículos blindados y soldados.

Ha convertido a la ciudad en lo que los soldados ucranianos llaman una “picadora de carne”.

Durante la ofensiva, Rusia ha sufrido pérdidas inmensas (tan grandes que podrían hacer que otros ejércitos se reagrupen y reconsideren), pero Moscú parece estar calculando que esas pérdidas valen la pena, dada su ventaja numérica.

Durante la ofensiva, Rusia ha sufrido inmensas pérdidas –tan grandes que podrían hacer que otros ejércitos se reagruparan y recapacitaran–, pero Moscú parece estar calculando que estas pérdidas merecen la pena, dada su ventaja numérica.

"El enemigo es enorme y viene de todos lados", añadió Zhorin.

'No voy a ninguna parte'

Otras imágenes de video de Avdiivka muestran una cara muy diferente de la difícil situación de la ciudad.

Las escenas captadas por las cámaras corporales de dos policías ucranianos, vistas por CNN, muestran el momento en que se acercan a un residente anciano de cabello gris en un esfuerzo por convencerlo de que evacue la ciudad.

Cuando los policías se acercan, el anciano se aleja y sostiene en la mano un teléfono inteligente. La hija adulta del hombre está al otro lado de la llamada, intentando convencerle de que se marche.

"No me voy a ninguna parte", le dice.

“Te enviaré dinero y vendrás a verme a Jersón”, suplica desesperada su hija. "Pagaré el viaje y el alojamiento".

Un residente de Avdiivka, Ucrania, cerca de edificios destruidos el 14 de febrero. Kostiantyn Lieberov/Libkos/Getty Images

Pero sus gritos caen en saco roto.

Los agentes que se acercaron al hombre del teléfono forman parte de una unidad especial de la policía ucraniana conocida como los "Ángeles Blancos", a la que se ha encomendado la tarea de ayudar a huir a los civiles vulnerables de la ciudad, donde hace dos años vivían 30.000 personas.

Este año ya han evacuado a más de 120 personas, en su mayoría ancianos, pero también algunos niños. Muchos de estos ciudadanos curtidos en la guerra han vivido algún nivel de conflicto desde que Avdiivka –a unos 20 kilómetros de la ciudad de Donetsk– se convirtió en 2015 en la línea de frente contra los combatientes apoyados por Rusia.

Reacios a irse, muchos resistieron el primer empuje de la invasión a gran escala de Rusia en febrero de 2022, aguantando hasta que no pudieron soportarlo más. Ahora, con la intensificación de los bombardeos rusos desde finales del año pasado, queda poco a lo que aferrarse.

Otras imágenes recopiladas por unidades ucranianas muestran escenas de devastación, con edificios de gran altura cubiertos de agujeros por los constantes bombardeos rusos. Algunos rascacielos han sido derribados por completo y la mayoría de los edificios pequeños han quedado reducidos a montones de escombros.

Contraataque

El asalto ruso a Avdiivka se produce tras una contraofensiva ucraniana poco convincente en verano y cuando el apoyo occidental a Kyiv flaquea. Los envíos europeos de munición y ayuda financiera se han visto retrasados por la notoria burocracia de Bruselas –y cierta resistencia de Hungría–, pero son los retrasos de Washington los que más preocupan a Kyiv.

Estados Unidos ha sido el mayor patrocinador de Ucrania desde el primer día, pero su continuo apoyo militar se ha convertido en un tema divisivo entre los legisladores. La renuencia de los republicanos que apoyan a Trump a respaldar a la Casa Blanca está dando a Putin y Rusia una ventaja, según el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.

"Ya vemos el impacto del hecho de que Estados Unidos no haya sido capaz de tomar una decisión", dijo Stoltenberg en una entrevista el jueves.

Los militares ucranianos de la 47.ª Brigada Mecanizada se preparan para el combate en un vehículo de combate Bradley, cerca de Avdiivka, el 11 de febrero de 2024. Genya Savilov/AFP/Getty Images

La 3ª Brigada de Asalto Separada, aparentemente superada en número de hombres y armas, admite que la situación es "crítica", pero insiste en que continuará defendiéndose y afirma haber dañado gravemente a dos brigadas rusas.

CNN no puede verificar de forma independiente la afirmación, aunque recientes imágenes de combate geolocalizadas en la ciudad sugieren que Rusia sigue sufriendo grandes pérdidas incluso mientras gana territorio allí.

Sin embargo, incluso si la afirmación es cierta, la brigada es muy consciente de que Rusia tiene muchos más soldados para reemplazar sus pérdidas, ya que "sigue rotando activamente sus tropas y desplegando nuevas fuerzas y equipos en la ciudad."

"Nos vemos obligados a luchar a 360 grados contra las nuevas brigadas que despliega el enemigo", afirma el comandante de la 3ª Brigada, Andrii Biletskyi. "Nuestros soldados están demostrando un heroísmo sin precedentes".

Vasco Cotovio escribió en Londres, Olga Voitovych y Svietlana Vlasova informaron desde Kyiv, Ucrania.