(CNN) — Luego del posicionamiento de Francia, país que asumirá la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, para detener el derramamiento de sangre en Siria, y la dimisión de funcionarios del régimen, los rebeldes se apoderaron este lunes de una base militar del gobierno en Aleppo.

En la base había cerca de 200 elementos del ejército sirio y, durante la noche, parecía ser atacada por los rebeldes desde tres puntos.

“La batalla duró cerca de nueve horas”, dijo Fazad Abdel Nasr, un comandante rebelde en los suburbios del norte de Aleppo, y añadió que seis soldados del régimen y cuatro combatientes murieron.

Los rebeldes obtuvieron equipo pesado para reforzar las armas con las que han estado combatiendo.

“Capturamos cuatro tanques en buenas condiciones y ahora están en manos del Ejército de Liberación siria. Dos fueron destruidos”, añadió Nasr.

Sin tener a la vista el fin de la crisis de 16 meses en Siria, el ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, informó que su país tomará acciones para detener el derramamiento de sangre.

“Francia asumirá la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU. El 1 de agosto haremos una reunión del consejo, probablemente a nivel ministerial, para tratar de detener las masacres y preparar una política de transición”, informó a la radiodifusora RTL.

El máximo diplomático de la embajada siria en Londres renunció este lunes a su cargo, informó el ministro de Asuntos Exteriores británico. El encargado de negocios, Khaled al-Ayoubi, dijo a las autoridades británicas que "no está dispuesto a representar a un régimen que ha cometido actos violentos y opresivos contra su propio pueblo", informó la oficina en un comunicado.

A pesar del avance de los rebeldes, la batalla por la ciudad más poblada de Siria continuaba este lunes.

El corresponsal de Al Jazeera, Omar Khashram, fue herido durante una intensa batalla en un vecindario de Aleppo. Khashram, quien fue atendido en un hospital de Turquía, dijo a CNN que las metrallas de un proyectil penetraron por su chaleco antibalas cuando estaba en el barrio Salahuddin, en Aleppo.

Los observadores de las Naciones Unidas han reportado un incremento de la violencia en Aleppo, con helicópteros, tanques y artillería, aseguró este lunes el jefe de la misión, Babacar Gaye.

Las fuerzas del régimen lanzaron misiles y atacaron desde helicópteros, según activistas opositores.

Mientras tanto, habitantes de la ciudad de Aleppo, en Siria, escapan de la violencia en motocicleta o en otros vehículos. Cerca de 200,000 personas han dejado Aleppo en los últimos dos días, dijo este domingo Valerie Amos, secretaria general de asuntos humanitarios de la ONU.

Hay reportes contradictorios sobre quién controla el mayor vecindario de Aleppo, luego de que rebeldes e integrantes del régimen dijeran este lunes que estaba bajo su control.

Al menos 17 personas murieron en Siria este lunes, incluidas ocho personas en Aleppo, de acuerdo con la Coordinadora Local de Comités.

Este lunes un brigadier general de Siria —quien también es subjefe de la policía de Latakia— desertó a Turquía, según el Ministro del Extranjero turco. Otros 11 funcionarios también desertaron durante la noche, según el ministro. El número total de sirios que han huido a Turquía ha alcanzado los 43,500.

Mientras tanto, la batalla de declaraciones entre el régimen del presidente Bachar al Asad y sus oponentes cercanos y lejanos continúa.

El ministro de Exteriores sirio, Walid Moallem, dijo en un discurso sobre la batalla de Aleppo que los rebeldes no lograrían el control de la ciudad.

“Desde la semana pasada, combatientes de la oposición, tenían planeado lo que llamó la ‘gran batalla de Aleppo’, pero han fallado después de una semana”, dijo en referencia a la ofensiva rebelde a principios de mes. “Por eso se movieron a Aleppo y puedo asegurar que fallarán.”

Moallen realizó esa declaración durante un viaje a Irán, aliado de la nación.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, predijo que la violentas medidas del régimen en Aleppo resultan un “un clavo en el féretro de al Asad”, pues provocan que haya más gente contra el gobierno.

Nabil Elaraby, jefe de la Liga Árabe, dijo que ese grupo considera que se cometen crímenes de guerra en la ciudad.

Al menos 114 personas murieron en toda Siria el domingo, de acuerdo con los Comités de Coordinación Locales de oposición (LCC, por sus siglas en inglés) en ese país, de los cuales 11 eran de Aleppo.

En Damasco, 41 personas murieron en los suburbios; 18 cuerpos fueron encontrados incinerados en las granjas de Moadamiyeh, informaron los LCC.

La televisión Siria informó que “terroristas” han tenido bajas después de los enfrentamientos en los vecindarios de Aleppo.

Con los reportes de los ataques incesantes en Aleppo, un importante líder de la oposición siria pidió a los líderes mundiales y aliados ayudar al brazo armado de los rebeldes.

“Nuestros aliados y amigos serán responsables de las terribles masacres de Aleppo si no se mueven pronto”, dijo Abdulbaset Sieda, jefe del Consejo Nacional de Siria.

Pidió a los aliados que actúen fuera del Consejo de Seguridad de la ONU, como las resoluciones que fueron vetadas.

“Los rebeldes están luchando con armas primitivas”, dijo, “necesitamos armas que permitan detener los tanques y los aviones”.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Irán acusó a Israel de estar detrás de una “conspiración contra Siria”, dando una advertencia a la comunidad internacional.

"Es completamente ridículo creer que hay posibilidad de crear un vacío en el liderazgo de Siria”, dijo Ali Akbar Salehi. “Llamamos a las personas de la región a ser conscientes y no moverse en dirección equivocada, porque puede tener severas consecuencias que van más allá de fronteras de la región con el mundo exterior”.

La crisis en Siria comenzó en marzo del 2011, cuando el régimen de al Asad reprimió manifestaciones pacíficas que buscaban sacarlo del poder. La familia Asad ha gobernado por más de cuatro décadas.

Más de 20,000 personas han muerto en el conflicto, en su mayoría civiles, informaron los LCC. La semana pasada el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, dijo que casi 17,000 personas habían muerto.

Ivan Watson reporta desde el noreste de Siria. Holly Yan, Saskya Vandoorne, Mohammed Jamjoom, Mohamed Fadel Fahmy y Shiyar Sayed Mohamed contribuyeron con este reporte.