Opinión: Los paralímpicos son geniales, ¿pero por qué casi nadie los ve?
9 septiembre 2012
09:56 PM ET

Opinión: Los paralímpicos son geniales, ¿pero por qué casi nadie los ve?

Por Dave Gilbert, CNN

(CNN)  La tensión en el estadio estaba en su punto más alto. El velocista Jonnie Peacock pedía silencio a la afición mientras otras dos estrellas en el campo se preparaban para el arranque de una competencia entre acérrimos rivales.

Los corredores involucrados en una rencilla en una carrera anterior peleaban ahora por la medalla de oro de los 100 metros en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012. También fue la primera vez que noté que no veía la competencia a través del prisma de la discapacidad, sino que estaba emocionado genuinamente por un evento deportivo que me tenía al borde del asiento.

Fue la primera de dos revelaciones de la noche.

Como británico y aficionado a los deportes me zampé horas de competición asombrosa durante los Juegos Olímpicos de Londres, aunque confieso que tenía opiniones entremezcladas sobre los Juegos Paralímpicos antes de que comenzara el evento.

Qué bueno por los competidores, qué bueno que la afición local puede tener confianza en obtener un gran número de medallas, qué bueno por el deporte de personas con discapacidad, pero ¿en verdad veríamos la competencia?

La mayoría de las veces, esa reserva ha sido disipada por una semana de conmovedoras historias de valor y determinación, y por una serie de emocionantes competencias de atletismo, ciclismo, natación y muchos otros deportes que no había explorado antes.

Tomemos el futbol para ciegos como ejemplo. Es una asombrosa mezcla de futbol tradicional y un ballet de alta velocidad. Los jugadores corren hábilmente por toda la cancha, llevan el balón de pie a pie, mientras los defensores siguen el juego a través del sonido, con una campanilla dentro del balón. Uno se puede imaginar su gran control y la conciencia del espacio. Es algo emocionante y tal es su dominio que, si no supieras, jurarías que los jugadores pueden ver.

Después está la pasión y la agresión del rugby en silla de ruedas o Murderball (pelota asesina), como se le ha denominado. Es rápido, violento, al máximo. No importa que estén en sillas de ruedas; los golpes son reales.

La misma agilidad es evidente en el basquetbol en silla de ruedas, donde los atletas pueden voltear sus sillas en un segundo.

Este jueves por la noche, la estrella de la velocidad de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, Oscar Pistorius —conocido como Blade Runner— fue enviado al cuarto puesto por su compañero de equipo, el sudafricano Arnu Fourie, en la muy esperada competencia de los 100 metros. Como era de esperarse, el joven británico Peacock brindó alegría para la afición local al ganar el oro, mientras que el estadounidense Richard Browne consiguió la plata.

Fue una carrera explosiva que modificó el medallero... y mi segunda pausa para la reflexión. ¿Dónde diablos estaba Estados Unidos en todo esto?

Dado el tamaño de Gran Bretaña, no tenemos ningún inconveniente en ocupar el tercer puesto en el medallero de los Juegos Paralímpicos. Browne corrió bien en los 100 metros, pero EU languideció en el quinto lugar a pesar de ser la tercera representación en tamaño en los Juegos.

La página de internet de CNN ha dado una importante cobertura a los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, sin embargo, la emisora NBC decidió mostrar solo cuatro programas de resumen, de una hora de duración, en su canal de deportes. Es una decisión criticada por la exatleta paralímpica y jefa de misión del equipo paralímpico de Estados Unidos, Aimee Mullins.

"La desconexión entre EU como líder mundial en asuntos de discapacidad y la transmisión de la cobertura en tiempo real de los Juegos es decepcionante", dijo al periódico británico The Guardian.

La falta de cobertura es una verdadera lástima, ya que los ciudadanos estadounidenses se han perdido de los fantásticos esfuerzos de sus atletas y a futuro podría contener las aspiraciones de muchos otros.

La atleta estadounidense Tatyana McFadden ha ganado montones de medallas paralímpicas desde 2004. Pero tal y como lo establece su propia página de internet: "Probablemente ella no debería estar viva".

Nació con espina bífida, lo cual deriva en una parálisis debajo de la cintura, y pasó los primeros seis años de su vida empleando sus manos como sus pies porque no tenía una silla de ruedas. Fue rescatada de un orfanato ruso en 1994 por Debbie McFadden, en ese entonces comisionada de Discapacidades de EU. Tatyana se ha sobrepuesto al abandono, la discapacidad y la enfermedad para convertirse en una estrella mundial del atletismo.

La ocho veces campeona del mundo, Mallory Weggemann, representa a EU en la alberca y describió a CNN el compromiso que se necesita para ganar el oro paralímpico.

Sería una tragedia si a personas como ellas se les negara la oportunidad de brillar en un escenario internacional.

Gran Bretaña ha creado oportunidades para los atletas con discapacidad desde el final de la Segunda Guerra Mundial y eso es evidente en el medallero. Pero muchos países solo pudieron mandar a uno o dos atletas a Londres.

Espero que el interés y el entusiasmo demostrado por la multitud que agotó las entradas en los eventos de los Paralímpicos de Londres sea igualado por otros países, puesto que la diversión ligada al deporte, que entretiene y sirve de inspiración, ha sido un tónico grato para la penumbra económica.

Puede que todavía existan preguntas sobre si existe una igualdad de condiciones en todos los deportes en los Juegos Paralímpicos, pero discutir y sacar esto a la luz solo mejorará la forma en que están organizados los eventos.

Quizá la verdadera desigualdad está en la posibilidad deportiva que los países ofrecen a los que quieren confrontar sus discapacidades, sobresalir en los deportes que han elegido y competir en el tipo de actividades que dan por sentadas las personas con plenas capacidades. Quizá también merecen una mejor cobertura en casa por parte de los medios de comunicación.

Por mi parte, simplemente no puedo esperar a los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. Espero que ustedes también los vean.

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