Corea del Norte calla a los escépticos tras el lanzamiento de un cohete
El misil que lanzó Corea del Norte el miércoles parecía ser un cohete de cuatro etapas basado en vieja tecnología soviética.
12 diciembre 2012
08:56 PM ET

Corea del Norte calla a los escépticos tras el lanzamiento de un cohete

Por Hilary Whiteman

Hong Kong (CNN) — Hace ocho meses, la comunidad internacional contuvo una risita cuando el muy promocionado lanzamiento de un cohete de Corea del Norte terminó en un fracaso.

En ese momento, Pyongyang sorprendió a casi todos al admitir su fracaso, algo que difería de sus esfuerzos previos por mostrarse exitosos a como diera lugar.

Pero esta vez, lo han conseguido. Ahora nadie se ríe.

“El mundo no se viene abajo, como dirían algunos, pero al mismo tiempo esto no es una broma. Había mucha cobertura previa de los medios que dijo que Corea del Norte no era bueno en la tecnología de misiles y algo así como que los ridiculizaron”, dijo Philip Yun, director ejecutivo del Fondo Ploughshare y exasesor del gobierno de Estados Unidos.

“¿Ahora estamos mucho menos seguros?”, preguntó. “Un poquito, pero al mismo tiempo, esto es algo de lo que tenemos que preocuparnos”.

Lo que sabemos es que justo antes de las 10 de la mañana, hora local, Corea del Norte lanzó el cohete de largo alcance Unha-3, portando “la segunda versión del satélite Kwangmyongsong-3”, desde el Centro Espacial Sohae, en el condado de Cholsan, al oeste del país.

Voló sobre Okinawa, dejando desechos en el mar frente a la Península de Corea, el Mar Oriental de China y las aguas cercanas a Filipinas, según el gobierno japonés, que calificó el lanzamiento de “inaceptable”.

“El éxito del lanzamiento, el cual la mayoría de los analistas asume que es una prueba de misiles clandestina, lleva a Corea del Norte un paso más cerca de demostrar un viable y confiable vehículo de entrega de largo alcance para una ojiva nuclear", dijo Benjamin Habib, profesor de Política y Relaciones Internacionales en la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad La Trobe.

"Si se perfecciona la tecnología de misiles, el último obstáculo técnico que queda es la miniaturización de una ojiva nuclear que puede ser desplegada en el cohete Unha-3”. Yun dice que eso está todavía algo lejano. “Todavía hay mucho trabajo por hacer si de verdad van a montar un dispositivo nuclear o un arma en un cohete”, dijo.

“La buena noticia es que tenemos una buena cantidad de tiempo. La mala noticia es que, si no somos proactivos, y si no buscamos la manera de acotar las acciones de Corea del Norte, ellos van a seguir desarrollándolas y aprendiendo más y en el largo plazo vamos a tener que tratar con ello en una situación mucho más difícil”, dijo.

Un analista dijo que, en el corto plazo, la exitosa prueba del miércoles probablemente favoreció a Pyongyang para intentar otra prueba nuclear. “No sabemos si el de 2009 fue de un dispositivo nuclear en lugar de un arma en sí. Puede que necesiten más refinamiento y pruebas de una versión hecha arma y miniatura que pueda caber en una cabeza nuclear”, dijo Bruce Klingner, investigador del noreste de Asia en el Centro de Estudios Asiáticos de la Fundación Heritage. “Más preocupante sería una explosión que utilice una ojiva nuclear a base de uranio debido a que el programa de plutonio está muy limitado.

“No creo que tengan más plutonio disponible, pero el camino del uranio realmente está muy abierto. Así que si tienen una explosión a base de uranio, eso provocará gran preocupación en EU y sus aliados de que haya un programa de armas nucleares ilimitado”, dijo.

El misil que lanzó Corea del Norte el miércoles parecía ser un cohete de cuatro etapas basado en vieja tecnología soviética, mucho menos avanzado que los cohetes que se utilizan en la frontera con China, dijo Homer Hickam, exingeniero de la NASA y autor de Rocket Boys.

“Lo que han hecho los norcoreanos es tomar la tecnología que los rusos desarrollaron hace 50 años y mejorarla un poco e intentan utilizar esa vieja tecnología para producir revuelo en la escena internacional y para que se le preste atención” dijo. Parece haber funcionado.

La condena internacional ha ido en aumento desde el lanzamiento, el cual se produjo a los pocos días de que Corea del Norte reconociera que los problemas técnicos podrían causar un retraso. Se han ofrecido múltiples teorías sobre el momento del lanzamiento, pero la mayoría de los analistas coinciden en que entraron en juego una combinación de presiones internas e internacionales y de prioridades.

Tras la humillación del fallido lanzamiento de abril, el líder Kim Jong Un estaba desesperado por hacer valer sus credenciales de liderazgo, dicen algunos analistas. El lanzamiento de un cohete también fue visto como un merecido homenaje para conmemorar primer aniversario de la muerte de su padre, el exlíder Kim Jong Il.

Los analistas también han señalado el curioso momento del lanzamiento, el cual tuvo lugar pocos días antes de las elecciones nacionales en Japón y Corea del Sur, donde la postura de los candidatos sobre Corea del Norte domina el debate en los últimos días de campaña.

Chung Min Lee, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Yonsei, dice que el lanzamiento también fue diseñado para enviar un mensaje a Estados Unidos y China. “Kim Jong Un ha dicho al presidente Obama y a Xi Jinping, ‘no, no voy a hacer lo mismo de siempre. Voy a ir por este camino en particular, pase lo que pase’. Esto envía una señal muy negativa y encasilla a los chinos. Xi Jinping tiene que reaccionar de alguna manera. Creo que esta vez el chino será mucho más fuerte que en todas las anteriores ocasiones en lo que respecta a Corea del Norte”, dijo.

Esta no es una opinión compartida por Dean Cheng, investigador en Asuntos Políticos y de Seguridad de China en la Fundación Heritage.

“Honestamente, no espero mucho de Xi”, dijo. “Este nuevo liderazgo chino parece ser extraordinariamente débil, en parte debido a los siete integrantes del Comité Permanente del Politburó. Cinco de ellos tendrán que retirarse en 2017, lo cual significa que ya está en marcha la competición para la próxima sucesión”.

Dijo que es probable que el gobierno tenga una actitud de “esperar y ver”, mientras el resto de la comunidad internacional trata de ejercer presión sobre Corea del Norte a través del Consejo de Seguridad de la ONU.

“Si Corea del Norte desarrolla misiles balísticos de largo alcance, China no cree que estarán dirigidos contra Beijing. Así que, desde la perspectiva de China, resulta de muy poco interés o tiene muy poca necesidad de ponerse duro con Corea del Norte hasta que EU, Japón y Corea del Sur dejen en claro a China que permitirle a Corea del Norte hacer esto va a ser más costoso que tomar medidas enérgicas en su contra”, dijo Cheng.

El miércoles, a través de un comunicado, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hong Lei, expresó su pesar por el lanzamiento.

“China siempre ha insistido en llevar la paz y la estabilidad a la Península Coreana a través del diálogo multilateral. Esperamos que las partes pertinentes mantengan la calma con el fin de mantener la paz y estabilidad en la Península Coreana", dijo.

China tradicionalmente ha sido un obstáculo en los esfuerzos de la comunidad internacional para presionar a Corea del Norte por medio de sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, dijo Klingner.

“Cuando, después del lanzamiento de abril, EU y Corea del Sur fueron al grupo de trabajo de la ONU con otras 40 entidades más, China rechazó todas excepto tres”, dijo.

Agregó que la capacidad de Estados Unidos para convencer a Beijing de apoyar sus iniciativas sobre Corea del Norte será una verdadera prueba para Susan Rice, embajadora de EU ante Naciones Unidas, y para la política del gobierno de Obama hacia China.


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