Por Ana Pastor, CNN

(CNNEspañol.com) - Parece un hombre sacado de otro siglo. Su cerebro funciona a una velocidad endiablada y el movimiento constante de sus ojos refleja el ir y venir de cientos de ideas. Llegó a lo más alto y cuando estaba en la cima decidió parar y reinventarse. Otra muestra más de la inteligencia y el talento del mejor chef del mundo, el español Ferran Adriá.

El Bulli, el gran proyecto que puso en marcha con Juli Soler, dejó de ser un restaurante hace muchos años. Se convirtió en un templo sagrado en el que las experiencias que se vivían traspasaban lo puramente gastronómico. Adriá es profeta en su tierra pero también fuera de España se ha reconocido su aportación al proceso creativo, en el que la cocina es sólo el lenguaje, como él suele decir.

Desde el cierre de El Bulli nunca un medio de comunicación había entrado en su laboratorio en la ciudad de Barcelona. Decenas de papeles decoran las paredes de este lugar donde se está ultimando su próximo gran proyecto: Bullifoundation.

Adriá ha mostrado a CNN en esta entrevista algunos de los detalles de la nueva etapa en la que, por ejemplo, está creando Bullipedia y se plantea desvelar el ADN de la cocina.

Adriá tiene siempre cerca un lapicero. Dice que lo prefiere a un bolígrafo porque es un símbolo de lo mucho que se pueden transformar las cosas. Innovación, pasión, creatividad... hasta en los pequeños detalles.