Por Kevin Liptak, CNN

Washington, D.C. (CNN)— Pronto serán cosa del pasado las burlas que los republicanos hacían sobre las reuniones en la cafetería Caribou, donde se juntaba personal de la Casa Blanca con grupos de cabildeo.

No es que el gobierno de Obama esté tomando medidas enérgicas en contra de las reuniones extraoficiales con personas influyentes de Washington, quienes es sabido que buscan reunirse con los funcionarios del gobierno fuera de la Casa Blanca para evitar que su nombre figure en los registros oficiales de visitantes.

La cafetería Caribou Coffee, ubicada a un minuto a pie del Ala Oeste de la Casa Blanca, anunció que cerrará a pesar de que era un punto clave de reunión para los cabilderos.

El estatus de la cafetería como un centro de poder se consolidó en 2010, cuando The New York Times informó sobre reuniones de funcionarios de la Casa Blanca con grupos de presión como una forma para evitar el registro de dichas reuniones. Cuando el presidente Obama se postuló para el cargo en 2008 hizo denuncias sobre la creciente influencia del cabildeo en Washington, y declaró que su administración sería más transparente que nunca.

Los republicanos se ensañaron con esa promesa de campaña, usándola para golpear a la Casa Blanca cuando surgieron dudas sobre dicha transparencia. En 2012, una serie de e- mails entre cabilderos y empleados de la Casa Blanca revelaron que Caribou seguía siendo un punto de encuentro fuera de los edificios federales. En algunos casos, los funcionarios del gobierno acordaron esas reuniones a través de cuentas privadas de correo electrónico, las cuales no están supervisadas por las leyes federales de transparencia.

"La Casa Blanca no quiere que el pueblo estadounidense sepa con quién se reúne a diario . Ellos han tenido cientos de reuniones en Caribou, para ocultarnos qué tratos hacen con cabilderos usando el dinero de los contribuyentes" , dijo el presidente del Partido Republicano, Reince Priebus en 2012, cuando el presidente Obama era candidato a la reelección.

Los funcionarios de la Casa Blanca han sostenido que Obama ha hecho más por abrir sus mecanismos internos que cualquier antecesor, incluyendo la publicación de los registros de visitantes en un formato en línea de fácil acceso.

Aunque las reuniones de la cafetería Caribou pueden estar acabándose, a los funcionarios de la Casa Blanca no les faltarán lugares cercanos para tomar un café con leche con los grupos de presión. Swing , una cafetería con sede en Washington, está a tan sólo una cuadra de distancia y el omnipresente Starbucks tampoco cerrará.

El local actual de Caribou, en la esquina noroeste de la Calle 17 y Pennsylvania, se convertirá en un local de Peet’s Coffee and Tea a mediados de febrero – al igual que las docenas de locales de Caribou que han hecho este cambio.

Los empleados de la cafetería Caribou dijeron que todos los que trabajaban en ese lugar podrán conservar su empleo.