(CNN Español) - Este martes se inició en La Habana, Cuba, el ciclo número 27 de los diálogos de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC.

En las sesiones se abordará el cuarto tema de la agenda: verdad y reparación para las víctimas. El próximo sábado el primer grupo de 12 delegados de las víctimas, de un total de 60 que viajarán a Cuba, se reunirán cara a cara con los delegados del Gobierno y de la guerrilla.

El presidente Juan Manuel Santos quiere firmar un acuerdo que ponga fin al conflicto armado interno este año.

Pero las FARC consideran que sSantos y buena parte de los colombianos, tendrán que esperar.

Antes de iniciar las conversaciones, portavoces de la guerrilla dejaron ver su molestia por la aprobación en el Congreso hace menos de un año del llamado Marco Legal para la Paz, que prohíbe que personas juzgadas y condenadas por delitos de guerra o de lesa humanidad puedan aspirar a cargos públicos.

La Corte Constitucional avaló ese marco hace una semana.

Los tres puntos acordados en mas de año y medio de conversaciones en Cuba son el de desarrollo rural integral, el de participación en política de guerrilleros desmovilizados y el de erradicación de cultivos ilícitos.

Las FARC dicen que no aceptan el marco jurídico para la paz y que solo reconocen lo que se pacte entre las partes en La Habana. Entre tanto, el presidente Santos pide más rapidez en el logro de acuerdos en los puntos restantes: el de víctimas, el de aplicación de justicia transicional y en la implementación de un eventual acuerdo de paz.

El jefe de las FARC, Timoleón Jiménez, alias ‘Timochenko’, dijo en una entrevista en el sitio web en la internet de ese grupo que no cree posible un acuerdo de paz antes de fin de año.

En entrevista con Patricia Janiot, León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación, dijo que se acerca la discusión a fondo sobre justicia transicional en el proceso en La Habana.

Para el analista y columnista, ahora "la preocupación de las FARC siempre ha sido el tema de la seguridad jurídica", puesto que para los jefes de la guerrilla cumplir penas de cárcel es un problema en tanto su avanzada edad.