Muere un niño que jugaba con una pistola de juguete tras ser abatido por un policía

(CNN) - Muere un niño de 12 años después de que un oficial de policía de Cleveland le abatiera al confundir su pistola de juguete con un arma real. El policía acudió a la llamada de un vecino asustado porque había un niño con un arma, que resultó ser una pistola de aire comprimido. El tiroteo ocurría el sábado por la tarde cuando la nación esperaba con tensión una decisión del gran jurado sobre si se debe acusar al policía que mató a adolescente afroamericano Michael Brown en Ferguson, Missouri, en agosto.

El abogado de la familia del joven de Cleveland, que también era negro, restó importancia a las posibles connotaciones raciales de los disparos.

"Este no es un tema de blancos y negros. Este es un enfoque erróneo", dijo el abogado Tim Kucharski.

La policía había acudido un centro de ocio al recibir una llamada en la que alertaba de que un menor estaba apuntando a la gente con un arma.

Cuando los agentes llegaron le pidieron al chico que se detuviera y les mostrara las manos. "Él en cambio sacó el arma de la cintura del pantalón", dijo el jefe Adjunto Ed Tomba de la División de Policía de Cleveland.

El nombre del niño de 12 años no ha trascendido aún. El menor murió la madrugada del domingo en MetroHealth Medical Center después de que no sobreviviera a una cirugía, dijo el abogado de la familia.

Tomba mostró a los periodistas el arma – una BB- o de tipo pellet réplica de arma grande, parecida a una pistola semiautomática. La punta de color naranja que indica el arma es una pistola de aire comprimido había sido retirada, dijo la policía.

De acuerdo con la llamada inicial al 911, proporcionada por la filial de CNN WEWS, el muchacho estaba asustando a la gente en el parque.

"Hay un tipo con una pistola, ya sabes, quizás sea falsa, pero está apuntando a todo el mundo", dijo la persona que llamaba. "Está sentado en un columpio, pero en cuanto pasa alguien saca el arma de su pantalón y les amenaza", dijo la persona que llamaba.

La indignación tras los disparos de los agentes era evidente. "Es una pistola de juguete y se trata de un niño de 12 años" gritaba una mujer entre la multitud.

Aunque una investigación está en marcha, Tomba defendió las acciones de los oficiales en lo que llamó una "situación muy, muy trágica". Y añadió "ellos estaban haciendo su trabajo", dijo.

Los disparos de la policía a los afroamericanos, especialmente a chicos jóvenes, han estado bajo creciente escrutinio en los últimos meses después de que un oficial blanco matara a un chico negro de 18 años desarmado tras un breve enfrentamiento en Ferguson.

Se espera que el gran jurado decida el lunes si Funcionario Darren Wilson debe enfrentar cargos criminales en ese incidente, que dio lugar a protestas generalizadas por la violencia policial contra los afroamericanos.