(CNNMoney) – Que se hagan a un lado los gatos. Últimamente, las fotos que se están volviendo virales en Japón son las de empresarios.

Sí, leíste bien. El célebre fotógrafo Yuki Aoyama le pide a algunos de los más altos ejecutivos de Japón que posen de una manera especial... en el aire.

Él logra conseguir que salten. Y lo hacen al lado de sus hijas.

Los resultados son como oro viral. Es difícil no sonreír –y ocasionalmente soltar una carcajada– considerando que las personas a quienes normalmente se les asocia con negocios serios y miradas intensas de repente se están tocando las puntas de los pies mejor que una animadora o volando por el aire como Superman.

En Japón, a los hombres de negocios se les llama "asalariados". Sus hábitos de trabajo son legendarios... piense en ello como la versión asiática de la ética puritana del trabajo. Se espera que los asalariados trabajen semanas de 80 horas.

"Yo quería transmitir una imagen genial de los asalariados", le dijo Aoyama a CNNMoney.

"Pienso que los asalariados son en realidad individuos un tanto únicos, pero parecen bastante reprimidos si los ves en sus ambientes laborales cotidianos, por lo que el contraste realmente cobra vida en las fotos de saltos", dice.

Pero no son solo los saltos los que han hecho que las fotos de Aoyama sean un éxito de Internet en su blog, en las redes sociales y ahora en un libro: "Solaryman", el cual es un juego basado en la palabra japonesa para cielo, "sora" ("sola" es una grafía alternativa) y salarymen (asalariado en inglés).

La otra clave fue conseguir que los asalariados posaran junto a sus hijas.

"Los papás se esfuerzan al máximo en los saltos", comparte Aoyama. "Creo que ellos quieren lucirse delante de sus hijas, pero no están acostumbrados a las sesiones de fotos o a los saltos y están envejeciendo, por lo que el resultado final tiende a ser ligeramente cómico".

En una ocasión un padre lo intentó de tal manera que rasgó sus pantalones.

Pero la mejor parte para Aoyama es después de la sesión de fotos. Si bien con frecuencia existe un poco de incomodidad entre el padre y la hija adolescente en un principio, a menudo se van abrazándose y riendo. Él también toma unos cuantos retratos más serios de los padres e hijas para que les queden a ellos.

Aoyama ha tomado más de un millar de estas fotos. Inició el proyecto en 2006 después de que su propio padre –un asalariado– falleció. Al igual que muchos jóvenes, Aoyama no entendía lo que su padre realmente hizo en la oficina durante todas esas horas.

"Fue únicamente después de la muerte de mi padre cuando descubrí de qué manera él en realidad era genial en su trabajo como un asalariado, a través de las historias de las personas que me rodeaban" dice el hombre que ahora tiene 36 años de edad.

Siempre en busca de modelos, Aoyama le dijo a CNNMoney que en septiembre estará tomando fotografías en Nueva York y en octubre estará en Singapur.

La traductora Jennifer Tominaga que reside en Tokio contribuyó con este reporte.