Peter y Joan Petrasek durante unas vacaciones. La pareja dejó su dinero y sus bienes al gobierno de EE.UU. (Landrum & Belkema)

(CNN) –  Una pareja de Seattle le dejó casi 850.000 dólares al gobierno de Estados Unidos como un gesto de agradecimiento hacia su país de adopción.

Peter Petrasek, quien emigró desde Checoslovaquia después de la Segunda Guerra Mundial, y su esposa Joan, estipularon en su testamento que todo su dinero fuera donado al gobierno.

La pareja no tuvo hijos y quería devolverle al país que les permitió vivir una vida feliz y próspera, dijo Peter Winn, el abogado estadounidense que ayudó a transferir la herencia al Departamento del Tesoro.

"Creo que los Petrasek se sentían muy agradecidos con su país de adopción", dijo Winn. "Deseaban hacer una declaración sobre lo mucho que significaba para ellos poder llamarse a sí mismos ciudadanos estadounidenses".

Peter, un ingeniero que trabajaba para una empresa local de acero, falleció en 2012, a los 85 años de edad. Joan, quien era de Irlanda, murió varios años antes a causa de cáncer de mama. Ella tenía 79 años de edad.

La pareja se conoció en Canadá antes de establecerse en Seattle, según Carrie Balkema, la abogada que supervisó la liquidación de la herencia.

Balkema dijo que fue nombrada por la corte para cumplir el último deseo de la pareja en cuanto a dar su dinero a los "Estados Unidos de América". A Balkema le llevó tres años para finiquitar el asunto.

Los activos de la pareja incluían su casa, ahorros y una considerable cartera de acciones.

Balkema dijo que Peter regresó a Checoslovaquia hace varios años para ver si alguno de sus parientes había sobrevivido a la Segunda Guerra Mundial. No pudo encontrar a nadie.

A pesar de que Joan tenía algunos parientes en Irlanda, la pareja quería que su dinero se quedara en Estados Unidos.

"Ambos sentían que el hecho de venir aquí les había dado oportunidades y educación", dijo Balkema.

El 13 de mayo, Winn dijo que depositó un cheque en nombre del patrimonio de los Petrasek por la cantidad de 847.215,57 dólares.

El cheque se hizo a nombre del Departamento del Tesoro.

"Deseaban hacer una declaración sobre lo mucho que significaba para ellos poder llamarse a sí mismos ciudadanos estadounidenses"

Peter Winn, abogado