(CNN)– En al menos seis ocasiones en los últimos 100 años, los legisladores y la Casa Blanca se han unido para ponerse de acuerdo sobre mejoras significativas a la ley federal de armas.

Pero el jueves, el presidente Barack Obama —cuyos planes al respecto frecuentemente han sido frustrados por el Congreso— decidió hacerlo solo, al revelar una serie de acciones ejecutivas diseñadas para prevenir la violencia por armas.

El presidente presentará los argumentos detrás de su decisión, y tratará de convencer al público de que es necesario dar pasos adicionales durante una reunión pública de una hora por CNN el jueves en la noche.

Como base, he aquí un vistazo a la evolución de la ley de armas en Estados Unidos.

1934, 1938: Roosevelt toma medidas enérgicas contra Capone and Co.


Foto policial de Al Capone, a la izquierda, y el presidente Franklin D. Roosevelt, a la derecha

Se redactó una legislación y fue aprobada en 1934 para imponer nuevas penalidades criminales, junto con regulaciones e impuestos, sobre las ametralladoras y las carabinas recortadas preferidas por los gánsteres más famosos de la época, en gran medida en respuesta a la sangrienta violencia por armas perpetrada por figuras como Al Capone y Bugs Moran.

El Congreso añadió elementos a la ley Nacional de Armas de Fuego con otra ronda de nuevas leyes cuatro años después. La Ley Federal de Armas de Fuego de 1938 puso restricciones sobre las pistolas interestatales y el comercio de municiones. En muchos casos requirió por primera vez que los vendedores se inscribieran y llevaran un registro de sus transacciones.

1968: Por John, Robert y Martin


LBJ en 1965 en la Casa Blanca

El 22 de octubre de 1968, el presidente Lyndon Johnson firmó la siguiente reforma importante a la ley de armas, luego de tres muertes violentas de alto perfil.

El impulso inicial fue provocado por el asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963. Lee Harvey Oswald utilizó un rifle ordenado por correo para matar al presidente mientras su caravana pasaba por Dealey Plaza en Dallas. Los posteriores asesinatos de Martin Luther King Jr. el 4 de abril de 1968, y de Robert F. Kennedy dos meses después aceleraron el proyecto de ley, el cual introdujo estándares más estrictos de autorización e inscripción, una prohibición a la venta de armas y municiones a delincuentes y a personas que eran consideradas como mentalmente incompetentes y nuevas regulaciones sobre las ventas interestatales, como la transacción que Oswald utilizó para obtener su arma.

La ley también instaló nuevas regulaciones para los llamados "dispositivos destructivos", entre ellos gases mortales, bombas, granadas, cohetes y misiles, y preparó el escenario para el nacimiento de la Agencia de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego en 1972.

1986: El compromiso de Reagan


Ronald Reagan en el Despacho Oval en 1985

El presidente Ronald Reagan firmó la "Ley de Protección a los Propietarios de Armas de Fuego", la cual fue debatida por muchos, el 19 de mayo de 1986. La nueva legislación, una mezcla de nuevos estándares y regulaciones, era el producto de negociaciones sostenidas desde hacía tiempo entre los legisladores de ambas partes y grupos en pro de las armas.

En particular, la ley prohibía la futura venta de cualquier arma totalmente automática o ametralladoras a compradores privados.

Pero también incluyó algunas victorias importantes para la Asociación Nacional del Rifle y los activistas en pro de los derechos a portar armas, quienes desde hacía mucho se quejaban por la ejecución demasiado diligente de la Ley de Control de Armas. La ley también prohibía la creación de una base de datos nacional de armas de fuego y permitía que los propietarios de armas pasaran libremente por los estados sin controles más estrictos siempre y cuando sus armas estuvieran guardadas o descargadas.

1993: El proyecto de ley Brady y las revisiones de antecedentes


James Brady, el secretario de prensa de la administración de Reagan que resultó herido durante el intento de asesinado a Ronald Reagan en 1981, ve como Bill Clinton firma el proyecto de ley Brady en la Casa Blanca el 30 de noviembre de 1993.

La ley, nombrada en honor a James Brady, el secretario de prensa que recibió un disparo en la cabeza durante un intento de asesinato contra su jefe en 1981, requería que los vendedores con autorización federal llevaran a cabo revisiones de antecedentes penales en las compras de pistolas.

El proyecto de ley, firmado por el presidente Bill Clinton en 1993, inicialmente pedía un periodo de cinco días de espera. Pero ese requerimiento fue retirado paulatinamente cuando el FBI lanzó su Sistema Nacional de Revisión Instantánea de Antecedentes en noviembre de 1998. De acuerdo con estadísticas federales, el NICS ha sido utilizado para llevar a cabo más de 225 millones de revisiones.

En una columna de opinión publicada en el New York Times y titulada "Por qué estoy a favor del proyecto de ley Brady", Reagan escribió sobre el incidente en el que estuvo a punto de perder la vida tan solo 69 días después de haber tomado posesión.

"Cuatro vidas fueron cambiadas para siempre, y todo por un arma económica —una pistola inferior de calibre .22— adquirida en una casa de empeños de Dallas por un joven que tenía un historial de trastornos mentales. Esta pesadilla podría nunca haber ocurrido si la legislación que ahora se encuentra ante el Congreso —el proyecto de ley Brady— hubiera sido ley en 1981".

1994: Clinton firma la Prohibición de Armas de Asalto

Al año siguiente, Reagan y dos expresidentes, Gerald Ford y Jimmy Carter, firmaron una carta en la que aprobaban una nueva ronda de legislaciones que prohibían la fabricación, posesión y venta de ciertas armas estilo de combate. También limitaba el tamaño del cargador que suministraba municiones a esas pesadas armas de fuego.

La ley comúnmente conocida como la "Prohibición de armas de asalto" se venció en 2004 durante la administración de George W. Bush y no ha sido renovada. El intento de reautorización más reciente fue patrocinado por el representante David Cicilline, un demócrata por Rhode Island, y fue presentada en la Cámara el 16 de diciembre de 2015. Durante la presidencia de Obama, el Congreso constantemente se ha resistido a todos los intentos por reafirmar las leyes sobre el control de armas.