Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Encuentro. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) - Es una pregunta estimulante para unos e insultante e inquietante para otros. Incluso para los que admiran a Trump .

La exgobernadora de Alaska y candidata a vicepresidenta en 2008 cotiza a la baja si bien fue en su día la Juana de Arco del Tea Party. Aunque no funcionó cuando probó suerte en la televisión de los conservadores,  a su modo,  conecta con algunos. Debe ser esa sonrisa luminosa que tiene, la conjunción del flequillo con los espejuelos y lo rudimentario de su proceder intelectual. O esos trajes sastre a la medida que se contraponen con la imagen de la mujer que adora cazar como Vladimir Putin.

Palin tiene lo suyo y sería mezquino negárselo. Cuando en 2008 la maquinaria electoral republicana la convirtió de la noche a la mañana, en compañera de fórmula de John McCain, Palin  no se amilanó, no paró mientes en su escasísima experiencia política; y encajó como nadie la burla de la prensa y los humoristas por sus escandalosas equivocaciones y luego, el rechazo apenas disimulado de McCain. Pobre mujer, todavía hoy le recuerdan aquello que dijo de que se podía ver Rusia  desde  Alaska. Como si no tuviera derecho a la metáfora. Y cuando en una entrevista en la CBS se le preguntó por los periódicos que leía, no fue capaz de enumerar ni uno. ¿Es que uno no se puede aturdir en la tele?

Quienes la critican a toda costa, olvidan que Palin le inyectó energía e ilusión a la campaña de McCain, por sus profundas convicciones conservadoras sobre todo en materias sociales: su defensa del derecho a las armas, su firme oposición al aborto y su apoyo a la prospección petrolera en posible detrimento del ecosistema. Palin conecta con algunos porque no hay nada más reconfortante en esta vida que mirarse complacido al espejo.

Cuando los republicanos la presentaron como candidata en un pueblito de Ohio, Palin se definió como “una madre de cinco hijos”.

¿Bajo qué perfil regresa ahora Sarah Palin?

Lo que está por llegar va a ser más entretenido que Star Wars. Créanme.

Palin conecta con algunos porque no hay nada más reconfortante en esta vida que mirarse complacido al espejo

Camilo Egaña