(CNN Español) - La visita del papa Francisco a México no solo es una fiesta para los católicos de ese país. Fieles de otros lugares también viajan a México para ser parte de este momento, entre ellos turistas llegados desde Nicaragua, donde casi el 60% de la población se identifica como católica.

Martha Sirias esperó muchos años este momento. La Embajada de México en Managua le otorgó la visa que le permitirá cumplir uno de sus sueños más anhelados. "Quiero ir a ver a la Virgen de Guadalupe y al papa también, porque eso nunca se ve”, dice Sirias con emoción al salir de la embajada.

Sirias dedicó su vida y su trabajo a la crianza de sus hijos cuando quedó viuda a los 29 años. Por eso, hoy que tiene 65 años, para su familia este viaje es una inversión que se merece. "Aprovechando tantas cosas de carácter religioso que puede ofrecer México para sus visitantes, decidí apoyarla", argumenta Karla Brenes, hija de Sirias.

Junto a Sirias también viajan un grupo de amigas y otras varias decenas de nicaragüenses para ser parte de la visita del papa Francisco a México.

En Nicaragua varios operadores de viajes han ofrecido paquetes turísticos para ver a Francisco. Según Eduardo Guevara, gerente de mercadeo de la operadora turística Mundoventura Travel, los viajes con temáticas religiosas son lo que tienen más acogida en el mercado nicaragüense, ya que la práctica de la religión, sobretodo católica es bastante fuerte en el país.

"La gente que va te puedo decir es bien diversa, van familias, va gente mayor, si te puedo decir que la gente mayor predomina bastante", asegura Guevara.

Tan sólo esta operadora lleva en esta ocasión a más de 40 personas a México durante seis días. "Toda la vida he querido conocer México, y ahora que se presentaba esta oportunidad, entonces dije sí", dice Mercedita Robelo, otra de las turistas que viaja con Mundoventura.

En Nicaragua los tours para llegar a la visita del papa en México tienen un costo aproximado de mil dólares los cuales incluyen estadía en hotel y visita a lugares representativos de la capital mexicana.

Dos días después que Sirias recibió su visa, llega la hora de emprender el viaje. Las alegrías empiezan desde su llegada al aeropuerto. Para su sorpresa, en el mismo tour también viaja una amiga de la universidad a quien no veía desde hace 30 años. Las emociones están a flor de piel.

Antes de partir, Sirias dice que no está segura de lo que hará cuando esté frente a la Virgen de Guadalupe y el papa: “Yo creo que voy a llorar, voy a reír, me voy a hincar, no sé porque es una experiencia inesperada". Ahora solo faltan una horas para vivir ese momento.