(Scott Olson/Getty Images)

(CNN) - El masivo incendio forestal que obligó a la evacuación de casi 90.000 personas en Alberta muestra signos de desaceleración, gracias a la ardua labor de los bomberos y un cambio en el clima.

El incendio ha destruido al menos 1.600 estructuras.

Un frente frío ha provocado una fuerte probabilidad de lluvias y una bajada de las temperaturas.

Quinientos bomberos, 15 helicópteros y 14 hidroaviones han estado luchando para contener el incendio en el área de Fort McMurray, Alberta, donde se ordenó la evacuación de toda la ciudad. Fort Mackay, a unos 45 minutos en coche al norte de Fort McMurray, está bajo una orden de evacuación voluntaria.

El gobierno canadiense está ofreciendo servicios de salud para las personas que tuvieron que abandonar repentinamente sus hogares. Además, todas las escuelas públicas canadienses aceptan este lunes a niños evacuados.

Se espera que muchos evacuados lleguen a Edmonton, la capital provincial, algunos 379 kilómetros al sur de Flort McMurray, o Calgary, donde los residentes y los funcionarios estaban trabajando para establecer alojamientos temporales.

La causa del incendio sigue bajo investigación, de acuerdo con las autoridades de Alberta.