Dalton, Georgia (CNN Español) – El aroma de pan recién horneado llena el aire de la panadería La Esperanza, que ofrece pan dulce y productos hispanos en Dalton, Georgia.

"Vengo aquí a menudo para comprar abarrotes o panes", dice Rob Bradham, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Dalton, que asegura ser bienvenido como cualquier cliente latino.

Para Bradham, La Esperanza es un ejemplo de la influencia que tienen los hispanos en esta ciudad en donde constituyen la mayoría.

Un estudio realizado por la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) comisionado en exclusiva por CNN en Español, revela que la población latina de Georgia creció de poco más de 100.000 personas en 1990, a cerca de un millón en 2014. La mayoría de ellos vive en el área metropolitana de Atlanta o en el norte de Georgia, alrededor de Dalton.

"Realmente trabajamos bien juntos aquí, dos culturas integradas en una sola ciudad", dice Bradham.

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Esa integración ha hecho de Dalton un lugar acogedor para los latinos.

"Siento que aquí todo el mundo se lleva muy bien", cuenta Jaime Rangel, un activista que llegó ilegalmente a Estados Unidos cuando era niño y que ahora disfruta de los beneficios de la Acción Diferida contra las Deportaciones (DACA), un decreto dictado por el presidente Barack Obama en 2008.

Rangel dice trabajar con funcionarios locales y estatales para mejorar las relaciones entre políticos y residentes latinos, quienes a pesar de crecer en número, no han aumentado su participación cívica.

El estudio de CUNY pronostica que cerca de 330.000 latinos votarán en la próxima elección presidencial, lo que representará el 3,9% de los votos emitidos en noviembre en Georgia, un número que se prevé, significará influencia en un estado que ha sido bastión republicano durante décadas.

Pero Rangel piensa en otro problema.

"Podríamos ser una comunidad que decide las elecciones, pero no salimos a votar en grandes cantidades", afirma.

Otra realidad es que no todos los latinos del estado pueden votar. El mismo estudio señala que solo el 49% de los adultos latinos en Georgia y y las Carolinas son ciudadanos estadounidenses.

En 2011, Georgia fue uno de los cinco estados que aprobaron legislaciones duras contra la inmigración ilegal. Un tribunal federal de apelaciones determinó que algunas partes de la ley de Georgia no eran constitucionales, mientras que otras han sido rara vez implementadas.

Esa norma creó cierta tensión en las comunidades latinas del estado de Georgia, pero según Rangel eso no sucedió en su ciudad.

Señala a Dalton High School,  la escuela secundaria local como un catalizador para integrar a la próxima generación de ciudadanos, como Frida Alvarado, quien dice que sus maestros la ayudaron a superar el miedo que sentía en la escuela desde el tercer grado, cuando ella no se detuvo durante una ceremonia de juramento a la bandera.

"Una señora vino a gritarme. Pensó que estaba siendo irrespetuosa”, dice Frida, que para entonces solo había estado en Estados Unidos por unos meses. Ahora, a un año de graduarse de secundaria y ciudadana estadounidense, la historia es otra.

Ese apoyo que recibió Frida viene de maestros como Jesús Jacobo, maestro de tecnología en Dalton High, donde también se graduó.

Asegura que jóvenes como Frida, se ven obligados a involucrarse cívicamente porque sus padres no pueden. "Sus padres no hablan inglés por lo que tienen para ayudar a traducir documentos e ir a reuniones en representación de sus padres", nos explica Jacobo.

La barrera del idioma era la causa de la ansiedad de Juan Velázquez cuando empezó en la secundaria, pocos años después de llegar de Guatemala.

"Nadie me entendía y yo no podía entender a nadie", dice Velázquez, quien ya tiene 18 años y se graduará este año como uno de los mejores estudiantes de su clase. Sus pensamientos se centran en los retos en la universidad.

Velázquez es ahora residente legal del país, pero siente que sus hermanos más pequeños tendrán una experiencia más fácil en Dalton High y que serán más activos en la comunidad porque nacieron en Estados Unidos.

"Ellos representan la nueva cultura", dijo Velázquez.