Una brigada especial de la policía de Río patrulla en el aeropuerto (VANDERLEI ALMEIDA/AFP/Getty Images).

(CNN) - A un mes de que Río reciba a miles de visitantes para los Juegos Olímpicos de 2016, el alcalde de la ciudad ha arremetido contra las autoridades estatales sobre la actuación policial.

"Este es el problema más grave en Río de Janeiro y el estado está haciendo un trabajo horrible, terrible", dijo a CNN Eduardo Paes, durante una entrevista en su oficina en el centro.

"Ha fallado completamente en su labor de vigilancia y el cuidado de las personas".

Sus comentarios se producen después de que el estado de Río de Janeiro, que maneja la policía militar de la región, emitió una orden ejecutiva para solicitar fondos de emergencia del gobierno federal con el fin de pagar los bonos y las horas extraordinarias a los oficiales de policía.

El rescate de 2.900 millones de reales (aproximadamente 850 millones de dólares) se puso a disposición la semana pasada, después de que el gobernador interino Francisco Dornelles declaró que los Juegos que podrían ser un "gran fracaso" sin los fondos. Se cree que el pago retroactivo será distribuido esta semana.

Agentes de policía del estado descargaron su ira la semana pasada con un cartel en el que se leía "Bienvenidos al infierno" afuera del aeropuerto de Río de Janeiro. "La policía y los bomberos no reciben su paga, quien venga a Río de Janeiro no estará seguro", decía la pancarta.

Ola de delincuencia

Río se ha visto sacudido por una serie de titulares negativos en las últimas semanas, incluyendo el robo a punta de pistola a una atleta paralímpica australiana, los reportes sobre la entrada a un hospital de 20 hombres armados para liberar a un capo de la droga, y la muerte de un médico por disparos al azar en la arteria principal que conecta el aeropuerto y la ciudad.

Varios equipos de televisión internacionales, incluyendo dos emisoras alemanas cuyo camión con más  400.000 dólares en equipo fue secuestrado a punta de pistola, también han sido robados.

El Ministerio de Justicia dijo que 85.000 agentes adicionales, con policías de otros estados y personal militar, van a llegar a la ciudad a finales de julio y patrullar durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.

"(Durante los Juegos) el Ejército, la Marina, todo el mundo va a estar aquí", dijo Paes. "Afortunadamente el estado no será responsable de la seguridad durante ese período".

Alcalde: la amenaza por el Zika fue "sobreestimada"

En cuanto a otros problemas que afectan a Brasil, como la epidemia del virus del Zika y la crisis política, Paes dijo que la gente "sobreestimó" los efectos que podrían tener sobre los Juegos.

"En este momento hay más casos de Zika en Florida que en Río", dijo.

De acuerdo con las autoridades de Salud, el riesgo de transmisión del Zika es mucho menor durante el invierno de Brasil, cuando los Juegos se llevarán a cabo.

Sin embargo, la Organización Mundial de Salud todavía aconseja a las mujeres que están embarazadas limitar los viajes a la región y a aquellos que viajen tomar precauciones especiales para evitar el contacto con los mosquitos.