61 centros educativos se unieron al programa 'Oportunidad Justa para la Educación Superior' para que personas con antedecentes criminales puedan acceder a los programas de educación superior en Estados Unidos. (Crédito: Justin Sullivan/Getty Images)

(CNNMoney) - Varios colegios y universidades han prometido darles a personas con antecedentes penales la oportunidad de tener acceso a la educación superior.

El gobierno de Barack Obama anunció esta semana que 61 colegios y universidades, entre ellas la Universidad de Maryland, la de Arizona y la de Nueva York (NYU), se han sumado al acuerdo "Oportunidad Justa para la Educación Superior". Estas escuelas se suman a otras 25 que suscribieron el compromiso este verano.

Las escuelas aceptaron una serie de medidas, entre ellas, no rechazar a aspirantes casi desde el inicio de su proceso de admisión debido a sus antecedentes criminales y poner a su disposición programas de becarios y capacitación laboral.

"Cuando la gente comete errores, tenemos que enfocarnos en la forma de darles una importante segunda oportunidad", dijo el secretario de Educación, John King. "Piensen en un estudiante que, de adolescente, pudo haber sido condenado por un crimen no violento de drogas. Ahora, 20 años después, no tiene sentido impedirle a este estudiante obtener educación".

En agosto pasado, la NYU dijo que su personal de admisiones dejará de tomar en cuenta cuando algún solicitante marca la casilla de antecedentes criminales en sus formatos y en cambio determinará si puede ser admitido en base a otros criterios, para luego hacer una serie de preguntas que ayudarían a los asesores de admisiones a separar a los criminales violentos de los no violentos.

"Este nuevo enfoque diferenciará las credenciales académicas de un solicitante de sus antecedentes criminales, al tiempo de permitirle a la universidad tomar decisiones informadas para garantizar la seguridad de su comunidad", dijo MJ Knoll-Finn, vicepresidente para admisiones de la NYU.

La Casa Blanca dijo este miércoles que unos 70 millones de estadounidenses tienen antecedentes criminales. Eso es casi uno de cada cinco estadounidenses.

"Estaremos mejor como país si ayudamos a quienes se han salido del camino a retomar un sendero hacia el éxito, al darles una oportunidad justa para reintegrarse exitosamente y vivir vidas productivas en nuestra sociedad", dijo King.

El secretario de Educación John King, a la izquierda, visitó un centro de educación para reos en la cárcel de Limestone, en Alabama.

El secretario de Educación John King, a la izquierda, visitó un centro de educación para reos en la cárcel de Limestone, en Alabama.

En julio pasado, el Departamento de Educación lanzó su programa piloto Pell Segunda Oportunidad. Por medio de él, 30 millones de dólares en becas serán puestos a disposición de casi 12.000 estudiantes en prisión, para participar en programas de educación post secundaria o de capacitación.

Un estudio realizado en 2012 por la corporación RAND señala que las personas en prisión que participaron en clases y otros programas educativos mientras estaban encarceladas tenían un 43% menos de posibilidades de regresar a la cárcel en los siguientes tres años que quienes no estudiaban.

Hace casi 20 años, Daryl Atkinson se declaró culpable de un primer delito, no violento, relacionado con las drogas y pasó 40 meses en prisión.

Luego de cumplir su condena, Atkinson estudió una carrera técnica en una escuela local. Pero cuando solicitó su ingreso a una escuela de educación profesional para un curso de cuatro años fue rechazado. "La única razón que puedo imaginar es que fue debido a mis antecedentes criminales", dijo.

Atkinson luego pudo entrar al Colegio Benedict en Columbia, Carolina del Sur, y desde entonces ha obtenido una licenciatura en ciencias políticas y otra en leyes en la Facultad de Leyes de la Universidad de St. Thomas, en Minneapolis. Ahora, es un miembro fundador de la Alianza por las Segundas Oportunidades en Carolina del Norte, en donde ayuda a ex reos a reintegrarse a la sociedad. También trabaja con el Departamento de Justicia.

Broderick Johnson, miembro del Gabinete del presidente Obama y presidente del grupo de apoyo juvenil My Brother's Keeper Task Force, dijo que programas como este no solamente le dan a las personas con antecedentes una segunda oportunidad en la vida, sino que ayudan a la economía porque convierten a quienes estuvieron en prisión en personas productivas.

Prisioneros de la correccional Limestone aprenden horticultura como parte del programa Second Chance Pell.

Prisioneros de la correccional Limestone aprenden horticultura como parte del programa Pell Segunda Oportunidad.

En un programa paralelo, la Casa Blanca ha recurrido a las empresas para asegurarse de que quienes se beneficien del programa tengan empleos seguros. Hasta ahora, más de 100 compañías, entre ellas American Airlines, Coca-Cola, Facebook y Google, han prometido eliminar las barreras que encuentra una persona con antecedentes al buscar empleo. Uno de los mecanismos sería el dejar de preguntarles sobre su historial criminal al principio del proceso de contratación.

"Creo que realmente tenemos que cambiar, como país, la forma en que vemos a quienes se han visto implicados con el sistema de justicia criminal. Tenemos que asegurarnos de que cuando salgan de prisión van a poder contribuir en algo con sus comunidades", dijo King.