(CNN) – Al menos 155 personas murieron por bombardeos llevados a cabo por aviones de Arabia Saudita, que destruyeron una funeraria de Sana, la capital de Yemen, dijeron dos funcionarios del Ministerio de Salud.

No se dieron más detalles de inmediato.

Una coalición liderada por Arabia Saudita, en la que participan varios países árabes, inició una campaña militar en Yemen en marzo de 2015, destinada a evitar que los rebeldes hutíes – aliados de Irán – y las fuerzas leales al depuesto presidente Ali Abdullah Saleh tomen el poder en ese país del Medio Oriente.

El conflicto ha dejado a millones de personas en extrema necesidad de ayuda y llevado a las comunidades al borde de la hambruna.

Según la ONU, se estima que 10.000 personas han muerto en el largo conflicto que muchos denominan la "guerra olvidada".

A principios de 2015, los rebeldes hutíes – un grupo chiíta minoritario del norte del país – expulsaron al gobierno respaldado por Estados Unidos, que encabezaba el presidente Abdu Rabbu Mansour Hadi, y tomaron la capital, Sana.

La crisis se intensificó rápidamente en una guerra de varios lados, lo que permitió a al Qaeda e ISIS – otros enemigos de los hutíes- crecer más fuerte en medio del caos.

Los hutíes están respaldados por Irán y sus miembros siguen la rama chiíta islámica el zaydismo.

Los zaidíes son cerca de un tercio de la población de Yemen.

Hakim Almasmari, en Yemen, contribuyó a este informe