(CNN) - Los brindis resonaron en un campamento de protesta en Dakota del Norte el domingo, cuando la tribu Sioux de Standing Rock y sus partidarios se enteraron de que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército bloqueó la construcción del oleoducto por debajo del Lago Oahe, un embalse del río Missouri.

Miembros y aliados de la tribu, incluidos ecologistas y veteranos militares, instalaron un campamento en la reserva de Standing Rock en abril, y se negaban a salir hasta que se detuviera la construcción.

Reunidos bajo el lema "el agua es vida", los manifestantes denunciaron que el oleoducto amenazaba el suministro de agua de la tribu y profanaba tierras sagradas. Muchos temían que una fuga en la tubería pudiera causar un desastre ambiental.

Las protestas fueron en gran medida pacíficas, pero a veces degeneraron en caos, con los los agentes de las fuerzas del orden disparando balas de goma, gas lacrimógeno y agua a algunos activistas que provocaron incendios, vandalizaron el equipo y bloquearon los esfuerzos de construcción.

Miles de manifestantes se preparaban para mantener sus posiciones durante el frío invierno cuando Jo-Ellen Darcy, secretario adjunto del Ejército para obras civiles, anunció que la empresa de construcción de esa instalación, Energy Transfer Partners, tendría que explorar una ruta alternativa para el proyecto de 3.700 millones de dólares.

El campamento estalló en júbilo. Los cánticos y los tambores empezaron a sonar.

"Las oraciones fueron respondidas", dijo el jefe Arvol Looking Horse, guardián de la tribu, a los manifestantes reunidos en el campamento. "Yo sé que el gran espíritu va a bendecirlos a todos y cada uno de ustedes".

La euforia se desató entre los manifestantes, aliviados por que el suministro de agua de la tribu y los terrenos sagrados estaban seguros.

Los activistas se dieron la mano haciendo un círculo de oración que incluía a los nativos americanos y activistas no indígenas.

No obstante, los activistas se mostraron cautos sobre el alcance y la duración de su victoria.

"Estamos pidiendo a nuestros seguidores que mantengan la presión, ya que mientras el presidente Obama nos ha concedido una victoria de hoy, la victoria no está garantizada en la próxima administración", dijo Dallas Goldtooth, organizador principal de la Red Ambiental Indígena, en un comunicado . "Más amenazas son probables en el año que viene, y no podemos parar hasta que este gasoducto esté completa y totalmente derrotado, y el agua y el clima a salvo".

A pesar de la decisión de la Casa Blanca, Energy Transfer Partners y Sunoco Logistics Partners, las corporaciones detrás del oleoducto, se comprometieron a seguir adelante con un plan que ya había recibido la aprobación en la corte federal.

"Nada de lo que esta Administración ha hecho hoy cambia esto de ninguna manera", dijo la compañía en un comunicado.