(CNNMoney) - Rex Tillerson simplemente no quería responder si el gigante petrolero Exxon ha engañado al público sobre el cambio climático.

Fue una de las principales manzanas de la discordia durante las preguntas que se le hicieron este jueves, en la audiencia de confirmación de su cargo como secretario de Estado de Donald Trump.

En estos momentos, Exxon están siendo investigada por presuntamente haber engañado al público sobre lo que sabía del cambio climático hace décadas. Y Tillerson lideró a Exxon como su director ejecutivo (CEO) durante 10 años.

Citando recientes informes investigativos de la prensa, el senador demócrata Tim Kaine le preguntó a Tillerson si Exxon había ignorado hacer investigaciones internas en la década de 1970 sobre el impacto en el clima de la utilización de combustibles fósiles, y sobre organizaciones financiadas que propagaron información errónea sobre el creciente consenso científico al respecto.

“Dado que ya no trabajo para ExxonMobil, no puedo responder en su defensa”, dijo Tillerson, quien renunció como CEO de la compañía a finales del 2016 para prepararse para las audiencias de confirmación.

Al destacar los 42 años que Tillerson pasó en Exxon, Kaine le preguntó si la falta de respuesta tenía que ver con que Trump lo hubiera escogido como secretario de Estado o si era que simplemente se estaba negando a responder. “Un poco de las dos”, dijo Tillerson, lo que desencadenó risas en la audiencia.

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Kaine, compañero de fórmula de Hillary Clinton en la campaña presidencial del 2016, aseguró que llevaba “un largo tiempo creyendo” que Tillerson no tenía el conocimiento.

La negativa de Tillerson de defender la historia que Exxon tiene con el cambio climático se contradice con su disposición para explicar otras acciones llevadas a cabo por la compañía para que la trabajó por más de cuatro décadas.

Rex Tillerson, nominado por Trump como secretario de Estado de Estados Unidos, trabajó en ExxonMobil durante 42 años, 10 de los cuales fueron como CEO.

Rex Tillerson, nominado por Trump como secretario de Estado de Estados Unidos, trabajó en ExxonMobil durante 42 años, 10 de los cuales fueron como CEO.

El tira y afloje entre Tillerson y Kaine demostró la inconveniencia de la decisión de Trump de nominar a un hombre de Exxon que podría representar a Estados Unidos como su emisario clave en temas climáticos. Como secretario de Estado, Tillerson tendrá el poder de negociar la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático, adoptado en el 2015, e incluso podría darle luz verde al controvertido oleoducto Keystone XL, entre Estados Unidos y Canadá.

La audiencia de Tillerson fue interrumpida en varias ocasiones por los ruidos de protestantes que urgían a los senadores que votaran en contra de la confirmación.

Mientras Trump ha dicho que “realmente nadie sabe” si el cambio climático es real, Tillerson no es escéptico al respecto. Durante la audiencia, Tillerson dijo que hace años llegó a la conclusión de que “el riesgo del cambio climático existe y sus consecuencias pueden ser lo suficientemente graves y por eso deben tomarse medidas” al respecto.

Cuando le preguntaron sobre si la actividad humana está contribuyendo al cambio climático, Tillerson dijo que “el aumento en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera está teniendo su efecto”. Sin embargo, añadió que “nuestra habilidad para predecir ese efecto es muy limitada”.

Buscando atenuar las preocupaciones por un conflicto de interés, Tillerson logró un acuerdo ético que lo obligará a vender los 54 millones de dólares en acciones de Exxon que le pertenecen. Exxon también venderá 181 millones de dólares del paquete de retiro de Tillerson y los pondrá en un fondo que no pueda invertir en la compañía.

Kaine le preguntó a Tillerson si está sujeto a un acuerdo de confidencialidad que sigue vigente y que limita su capacidad de responder preguntas, entre ellas las relacionadas con el cambio climático.

“Que yo sepa, no tengo un acuerdo de confidencialidad de ese tipo, pero tendré que consultar con mi abogado”, dijo Tillerson.

Los activistas climáticos fueron rápidos en aprovechar las evasivas respuestas de Tillerson.

“Necesitamos un secretario de Estado que sepa que la crisis del cambio climático requiere acciones audaces, no al CEO de una compañía petrolera que está dedicado a propagar información falsa”, dijo en un comunicado May Boeve, director ejecutivo del grupo activista 350.org.

Durante la audiencia, Kaine leyó una carta de 1982 revelada por Inside Climate News que fue escrita por un científico de Exxon.

“Durante los últimos años ha emergido un claro consenso científico sobre los efectos climáticos del aumento de CO2 atmosférico”, escribió en la carta Roger Cohen, exdirector del laboratorio de ciencias teoréticas y matemáticas de Exxon.

Cohen destacó que el “consenso es que una duplicación” de las emisiones de carbono causaría un aumento en las temperaturas que “llevaría a cambios significativos en el clima de la tierra”.

Tillerson se negó a responder las preguntas sobre si minimizó o encubrió las investigaciones sobre el clima.

“La pregunta debe ser enviada a ExxonMobil”, dijo.

Por su parte, Exxon dijo en un comunicado que rechaza “las teorías de la conspiración, desacreditadas desde hace tiempo, que buscan mostrar las legítimas y científicas observaciones y diferencias de enfoque político como negación del cambio climático”.

Exxon afirmó que financia una “amplia gama de grupos que apoyan soluciones de libre mercado”. Sin embargo, la compañía dijo que dejó de financiar a grupos que tomaron “posiciones extremas que estaban distrayendo la atención de las discusiones importantes sobre política climática y/o no apoyados por la ciencia”.

“No financiamos la negación del cambio climático”, dijo Exxon.