(CNN) - Al cruzar el cosmos, la última cosa en la que los astronautas quieren pensar es qué hacer cuando la naturaleza llama.

Si están en una nave espacial presurizada, la respuesta es fácil: solo tienen que ir al baño. Y para las largas caminatas espaciales, que duran horas, la NASA equipa a los astronautas con pañales especiales para adulto, que absorben cualquier fuga.

Pero, ¿qué sucede si están atrapados en un traje espacial durante varios días? Ya no es tan fácil.

La NASA ha tomado varias medidas para resolver el problema y hace poco anunció al ganador del Space Poop Challenge (algo así como el “Desafío de los excrementos espaciales”), un concurso organizado por el NASA Tournament Lab y auspiciado por HeroX, una iniciativa de financiamiento colectivo o crowdsourcing.

El ganador del premio fue Thatcher Cardon, un médico de familia, empleado de la Fuerza Aérea y cirujano de vuelos. Para diseñar su sistema, Cardon utilizó su conocimiento sobre cirugía laparoscópica.

La competencia buscaba encontrar una solución segura y médicamente sensata para alejar los excrementos de los cuerpos de los astronautas cuando están confinados por un largo periodo de tiempo.

“El desafío buscaba soluciones para los sistemas de manejo de excrementos fecales, de orina y menstruales para los trajes espaciales de la tripulación que funcionen hasta por 144 horas seguidas o seis días”, dijo la NASA en un comunicado de prensa.

El veterano astronauta Richard Mastracchio describió el asunto de manera mucho más simple: "A medida que los humanos presionen para llegar más allá de la órbita baja terrestre, viajar a la luna o a Marte, tendremos muchos problemas que resolver, la mayoría de ellos problemas técnicos complejos”, dijo en un video introductorio para el proyecto. “Pero algunos problemas son tan simples como: ¿De qué manera vamos al baño cuando estamos en el espacio?”.

La necesidad de una solución duradera

Actualmente, si ocurre alguna emergencia, los tripulantes pueden volver a la Tierra con bastante rapidez, principalmente porque en este momento no se alejan mucho de la superficie del planeta.

Pero la NASA está preparándose para vuelos espaciales que vayan más allá de la luna y si ocurre una emergencia lejos de la seguridad de la Tierra, los futuros astronautas necesitarán vestir sus trajes espaciales por varios días, lo que significa que deben ser autosuficientes en términos de aire, agua, nutrientes y manejo de desechos. Si los excrementos humanos en el espacio están en contacto con el cuerpo del astronauta durante mucho tiempo, eso podría generar infecciones o septicemia.

El concurso de la NASA recibió más de 5.000 propuestas de un total de 19.000 competidores de más de 150 equipos de “cada país y continente sobre la Tierra (incluyendo la Antártica)”, de acuerdo con el comunicado de prensa.

“Nunca creí que guardar los desechos en el traje fuera bueno”, le dijo el ganador Cardon a NPR. “Así que pensé: ¿Cómo podríamos quitarnos y ponernos fácilmente el traje espacial?”.

“Es decir, ahora podrían incluso reemplazar válvulas del corazón a través de catéteres en una arteria. Así que deberían ser capaces de lidiar con un poco de excrementos”.

Su diseño ofrece una diminuta cámara de aire en la parte de la entrepierna del traje espacial, a través de la cual podrían pasar elementos como los catéteres y las bacinillas inflables.

“El Space Poop Challenge fue una gran oportunidad de combinar su amor por crear cosas y resolver problemas con su conocimiento sobre medicina aeroespacial”, se lee en el perfil de Cardon en la página de HeroX.

El 'Desafío de los excrementos espaciales' recibió 5.000 propuestas de un total de 19.000 competidores de más de 150 equipos.

El 'Desafío de los excrementos espaciales' recibió 5.000 propuestas de un total de 19.000 competidores de más de 150 equipos.

Premio para los ganadores

Tres ganadores recibirán un total 30.000 dólares, de los cuales Cardon se quedará con la mitad.

“Fue estimulante ver el número de personas interesadas y comprometidas con el desafío”, dice el ingeniero de trajes espaciales de la NASA Kirstyn Johnson. “A partir de esto podremos utilizar aspectos de los diseños ganadores para desarrollar futuros sistemas de manejo de desechos que puedan ser usados en los trajes”.

El diseño también podría tener más aplicaciones terrestres.

“Creo que el campo de la medicina puede hacer un gran uso de esta prenda o dispositivo, que de manera segura aleja los desechos y excrementos de los pacientes que están en cama”, opina Mastracchio.