(CNN Español) - Yasuri Yadhira Jandres, Daniela Rodríguez y Elizabeth Castillo fueron asesinadas entre el 19 y 21 de febrero de 2017. Todas ellas tenían algo en común: eran mujeres transgénero y fueron víctimas de crímenes de intolerancia en El Salvador, según denunció este 1 de marzo la organización de defensa de derechos de la comunidad LGBTI, COMCAVIS.

Ellas hacen parte de las siete mujeres transgénero que fueron asesinadas en los dos primeros meses del año y se suman a la dolorosa lista de 42 personas de la comunidad LGBTI que fueron asesinadas en 2016, según le dijo a CNN en Español Karla Avelar, directora ejecutiva de CONCAVIS.

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“Es una situación de zozobra que está dejando como resultado una alta tasa de crímenes por odio cometido típicamente contra mujeres trans, con un énfasis especial en que se están aumentando las cifras de migración forzada a raíz de la persecución que están recibiendo estas poblaciones”, le dijo Avelar a este medio.

Salvador Martínez, director de comunicaciones de la Fiscalía de El Salvador, le dijo a CNN en Español que “hay varias investigaciones en curso” relacionadas con crímenes contra personas trasngénero, pero no especificó un número exacto de casos y aseguró que aún no se han encontrado responsables.

Martínez agregó que “estos grupos LGBTI se han reunido con el fiscal general y han gestionado esos procesos".

"El fiscal general (Douglas Meléndez) ha dado la orden de que aceleren las investigaciones”, dijo Martínez, pero agregó que estas también dependen de investigaciones de otras instituciones como la Policía Nacional Civil.

“Se les está dando trámite y los casos están abiertos”, agregó Martínez

Los asesinatos registrados por COMCAVIS tienen ciertos denominadores en común, como “patrones de violencia, odio y persecución”, algo que deja en evidencia la “extrema vulnerabilidad en la que viven las personas LGBTI” en ese país, dijo Avelar en una rueda de prensa la semana pasada en la que denunció estos hechos.

Imagen de archivo. Activistas de los derechos LGBT participan en una marcha en el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia en San Salvador, en mayo de 2014. (Crédito: JOSE CABEZAS/AFP/Getty Images)

Desplazamiento forzado

Varias organizaciones sociales, junto a la Organización Mundial para las Migraciones (OIM) alertaron la semana pasada sobre el incremento en el número de personas transgénero que han tenido que huir de la violencia en El Salvador, según un comunicado de la OIM.

Solo entre enero y febrero de 2017, 17 mujeres transgénero huyeron de la violencia hacia México, asegura Avelar, una cifra alarmante pues en el mismo periodo de 2016 se registraron solo 5 de estos casos. En 2016 se reportaron unos 50 casos de desplazamiento forzado, según Avelar. Ella reconoce que son datos preliminares, pues se refieren a los casos conocidas por la organización, pero la cifra puede ser mucho más alta.

Los razones de este desplazamiento forzado son entre otras “persecución de las pandillas, de uniformados, por extorsión, por rechazo de su familia o por intentos homicidio en su contra (son sobrevivientes)” explica Avelar.

El representante de la OIM para El Salvador, Guatemala y Honduras, Jorge Peraza Breedy, expresó su preocupación por estos crímenes en El Salvador y alertó que las personas que han sido desplazadas son víctimas potenciales de delincuentes durante su camino migratorio.

“Este llamado también radica en nuestra preocupación de que estas personas, a causa de la discriminación que sufren, están en riesgo de convertirse en migrantes irregulares vulnerables a la Trata y a estructuras criminales a lo largo de la ruta migratoria. Estamos convencidos que la diversidad hace más fuerte aun país y que, por lo tanto, al superar la discriminación estaremos apostándole al desarrollo de El Salvador”, dijo Peraza Breedy en una conferencia de prensa este primero de marzo junto a representantes de organizaciones de derechos LGBT.

La ley en El Salvador castiga las amenazas y homicidios motivados por “odio racial, étnico, religioso, político, a la identidad y expresión de género o la orientación sexual”, según una reforma al Código Penal aprobado por la Asamblea Legislativa en 2015.

Sin embargo, los defensores de derechos humanos dicen que la ley no se aplica y los crímenes siguen en la impunidad, pues hasta el momento no hay detenidos por estos hechos; por ello instaron al Estado salvadoreño a “investigar los asesinatos y a la vez combatir la violencia motivada por prejuicios en el país”, dice el comunicado de la OIM.