(CNN Español) - El gobernador del estado Miranda y excandidato presidencial venezolano Henrique Capriles fue inhabilitado para ejercer cargos públicos, lo que le impediría en teoría postularse de nuevo a la Gobernación del estado o eventualmente a la Presidencia de Venezuela.

La decisión fue de la Contraloría General en una resolución del 6 de abril (mira aquí la resolución).

El documento dice que se le impone "la inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas por un periodo de quince años contando a partir de la fecha de ejecución de la presente resolución". La medida se toma por "irregularidades administrativas ocurridas durante los ejercicios fiscales 2011, 2012 y primer trimestre del 2013, en el desempeño de sus funciones como gobernador del estado bolivariano de Miranda".

Capriles lo notificó en su cuenta en Twitter y dijo que la medida forma parte del "paquete del autogolpe".

En entrevista con Carlos Montero de CNN en Español este viernes, Capriles dijo que se sabe que "la primera opción para ser presidente de Venezuela es Leopoldo (López) que está preso y yo que estoy siendo notificado de una inhabilitación”. Según Capriles, la inhabilitación no tendrá efecto porque en Venezuela va a caer la dictadura.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, dijo que "el único que inhabilita es el pueblo y por elecciones. Se trata de una medida típica de dictadura que viola los derechos civiles y políticos".

Capriles, una de las figuras de la oposición en Venezuela y derrotado en las urnas por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, ha sido uno de los políticos más vocales contra el gobierno actual y un fuerte crítico de la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de quitarle los poderes a la Asamblea Nacional, una medida luego suprimida por pedido del Ejecutivo pero que llevó a Capriles y a otros opositores a denunciar un "autogolpe".

La misma medida de inhabilidad se la aplicaron a Leopoldo López, el opositor que en septiembre de 2015 fue hallado culpable de los delitos de instigación pública, asociación para delinquir y determinador en daños e incendio en relación a los hechos de violencia desatados tras una manifestación opositora en febrero de 2014, que dejaron un saldo de 43 muertos. López condenado a 13 años.