(CNN Español) - Tras el anuncio de la FIFA este viernes en un comunicado en su página web según el cual le levanta las sanciones al jugador argentino Lionel Messi, luego de aceptar un recurso de apelación que presentó la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), los albicelestes podrían respirar algo más tranquilos de cara a las eliminatorias del Mundial de Rusia 2018.

La selección, que hasta ahora no tiene un reemplazo para el puesto que dejó vacante Edgardo Bauza en el banquillo (aunque se perfila Jorge Sampaoli), se veía a gatas para enfrentar a Uruguay (31 de agosto), Venezuela (5 de septiembre) y Perú (5 de octubre) sin Messi, y de hecho tuvo que prescindir de él para el partido contra Bolivia del 28 de marzo, que los argentinos perdieron por 2-0.

Messi fue suspendido el 28 de marzo por cuatro fechas y multado por insultar a un juez durante el encuentro contra Chile el pasado 23 de marzo.

Los datos que no dejan mentir

En los seis partidos que Messi ha jugado, Argentina ganó cinco (Chile de visitante y de local, y Bolivia, Uruguay y Colombia de local) y solo perdió uno (Brasil, de visitante). Mientras que en los ocho partidos sin Messi, los albicelestes solo ganaron una vez, contra Colombia, de visitantes. Contra Bolivia fue más que evidente.

Messi ha marcado cuatro goles y su presencia es decisiva para Argentina, sobre todo si se tiene en cuenta que desde hace varios años los técnicos arman la selección en torno a su figura. Bauza no fue la excepción, y el que llegue (sea Sampaoli o no) tampoco lo será.

Es decir, con Messi en la cancha, Argentina ha hecho 15 puntos de 18 posibles. Sin él, solo 7 de 24 en juego.

Eso es pasar de un 83% de efectividad a un 29%. Las cifras hablan solas.

Así, si Messi no hubiera jugado ningún partido, Argentina a ese ritmo tendría unos 12 puntos, y sería antepenúltima de las eliminatorias de la Conmebol, apenas por encima de Bolivia y Venezuela.

Argentina en este momento es quinta de las eliminatorias (casilla del repechaje contra Oceanía) con 22 puntos.