Nota del editor: Dean Obeidallah, exfiscal, es el presentador de "El Show de Dean Obeidallah" en SiriusXM Radio, y columnista en The Daily Beast. Síguelo en @TheDeansreport. Las opiniones expresadas en este artículo son de su propia responsabilidad.

(CNN) - Ha habido un consuelo en el gobierno de Trump hasta el momento: nos ha dado una gran comedia.

Y de todos los miembros del gobierno que han sido tocados por la comedia, Sean Spicer encabeza la lista, dada la hilarante interpretación de Melissa McCarthy del secretario de Prensa de la Casa Blanca en Saturday Night Live. Claro, la actuación de Alec Baldwin como Donald Trump ha sido genial, pero hay algo sobre el Spicer de McCarthy que incluso la ha superado.

Vimos más de eso la noche de este sábado en SNL, en una emisión en la McCarthy volvió a interpretar a Spicer y esta vez más divertida que nunca.

El sketch comenzó con la secretaria de Prensa adjunta de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders (interpretada por Aidy Bryant), realizando una conferencia de prensa en la que afirmaba que Spicer estaba ausente. Cuando una reportera señaló que podía ver a Spicer (miembro de la reserva de la Armada de Estados Unidos), por la ventana escondiéndose entre los arbustos, Sanders respondió: "Creo que ese es un ejercicio naval. Está intentando mezclarse con su entorno".

Momentos después McCarthy subió al atril, apartando a Sanders y gritando, "¡Spicey está de vuelta. Vete, Sarah!". El público de Saturday Night Live estalló en risas.

Pero he aquí una preocupante noticia. Trump podría estar por cancelar el show de Spicer. No hace mucho tiempo, Trump parecía estar feliz con Spicer porque, según dijo, "ese tipo tiene un gran rating. Todo el mundo lo ve".

Pero la Casa Blanca de Trump ha estado sufriendo una paliza, ya que falla en coordinar y sacar a la luz un mensaje coherente. Los medios están ahora llenos de rumores de que Trump, descontento con la indignación por el despido del director del FBI, James Comey, podría ordenarle a Spicer que limpie su escritorio. De hecho, la posibilidad de que Spicer escuche pronto las palabras "You're Fired!" ("¡Estás despedido!") por parte de Trump tuvo un enorme despliegue en el sketch del sábado pasado de Saturday Night Live. 

Una periodista le preguntó al Spicer que McCarthy interpreta en el sketch: "¿Te sorprendió que él (Trump) despidiera a Comey antes que a ti?" Spicer respondió rasgando una columna de la pared y arrojándola a la reportera, exclamando: "¡Sinceramente espero que Dios la mate!" Poco después, otro periodista planteó la pregunta: "¿Por qué está todo el mundo diciendo que (Trump) está a punto de despedirte y reemplazarte con Sarah (Huckabee Sanders)?".

¿Podría este realmente ser el final para Spicey? Estaría muy feliz de ver que Trump se fuera, pero el Spicer de Melissa McCarthy ofrece un alivio cómico muy necesario en la actualidad.

Para hacer justicia, la representación de McCarthy de Spicey como un personaje exagerado y bufonesco me ha hecho agudamente consciente de la preocupación que algunos de mis compañeros progresistas tienen sobre cómo los comediantes abordan la temática de Trump. Existe el temor de que la comedia minimice los graves riesgos que Trump le plantea a Estados Unidos, al menos como lo ven los que se oponen a él. Incluso Baldwin lo dejó entrever tácitamente cuando declaró recientemente que podría dejar su representación de Trump al final de la actual temporada de Saturday Night Live la próxima semana.

En el Saturday Night Live de este sábado vimos cómo la comedia puede humanizar nuestra visión de una persona, ya que McCarthy convirtió a Spicer en un personaje simpático. Después de que los reporteros le preguntaran repetidamente si iba a ser despedido, un 'Spicey' cada vez más agitado declaró: "Tengo que reunirme con Trump". Luego vimos a un Spicer "con los ojos llorosos" montado en su podio motorizado en las calles de la ciudad de Nueva York, diciendo líneas como "Prometo que hablaré mejor", mientras la icónica canción de Simon y Garfunkel The Only Living Boy In New York sonaba de fondo.

Izquierda: Sean Spicer. Derecha: Melissa McCarthy en SNL (Crédito: Associated Press | NBC / Broadway Video)

Pero SNL también nos mostró cómo la comedia puede ser lo suficientemente matizada como para recordarnos todavía quién es realmente Trump. Cuando el Spicer interpretado por McCarthy finalmente se enfrentó al Trump de Baldwin, el secretario de Prensa preguntó: "¿Alguna vez me has dicho que diga cosas que no son ciertas?" Trump/Baldwin respondió: "Sólo desde que empezaste a trabajar aquí". Esto ilustra de gran manera que Spicer, quien todavía tiene la responsabilidad de ser cómplice, está repitiendo y defendiendo mentiras vertidas por Trump.

Vimos más de esta aproximación pensativa de SNL a momentos cómicos más adelante cuando 'Spicey' le preguntó a 'Trump' si los rumores según los cuales él iba a ser despedido eran verdaderos.

'Trump' le respondió a 'Spicer' pidiendo que lo besara, a lo que respondió, "No puedo. Tengo una esposa y tomé votos". Saturday Night Live nos recordó los viles comentarios de Trump en el autobús de Access Hollywood cuando Baldwin le dijo a Spicer: "Soy famoso, está bien".

En general, intercambiaría todas las bromas que Trump y su equipo han proporcionado a los comediantes por un gobierno diferente. Pero en este tiempo de Trump, la comedia es una liberación catártica muy necesaria. Y, por ahora, el "Spicey" de Melissa McCarthy puede ser el mejor antídoto contra el estrés inducido por Donald Trump.