(CNN) - El Grand Premio de Mónaco y las 500 Millas de Indianápolis, dos de las más antiguas y prestigiosas carreras de autos, se llevan a cabo el mismo día.

Es un choque que ha dejado a varios competidores ante un dilema: tomar las estrechas y complicadas curvas de la Riviera, o probar su aguante en la famosa carrera de resistencia de 500 millas y 200 vueltas al otro lado del Atlántico.

Solo cinco pilotos han ganado el campeonato mundial de la Fórmula Uno y las 500 Millas de Indianápolis. El dos veces campeón de la F1, Fernando Alonso, espera ser el sexto en esa lista, y además ser el décimo novato que levanta el icónico trofeo Borg-Warner en el 101 aniversario de la competencia.

Que Alexander Rossi –un novato de las 500 Millas de Indianápolis y convertido de la F1– haya ganado el año pasado le da esperanzas al español, mientras que el director ejecutivo de McLaren, Zak Brown, también dice pensar que  el piloto puede ganar en la pista de Brickyard el domingo 28 de mayo.

En realidad, las 500 Millas de Indianápolis podrían significar una bocanada de aire fresco para Alonso después de algunas temporadas decepcionantes en la F1. El español terminó en la décima posición en el campeonato de pilotos del año pasado y sigue sin conseguir puntos en esta temporada.

De ganar en las 500 Millas de Indianápolis, se haría un hueco en los libros de historia. Desde que Jim Clark venció en la carrera en 1965, Graham Hill, Mario Andretti, Emerson Fittipaldi y Jacques Villeneuve también han ganado ambas competencias.

De todos ellos, Hill es el único que ha ganado la Triple Corona del automovilismo: el Gran Premio de Mónaco, las 500 Millas de Indianápolis y las 24 Horas de Le Mans.

Alonso ha puesto la mira en unirse al británico. ¿Podrá cambiar champaña por leche, la carrera más corta de la Fórmula Uno por la más larga del automovilismo?

El escenario es tuyo, Fernando.