(CNN Español) - La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) ha implementado recientemente un mecanismo denominado Servicio de Verificación de Viajeros (o TVS) "para continuar con el desarrollo y expansión de un sistema biométrico de entrada y salida de vuelos internacionales en aeropuertos en Estados Unidos", según afirma la página web del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

El TVS, como lo hace de forma similar el Sistema de Verificación de Salidas (DVS, por sus siglas en inglés), usa tecnología de coincidencia facial para verificar la identidad de los pasajeros en vuelos seleccionados, pero lo hace por medio de la configuración de un sistema de cruce de datos en red.

Según el DHS, la primera prueba de este mecanismo se llevó a cabo en junio del 2016 en el aeropuerto internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta en cooperación con una aerolínea no identificada. Luego se llevó a cabo durante el mes de noviembre del mismo año.

Oficiales inspeccionan a pasajeros antes de que tomen sus vuelos en el aeropuerto de San Luis (Misuri). (Crédito: ROBYN BECK/AFP/Getty Images)

¿Cómo opera el TVS?

En primera instancia, el CBP coordina con la aerolínea el vuelo a ser 'inspeccionado'. Luego, se procede a tomar imágenes de los pasajeros mientras están haciendo el chequeo en el counter de la aerolínea. Antes de esto, personal del CBP ya ha puesto en algún lugar entre la pasarela de abordaje y el avión una tableta integrada con una cámara a la que se le van alimentando todos los datos de los pasajeros.

Las imágenes en vivo de los pasajeros son enviadas a una central del CBP por intermedio de la tableta, en donde se contrastan con los registros anteriores obtenidos de los pasajeros. La tableta funciona durante toda la duración del vuelo. Las imágenes obtenidas de las pruebas del año pasado fueron depuradas.

El proceso del TVS servirá para generar plantillas biométricas de pasajeros con el fin de contrastar rasgos que le permitan una identificación a las autoridades. En caso de que los rasgos de un pasajero no coincidan con los almacenados, se le invitará a esclarecer su identificación por otros medios, incluidas huellas digitales. Si éstas tampoco son suficientes, se recurrirá al archivo criminal del FBI.

El CBP retendrá por quince años los datos biométricos de los ciudadanos estadounidenses y residentes legales en el país, mientras que lo hará por 75 años en el caso de los extranjeros no inmigrantes.

A su vez, el CBP no compartirá las imágenes faciales con aerolínea alguna, sólo con la autoridad federal, regional o local que así lo requiera.